domingo, 7 de noviembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
¡ABRAN PASO! LLEGA NOSTRADAMUS
La entrada de hoy iba destinada a hacer pasar, al menos a intentarlo, un buen rato al lector. Había pensado utilizar ciertas frases de uso común a tal efecto. Sin embargo, ayer leí una noticia que hizo cambiar todo el planteamiento inicial. Por ello, voy a dedicar este espacio a hacerme algo de autobombo, uno también lo merece y no tiene abuelas, mediante la constatación de que algunas previsiones y denuncias plasmadas en el anterior blog tenían una base sólida y el tiempo le ha dado la razón.
En el día de ayer leí en un períodico digital que el Tribunal Supremo había anulado el nombramiento de 7 altos cargos de la Administración Central, concretamente unos cuantos directores generales, por no reunir los requisitos mínimos para desempeñar el cargo, vulnerando la lógica de este tipo de contrataciones. La noticia me causó una gran satisfación. Por fin se empezaba a meter mano (aunque sea de manera mínima) a la panda de golfos que están medrando a costa de todos, sin otro mérito que ser del partido o colegas del jerifalte de turno.
Este bloguero de tres al cuarto, ya había denunciado repetidamente el uso espúreo que de la administración, concretamente en la elección de los cargos de libre elección y en la contratación de asesores externos, hacen los personajes que nos gobiernan en el ámbito estatal, regional y local. El nepotismo, la contratación sin criterio alguno de colegas de partido es el pan nuestro de cada día, aspecto donde radica el verdadero cáncer de la Administración.
Estos fulanos, depredadores de poltronas y leedores de estadísticas, suponen un lastre económico impresionante para todos, que hemos de pagar sus sueldos, y, por si fuera poco, la mayoría son unos inútiles con carné, que no ayudan a agilizar los procesos administrativos. Para ellos todo se resume en estadísticas, previamente cocinadas para quedar bien ante los medios de comunicación.
¡Bien por el Supremo!, que ha empezado a desenmascarar esta forma de actuar, generalizada en todas las administraciones.
En segundo lugar quiero referirme a esa asociación de humoristas, de estómago gordo y moral fina, que se agrupa bajo las siglas F.M.I.
Hace no mucho, en este mismo blog, publiqué una entrada sobre la opción económica más viable para toda la Humanidad, pero eso no quita para que existan opciones intermedias, como reflejé en la misma entrada, que ayuden a un mayor número de personas a vivir mejor.
No solo eso. En mi anterior bitácora critiqué con dureza las medidas tomadas por Zapatero, siguiendo las directrices del F.M.I. en materia económica. El recorte de inversiones, de salarios y demás barbaridades perpetradas por el leonés, diseñando una política postulada por los miembros de la anteriormente asociación de pseudoeconomistas, llevaba consigo un recorte del crecimiento y, consiguientemente, más paro.
Fue hace dos días, creo recordar, cuando los "intelectuales" del F.M.I. (Fabricamos Más Indigentes) se dieron cuenta de que estas políticas de ajuste ralentizan la economía. Es decir, no acaban con el mayor problema que existe, incluso para ellos, el paro. Su recomendación: ¡cuidadín, cuidadín con los ajustes que hemos defendido desde hace un año (antes defendían otra cosa), que, a lo mejor, son contraproducentes!
Aunque defiendan que en España las cosas se están haciendo bien????, es muy probable que dentro de unos meses nos digan que soltemos lastre y que debemos invertir más y, en teoría, endeudarnos más.
Todo este rollo no tiene otro fin que justificar la publicación hace algún tiempo, en mi anterior blog , de una entrada, advirtiendo sobre el resultado de aplicar estas políticas económicas, basadas, presuntamente, en el recorte del déficit (aunque realmente enmascaran un recorte de derechos), que lo que realmente consiguen es crear más parados, más sufrimiento y, aunque parezca lo contrario, más déficit.
No hacía falta ser un genio para preveer tanto lo de los cargos nombrados a dedo como lo de la rectificación del F.M.I., bastaba aplicar la lógica.
