lunes, 15 de noviembre de 2010
domingo, 14 de noviembre de 2010
ES QUE ME TIENE MANÍA
Todos, durante nuestra época de estudiante, hemos escuchado o utilizado la expresión "es que me tiene manía", referida a un maestro o a un profesor que, desde nuestro punto de vista, no satisfacía nuestras expectativas. Con el paso del tiempo, y trabajando dentro de la docencia, aprendes que, generalmente, esas percepciones juveniles no eran reales, siendo las motivaciones de tal maestro o cual profesor para actuar como actuaba objetivas, respondiendo, además, en ciertos casos, a estrategias para motivar al alumno, haciéndole ver las orejas del lobo. Hablando en plata, "o estudias más, no te estás esforzando suficientemente, o te vas a cargar la asignatura".
Sin embargo, el alumno no suele percibir estos detalles y culpabiliza a los demás de "su problemática". Obviamente, yerra en su estrategia y no es capaz de analizar la situación en su conjunto, optando por el camino fácil, "el mundo está en contra de mi".
Alguien podrá pensar que esta conducta es típica de la adolescencia y que desparece cuando las hormonas se estabilizan y vamos adquiriendo nuevas responsabilidades en la vida. Uno no está de acuerdo con ello. No sólo no estoy de acuerdo, más bien al contrario, esta estrategia, a medida que crecemos, no sólo es utilizada por las personas para explicar su vida, también es planteada por grandes instituciones y organismos varios para justificar sus fracasos.
El esquema de actuación en estos casos es el siguiente: lo que defendemos, planteamos o anhelamos es tal cosa; los hechos demuestran que estos planteamientos son erróneos, pero, llegado este momento, los dirigentes de tal organismo, religión o lo que fuere obvian la autocrítica, traslando la carga de la culpa a la gente de a pie que no sigue sus dictados.
Veamos algunos ejemplos ilustrativos de lo que estoy contando, que ayudaran a aclarar lo que quiero transmitir.
Imaginemos que un líder religioso realiza una visita a un país. Antes de comenzar su estancia en dicho lugar, el representante del Mesías en la Tierra, carga duramente contra la forma de vida de los habitante de esa nación, que de manera progresiva ha ido desvinculándose de la ideología que defiende el pastor de almas. Es fácil comprender que el distanciamiento ideológico de una parte de los ciudadanos de ese país se deberá, en parte, a que la religión del visitante no cumple las expectativas de esas personas por los motivos que sea, en este caso por un distanciamiento de la cúpula de dicha religión de la realidad. Lo lógico es que el chamán general se cuestionara lo que está ocurriendo, lo que están haciendo mal para que se produzca esta separación. Pero no, la respuesta es acusar a los que no piensan como él de barbaridades varias.
Otro ejemplo lo tenemos en el mundo de la economía. Las políticas económicas que han precedido a la gran crisis en la que estamos inmersos, han buscado un mercado cada vez más libre, basado en falacias y artificios contables, bendecidos por los gurús de la economía. Obviamente, todo lo que sube baja y, aún más obvio, los artificios que enmascaran la realidad, con el paso del tiempo de derrumban como un castillo de naipes (la realidad es tozuda y, más tarde o temprano, acaba asomando la cabeza y, a veces, como en el caso que tratamos, se abre paso a cabezazos). Pero, ¿qué han hecho estos gurús, luminarias o lumbreras del pensmiento neoliberal, que han visto fracasar sus doctrinas de manera estrepitosa? ¿Han recapacitado sobre lo absurdo de sus planteamientos? Por supuesto que no.
El fracaso de sus teorías, según ellos, no se debe a que eran estupideces revestidas de academicismo. Ni mucho menos. Los culpables somos los ciudadanos de a pie que queremos muchas cosas a cambio de nuestros impuestos. Los terroristas económicos son los trabajadores y pensionistas que quieren un sueldo digno. O lo que es lo mismo: ellos están libres de todo pecado y somos los demás, que no hacemos lo que ellos quieren (en muchos casos lo que ellos quieren varía en función de los agujeros que se deben tapar en cada momento para que su sistema económico, que hace aguas por todos los lados, siga "funcionando". Es decir, ni tan siquiera ellos son capaces de preveer lo que va a pasar, pero pase lo que pase la culpa es de los ciudadanos, no de sus absurdos planteamientos), los que hemos jodido el chiringuito.
Como el lector puede observar la famosa frase "es que me tiene manía", al menos el significado que conlleva (la culpa es de los demás), lo utilizamos no sólo en la adolescencia, si no también durante el período adulto y, por si fuera poco, no sólo lo utilizamos comos seres individuales. Las grandes corporaciones, entidades religiosas, políticas, económicas siguen esta pauta de actuación hasta, en ciertos casos, generarando situaciones de odio, misería y, por tanto, incubando un malestar que a medio, largo plazo puede acabar de mala manera.