La lógica. Bonita palabra, envuelta en las brumas de la avaricia y la ignorancia. Lástima que no se aplique un poco más en nuestra vida diaria.
Un saludo.
viernes, 5 de noviembre de 2010
LA C.E.E., LA U.E. Y LA N.A.D.A.
Sería tremendamente injusto no reconocer el beneficioso papel que para España ha tenido el ingreso en la antigua Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea (UE). Hemos recibido una ingente cantidad de dinero, aprovechado bastante bien para modernizar nuestras infraestructuras y, en algunos casos, para engordar los bolsillos de algunos golfos que se han aprovechado de las políticas activas de empleo para cobrar por cursillos de formación inexistentes o vacíos de contenidos.
Por otra parte, se pidieron sacrificios como por ejemplo en el caso del séctor lácteo y en otros sectores productivos. Como diría el cómico: las gallinas que entran por las que salen.
Es muy posible que, haciendo números, nuestra pertenencia a la U.E. arroje un saldo positivo. Como todo dependerá de cual es el enfoque que se persiga y de a quien se pregunte.
Hecha esta aclaración, me apetece sobremanera despotricar sobre la U.E., al menos sobre lo que representa en los últimos años.
Uno, que recuerda ser partidario acérrimo del ingreso de España en la C.E.E., andaba yo en mi época de instituto, se ha ido tornando más escéptico al respecto y, desde hace unos años, no contrario, pero casi. ¿Por qué? Veámoslo.
Lo que más valoro de esta supuesta democracia es el respeto hacia los derechos humanos. La abolición de la pena de muerte, la libertad de expresión, la igualdad de las personas ante la ley, etc. Sin embargo, de unos años a esta parte, observo con pasmo como nuestros derechos, inherentes al hecho de ser personas, se van recortando en nombre de diferentes excusas. Estas excusas para violar nuestros derechos se pueden agrupar en dos grandes ejes: seguridad contra el terrorismo y economía.
Repecto a la primera, el vergonzante trato que, por ejemplo, en ocasiones se nos dispensa cuando pretendemos acceder a un avión en un ejemplo claro sirve para ilustrar lo que expongo. Leyes como las de conservar nuestra comunicaciones durante un tiempo, por si acaso, ahondan en este camino. Parece ser que la presunción de inocencia voló por los aires junto al desgraciado suceso de los atentados del 11-S.
Es más, a uno le llama la atención la celeridad con la que se abordan temas como los paquetes bomba mandados en los últimos días, eso sí, dirigidos a los jerifaltes del sistema, y la poca velocidad con la que aspectos como la crisis económica, que genera paro y miseria, fue tratada en un primer momento.
La expulsión de colectivos minoritarios, por el mero hecho de pertenecer a ese colectivo, por el artículo 1, por mis narices, en nombre de la seguridad y la tibia, por no decir cobarde, reacción de los organismo europeos es otro ejemplo de lo mismo.
El segundo eje donde la presunción de inocencia empieza a ser una quimera es en la economía.
No puedo negar que sentí vergüenza ajena cuando en el engendro de Constitución Europea se postulaba que el trabajo era un deber. Sentí vergüenza al ver como se consideraba al ciudadano un vago, por qué si no se citaba la palabra deber, y por ver como algo que los propios estados no podían asegurar, el derecho al trabajo, se convertía en un arma contra el ciudadano: si no trabajas es por que eres un vago. ¡Olé, sus huevos!
Podíamos hablar del intento de aprobar la jornada laboral de 65 horas semanales, pero a mi me llama más la atención la sentencia del Tribunal Europeo sobre el Canon Digital. El asunto de manera resumida es el siguiente: si yo, Paco, compro un Cd tengo que pagar un dinero que revierte en una asociación privada, la SGAE, sin embargo si yo, Paco, compor ese mismo Cd y lo facturo a nombre de mi empresa no pago Canon. ¿Por qué? Por que se supone que las empresas no hacen copias piratas y yo sí. ¡Con dos cojones!
O sea, que el pen drive que me han dado en el lugar donde trabajo este curso no paga Canon y si lo compro yo sí, utilizándolo para lo mismo. En otras palabras, la administración y las empresas son chachi piruli y yo soy un delincuente en potencia. Curioso asunto éste por el que las empresas (el poder económico) están libre de pecado, aunque luego hagan presentaciones de Power Point con música de fondo, y yo sea un pirata garrapata por no ser empresa. ¡Viva la igualdad!
Tal vez, este último ejemplo al lector le pueda parecer nimio, pero a uno no se lo parece. El doble rasero, que distingue entre el dinero y el ciudadano es escandaloso y vergonzante. Esta sentencia lo deja bien claro.
Por eso, esta mierda de U.E., plagada de burrócratas que viven a cuerpo de rey, me parece un engendro a mayor gloria del poder económico, para vergüenza y escarnio del ciudadano normal. Por eso, no tengo ningún problema en decir que este modelo de construcción de Europa es un engaño, que sólo sirve a intereses bastardos y en ningún caso a los ciudadanos. Por eso, señores burrócratas, les digo váyanse a tomar por...
Un saludo.
jueves, 4 de noviembre de 2010
GREMIOS DE AYER Y HOY
Hace unos días, en un programa de humor, asistía atónito a como Juan Manuel de Prada elogiaba el mundo gremial, contraponiéndole con nuestro actual sistema productivo. La sorpresa no fue que el zamorano loara el mundo gremial por permitir al individuo empezar y concluir el producto trabajado en cuestión, cosa que no hizo, más bien se debía a que la alabanza iba dirigida a un mundo perdido, donde los valores??? estaban por encima del dinero. No sé de donde sacó el escritor tal afirmación, imagino que de su mente, pero no puede haber nada más lejos de la realidad. La gente trabajaba por dinero, como ahora y entrar en ese mundo era terriblemente complejo. Básicamente por una cuestión de supervivencia económica, había que controlar el número de maestros para que el mercado no se saturara de profesionales.
Independientemente de cuestiones más o menos técnicas, la afirmación de este tipo me sirvió para hacer una reflexión sobre el asunto, reflexión seguramente rara e incoherente, que expongo a continuación.
El mundo gremial se caracterizaba por ser un sistema rígido, donde el aprendiz debía superar un largo y arduo proceso de formación en espera, si era el caso, de ser nombrado maestro y poder poseer su propio taller de lo que fuere. En otras palabras, la formación la proporcionaba el maestro, que a su vez se aprovechaba de ello, y tras un proceso largo el aprendiz pasaba un "examen" donde se valoraban sus conocimientos.
Curiosamente, uno tiene la impresión de que ésto no ha variado tanto (tal vez la posibilidad de elegir gremio es lo que más mutado, aunque esto no siempre es real). En la actualidad, el taller se ha convertido en el sistema educativo, especialmente la Formación Profesional y la Universidad (más aún con el Plan Bolonia). Actualmente el proceso de aprendizaje está pagado por las familias de los alumnos y por la sociedad. La hiperespecialización del trabajador hacia la que caminamos, no difiere en exceso de esa preparación para realizar una labor específica que existía en los gremios, al menos desde mi punto de vista.
Cuando el período de formación académica concluye el individuo, si tiene suerte, pasará por una especie de proceso de aprendizaje en la empresa. Dicha empresa se beneficia, al menos durante dos años, de unos estímulos fiscales por contratar al teórico aprendiz. Curiosamente, el contratador se beneficia, igual que en la etapa gremial, de una mano de obra más barata, que al cabo de un mes ,dos a lo sumo, está en disposición de realizar la mayoría de tareas encomendadas con un alto nivel de eficacia.
Tras todo este período, si hay suerte, se produce una especie de aprobación formal de sus capacidades, se le propone un contrato indefinido, que se asimila, en cierta forma, al título de maestro de los gremios.