Un saludo.
sábado, 13 de noviembre de 2010
EL PARALELISMO HISTÓRICO Y BIOGRÁFICO
Actualmente estoy leyendo "Anatomía de un instante" de Javier Cercas. Un libro interesante y cargado de datos que facilitan una mejor comprensión de lo acontecido en España durante los primeros años de la transición e, incluso, en los años previos.
Tal vez, lo que más me ha llamado la atención de lo leído hasta el momento haya sido lo referido a la figura del General Gutiérrez Mellado. Aunque conocía, grosso modo, los datos más significativos de su biografía, la novela, ensayo o lo que sea del escritor extremeño, me está aportando una serie de información adicional interesante, aclaratoria y precisa sobre el personaje.
Este bloguero tenía desde hace tiempo la impresión de que el anciano que se enfrentó a los golpistas del 23-F era un tipo interesante y, por qué no decirlo, más importante de lo que su enjuta figura dejaba traslucir.
Sin embargo, no es mi intención loar las virtudes o menospreciar ciertos comportamientos del fallecido militar. Lo que pretendo es plasmar el paralelismo de la vida de Gutiérrez Mellado con el de la España oficial, la España que detentaba el poder desde el inicio del Guerra Civil, hasta el final de la Transición.
En 1936, nuestro protagonista se sumó inmediantamente al golpe contra la II República. Falangista de primera hora, lo que luego se denominó camisa vieja, fue un convencido de la necesidad de acabar con el sistema legal vigente. En otras palabras, participó en la caída del régimen republicano y contribuyó, en la medida de las posibilidades que tiene un oficial joven que forma parte de la famosa, e inexistente en cierta forma, Quinta Columna.
Durante el franquismo fue ascendiendo en la carrera militar, evolucionando, progresivamente, hacia posiciones ideológicas más laxas y, por tanto, menos reaccionarias. En el fondo, le ocurrió lo mismo que a otros camisas viejas, no a todos. En el fondo, esa evolución ideológica facilitaría la demolición, preconcebida o no, del franquismo. En el fondo, participaba de una idea que facilitaría lo que aconteció después.
Pero es durante los años de la Transición, durante el período de la Transición real, la que se escribe con mayúsculas, donde su nombre sale de los cuarteles, para protagonizar un golpe de timón político que a punto estuvo de hacer naufragar el barco, pero que, afortunadamente, lo enfiló hacia un destino seguro. Durante ese período, con claroscuros y sinsabores varios, se convirtió en actor principal, escoltando a su valedor, Adolfo Suarez, en un viaje sin retorno y lleno de incertidumbre.
Estos años, que vistos a través de la lupa de la Historia, fueron un éxito, acabaron con la labor política del viejo general, que se retiró mutilado moralmente.
Su muerte, en accidente de tráfico, parece, incluso, que estaba predestinada. A mediados de los noventa, cuando todo estaba bien anclado y la derecha accedió al poder democráticamente, perdió la vida de la forma descrita anteriormente.
El viejo general, en el fondo, participó, con mayor o menor repercusión, en función de las posibilidades que su carrera militar le brindaba, en los sucesos más importantes que acontecieron en nuestro país entre 1936 y 1981. Siempre al lado del ganador, aunque en el 36 y en la década de los 70,y principios de los 80, cuando participó en el gobierno de Suarez, arriesgó, saliendo ganador. Curiosamente, en el 36 atacó y contribuyó a destruir lo que cuatro décadas más tardes defendió a capa y espada. Paradojas de la vida.
Repito, que no es mi deseo juzgar la actuación del personaje, simplemente intento hacer ver que ,Gutiérrez Mellado, es el reflejo de una época y su evolución muestra como evolucionó la España en el poder, la España que ganó la Guerra Civil (sé que no todos evolucionaron como el militar que nos ocupa hoy, pero sí que una buena parte del aparato franquista era consciente de la necesidad de cambios en el sistema, siendo estos cambios diferentes en función del personaje con el que nos enfrentemos).
Un saludo.
viernes, 12 de noviembre de 2010
PSICOTERAPIA
Tras un registro
Realizado con mi consentimiento
Me abrí en canal
Dispersándose las emociones
Los recuerdos y el futuro.