En definitiva, sólo dos detalles separan al mundo gremial del actual mundo industrial, por lo menos para el trabajador: la teórica posibilidad de elegir perfil profesional por parte del aprendiz y que el trabajador, actual habitualmente, no es capaz de controlar más que una parte del proceso de elaboración del producto final a diferencia del mundo gremial, donde el producto, el curtido o lo que fuere es realizado por el taller desde el principio hasta el final. Este último aspecto no siempre es cierto. La elaboración de productos de alto coste y alta calidad suele ser manual (como ya escribí en mi anterior blog) y el artesano controla gran parte del proceso de elaboración, saltándose las reglas impuestas por los propios capitalistas para los productos consumidos por el resto de mortales. Traducido al cristiano, el sistema gremial sigue funcionando para aquello que les interesa a los que manejan el actual sistema productivo.
Tal vez, todo sea una paranoia mía, no lo sé. Pero creo que las cosas no han variado tanto, al menos para los trabajadores. Sería absurdo, por otra parte, negar que para un empresario, sí que han variado muchas cosas, especialmente la cantidad de dinero que ha de invertir para montar una empresa, debido al alto coste de la maquinaria. Este aspecto ha generado, a su vez, otros cambios como la forma y las entidades que prestan dinero. Pero eso es tema que, tal vez, trate otro día.
Un saludo.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
MÚSICA BIDIMENSIONAL
Una de las grandes ilusiones de la pintura es conseguir que un cuadro concluido, que no deja de ser un lienzo bidimensional, nos transmita la idea de que lo allí pintado tiene tres dimensiones. Para ello se utilizan diversas técnicas que aportan esta impresión. Entre estas técnicas podemos encontrar: ir disminuyendo el tamaño de las figuras o del paisaje para crear sensación de lejanía, oscurecer más lo que se pretende hacer aparecer como distantes, difuminar, progresivamente, los objetos o las personas en función de la supuesta distancia al espectador, utilización de líneas de fuga, etc. En definitiva, pequeños trucos para burlar a la realidad y engañar los sentidos, aportando calidad y sentido a la composición pictórica.
Toda esta perorata tiene la intención de servir como introducción al tema de hoy: la música Indie, alternativa o como narices se quiera llamar.
Ayer sufrí una experiencia terrible, por motivos bien distintos, escuchando a dos grupos de esa tendencia en momentos distintos del día.
Por la mañana, al leer un periódico digital, fisgué en un blog dedicado a la música. En dicho espacio se hacía referencia a un grupo español, presuntamente lo más de lo más, que, tristemente, ejecutaban un tipo de pop archiconocido y repetido por otros grupos anteriores hasta la saciedad. Además, uno se quedo perplejo escuhando a músicos lineales que apenas aportaban ninguna variación durante la canción a sus postulados iniciales. Un batería plano, un teclado infrautilizado... En otras palabras, una música que no variaba apenas desde el segundo uno de la canción hasta el segundo final de la misma.
Pero mi calvario musical no acabó aquí. En una emisora nacional, ya por la noche, se presenta a otro grupo, del mismo tipo, que habían ejecutado su obra en acústico, guitarra y voz. Queriéndome quitar el mal sabor de boca de la mañana, asisto espectante a esta "joya" del arte moderno. ¡Dios, qué horror! La tipa que perpetraba la canción estuvo a punto de destrozarme la audición cuando pretendía ejecutar los agudos. Baste decir que no pude evitar acordarme del vídeo que circula en Youtube de Enrique Iglesias berreando.
Ya no se trataba de música previsible y simple, era algo peor, un atentado contra el sentido de la audición.
Tras estas experiencias, me decidí a escribir esta entrada.
Uno no es experto en música, pero posee unos criterios que le permiten disfrutar de casi todo tipo de composiciones y estilos, sin embargo ciertas cosas traspasan el umbral de aceptación que tengo del arte musical. Comprendo, es necesario, que deba existir una alternativa a la, generalmente, nefasta música de las radiofórmulas, pero si la alternativa es ésta, apaga y vámonos.
Estos tipos, que ejecutan piezas musicales en el peor sentido de la palabra, parecen pintores que, en la ejecución de sus piezas artísticas, aún no han descubierto los trucos de la tridimensionalidad. ¡Qué pena!