Me apresuré a recoger lo vertido
Mezclando aleatoriamente mi esencia
Remedos de cariño
Reposan junto a mañana
Extraño cucigrama
Conozco lo que amaré
Desconociendo ese beso finiquitado
Debería volverme a abrir
Tal vez deba resituarme
Aunque presiento lo inútil del empeño
Sinceramente creo no tener interés en volver al inicio
Mejor dejar todo fluir
Esperando no necesitar registrarme de nuevo.
Realizado con mi consentimiento
Me abrí en canal
Dispersándose las emociones
Los recuerdos y el futuro.
Me apresuré a recoger lo vertido
Mezclando aleatoriamente mi esencia
Remedos de cariño
Reposan junto a mañana
Extraño cucigrama
Conozco lo que amaré
Desconociendo ese beso finiquitado
Debería volverme a abrir
Tal vez deba resituarme
Aunque presiento lo inútil del empeño
Sinceramente creo no tener interés en volver al inicio
Mejor dejar todo fluir
Esperando no necesitar registrarme de nuevo.
jueves, 11 de noviembre de 2010
CHARLES MANSON Y EL BÁLSAMO DE FIERABRÁS
Preparando la entrada de ayer disfruté mucho. Disfruté mucho preparándola y plasmando en el ordenador las ideas que, atropelladamente, habían surgido en mi mente durante las últimas horas. Pero no todo en la vida es placentero y fácil de explicar con palabras, por eso espero que lo que a continuación voy a escribir sea coherente, en la medida de lo posible desapasionado e ilustrativo para el lector.
Para comenzar, creo necesario recordar dos datos autobiográficos, que servirán para situar al nuevo seguidor de este blog y que éste comprenda mejor lo que narraré a continuación. Siento si repito detalles archiconocidos para los seguidores habituales de esta bitácora, pero lo creo necesario. Ahí van los dos datos.
El primero no es otro que la profesión que ejerzo. Este humilde y madrugador bloguero, se gana la vida mediante el ejercicio de la docencia.
En segundo lugar, me gustaría recordar que lo más importante de mi vida es un hijo, que ayer cumplió tres años y medio, y que en septiembre se incorporó al colegio. Atrás quedaron los años de guardería , con el grato recuerdo y cariño de Raquel, Ana, Rocío...
A partir de este momento comenzaré a narrar los hechos, de la forma más objetiva posible, objeto de esta entrada, siguiendo un doble camino, paralelo, en el que intentaré desligar el papel de padre y el de maestro, aunque eso en la vida real no ocurrió, ni creo que ocurrirá nunca. No es fácil aparcar los trastos de matar, menos aún cuando tu hijo está implicado en el asunto.
Mi hijo siempre, salvo muy pequeños períodos, ha llorado cuando le dejábamos en la guarde, pero sabemos que esos episodios le duraban muy poco tiempo, por lo que cuando se incorporó al cole, cuando lloraba al principio no nos pareció extraño. Afortunadamente, antes de concluir el período de adaptación apenas lloraba cuando se quedaba en el centro educativo, lo que nos generó confianza y tranquilidad. Pero, pero todo tornó y, sin motivo aparente, el pequeño comenzó a llorar como una magdalena, ya no sólo durante ciertos momentos, era capaz de llorar durante las cinco horas del período lectivo.Obviamente, su madre y yo empezamos a mosquearnos. Esta forma de actuar del pequeño no nos parecía normal. Debo reconocer que tras las referencias recibidas a través de radio macuto por amigos y conocidos sobre la maestra de nuestro hijo, intuíamos que el problema no radicaba en nuestro hijo. A buen entendedor...
Esta situación, que se prolongaba en el tiempo, nos llevó a actuar y decidimos hablar con la maestra, ya no de manera informal, sino utilizando su hora de tutoría. El que suscribe acudió a la cita, por motivos que no vienen al caso mi pareja no fue, y la impresión que extraje de esa breve charla, no voy a entrar en detalles sonrojantes, fue demoledora. Baste decir que tuve la sensación al final de dicha entrevista, de que el profesional era yo, pues acabé, a iniciativa de mi interlocutora, proponiendo pautas de actuación. Pautas de actuación que no tenían ningún contenido afectivo, más bien eran de carácter profesional.
La vida siguió y, casi a renglón seguido, la tutora de mi hijo se cogió una baja por enfermedad. Rápidamente, hay que reconocer ese mérito a la administración educativa, enviaron una sustituta. Y se obró el milagro. Al segundo día de tomar posesión de su cargo los llantos de mi hijo disminuyeron, el tercer día casi desaparecieron y, a día de hoy, sigue llorando de vez en cuando, pero son períodos cortos y una o dos veces al día. No sólo eso, el niño empieza a participar en clase e, incluso, con alguna maestra especialista que también lloraba, ha remitido en su conducta.
Hasta aquí los hechos como padre.