Un saludo.
lunes, 1 de noviembre de 2010
UNA SOLUCIÓN POSIBLE
Me gustaría hacer una breve incursión en el mundo de la economía, que pudiera servir para reflexionar sobre el tema al lector, si lo considera necesario.
Es de sobra conocido, que estamos en una crisis de calado colosal, especialmente en ciertos países, entre los que podemos incluir, sin duda alguna, el nuestro, de Ámerica y de Europa.
Tengo intención de analizar, brevemente, las causas de esta situación y exponer las alternativas fundamentales a tal situación.
En primer lugar, como anticipé, abordaré la causa de la crisis que nos azota. Sería absurdo, no reconocer que las crisis son cíclicas, todo debe ajustarse y las crisis son una forma de ajuste para la economía. No considero necesario entrar en aspectos como la diferencia entre las crisis de épocas preindustriales y las actuales crisis. Más bien, me voy a centrar en el aspecto cuantitativo de la misma, en su virulencia. Las políticas económicas de la Dama de Hiero y Bush padre abrieron una nueva puerta al funcionamiento del mercado, que básicamente consistía en la desregularización de los mercados y la compra venta de todo y en las porciones que se desearan. Tal vez debiera explicar más detenidamente ésto, pero no es mi intención extenderme en demasía. Lo importante es que esta nueva forma de funcionamiento restó importancia a la economía productiva en sí y confirió más importancia a la "producción financiera". En este campo los artificios contables están a la orden del día y el desconocimiento de lo que se vende y se compra también. Resultado: el dinero fluía por doquier y los ajustes naturales de la economía no llegaron en el momento que debía. Es decir, se retraso, artificialmente, un ajuste necesario entre la oferta y la demanda, mediante la concesión de créditos y de compra ventas de escasa consistencia. ¿Qué paso? Al retraso de un ajuste natural de la economía, se unió que ésta había sido sostenida con artificios contables. Cuando todo ésto estalló, pues tenemos lo que tenemos.
Respecto al segundo punto las posibles salidas una intuye que hay una opción buena, una muy mala y una tercera, regular e insostenible a medio plazo. Veamos.
La mala, malísima es la que quieren aplicar los neoliberales. Se basa en seguir huyendo hacia el abismo. Profundizar en el sistema que ha provocado todo, priorizando los beneficios sobre las personas y, no menos importante, seguir esquilmando los recursos de nuestro planeta, en nombre de no se sabe que progreso.
Lo de los recursos tiene más importancia de lo que pudiera parecer por dos motivos:
- Son finitos y cada vez más caros, por su escasez.
- Nos estamos cargando los ecosistemas actuales.
Una segunda opción es la que ha seguido EE.UU., inversiones públicas para paliar, en la medida de lo posible, las consecuencias de la crisis: empobrecimiento, paro. La finalidad de este dinero es crear redes de transportes, de energía ecológica, etc, que permitan al país prepararse para el futuro, afrontando el presente.
Independientemente, de que funcione o no tal tipo de política, a uno le preocupa que parte de ella va enfocada a consumir y por tanto a seguir consumiendo recursos, tal vez en menor medida que la opción anterior, pero aún así, de manera desaforada y nociva para el planeta.
La última opción, proviene de la teoría del decrecimiento. Una teoría que parte de que no es necesario que consumamos, especialmente los paises occidentales, de tal forma. Además contempla el desarrollo, sostenible, de África, Asia, Américana Latina, para que la calidad de vida de las personas de países pobres aumente y, progresivamente, se equipare a la nuestra. En definitva se trata de una opción respetuosa con el ser humano y con el planeta. Esta forma de entender la economía, choca frontalmente con las otras dos: el objetivo no es producir y consumir, el objetivo es vivir bien todos y respetar nuestros ecosistemas.
Una vez dejadas estas reflexiones, concluyo mi entrada de hoy, deseando haya sido de utilidad.
Para mayor información sobre esta teoría:
Un saludo.
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