Como docente, ¿qué puedo decir? Uno se olía el percal. Uno reconoce que en el mundo de la educación hay profesionales maravillosos, junto a los que es un placer y un orgullo trabajar, otro, imagino que como yo, hacemos todo lo que podemos y somos del montón y, por último, otros que podrían estar criando cabras, con todos mis respetos para los cabreros, y su labor no sería muy diferente.
Uno de los cánceres de la educación es la falta de autocrítica individual. Este aspecto conlleva que los problemas de los niños son eso, problemas de los niños, no circunstancias que desde el sistema educativo los docentes debemos, en la medida de lo posible, paliar. Tras bastantes años en este mundo, he ido creando una costra, me gusta mi trabajo (este año estoy disfrutando especialmente de él), pero sé que ciertos aspectos ni puedo, ni debo intentar cambiarlos. El sistema está engrasado de esta manera. Las piezas de alta calidad y gran precisión conviven con otras de hojalata que entorpecen, cuando no estropean directamente, el funcionamiento del sistema. Prefiero luchar por plasmar mis ideas, mi forma de entender la educación, buscando el apoyo de aquellos que tienen una forma similar, que no siempre idéntica, de enterderla y, pensando siempre, que me pagan para que mis alumnos sean mejores, aspecto éste que guía mi actuación.
Como padre, volviendo al tema, no voy a ocultar que espero que la nueva seño, esté mucho tiempo en su nuevo puesto, por el bien de mi hijo.
Como profesional espero que la nueva seño siga mucho tiempo en su nuevo tiempo, por el bien de los alumnos.
Sé que esta entrada puede generar el viernes, cuando llegue a trabajar, una recomendación de una gran amiga, seguidora de este blog. No me importa, por que sé que lo va a hacer de corazón. Pero mi corazón y mi mente, necesitaban contar algo tan transcendental para mi como ésto.
Adjunto, aprovechando que estamos con el tema de la educación, un enlace donde aparece una reflexión demoledodera de Iñaki Gabilondo, sobre el papel de los padres en la misma.
http://www.youtube.com/watch?v=EXqe_m1nJcsUn saludo.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
1º EDICIÓN DE LOS PREMIOS "TODO SIGUE IGUAL"
Este año se han entregado los premios "Todo sigue igual" en los diversos apartados que el jurado de tales premios, ha tenido a bien conceder.
Los premiados y sus méritos han sido:
Premio "Hacer televisión de calidad no es difícil" para... Tele5, por demostrar que hacer una programación con algo de calidad es sencillo, basta no seguir su ejemplo.
Premio "Una vivienda para cada familia" para... el Gobierno del estado de Israel. por su lucha denodada por construir casas y pisos para sus ciudadanos en territorio palestino.
Premio "Me lo cuentas y no me lo creo" para... Pedro J. Ramírez y Jiménez Losantos, por su interpretación de los sucesos del 11-M.
Premio "La vida sigue igual" para... el Partido Popular, por llevar un cuarto de siglo utilizando el G.A.L. para hacer política.
Premio "Los niños pueden y deben comer bien" para... Belén Esteban, por: "¡cometé el pollo, Andreita!
Premio "Todo es posible en Granada" para... George W. Bush, por demostrar que una persona con escasa inteligencia puede llegar a ejercer cargos de gran responsabilidad.
Premio "Desaparecido en combate" para... el juez Baltasar Garzón, por que en este país hay que ser franco.
Premio "Desaparecido en combate" para... el juez Baltasar Garzón, por que en este país hay que ser franco.
Premio "La maría es alegría" para... Mohamed VI, por extender la alegría que irradia a los saharauis.
Premio "Igualdad de derechos" para... Silvio Berlusconi, por que no hace ascos a ninguna mujer, le gustan todas.
Premio " La alegría de ser español" para... José María Aznar, por defender la esencia de España, especialmente cuando abre la boca en el extranjero.
Premio "Viajar es un placer" para... las mafias que introducen ilegalmente inmigrarntes africanos en España, por su ingente trabajo.
Premio "Groucho Marx (estos son mis prinicipios, si no le gustan tengo otros)" para... José Luis Rodríguez Zapatero por defender denodadamente a los trabajadores y pensionistas para que no pierdan derechos.
Premio "Casino (la banca siempre gana)" para... los gobiernos occidentales, por salvar a la banca, mediante el gasto de cientos de millones de euros, para, inmediatamente, recortar derechos a los trabajadores y pensionistas.
Premio "Mano tendida" para... Juan Carlos I, por conseguir que estrechar una mano sea una profesión.
Premio "La infancia perdida" para... ex aqueo para la Iglesia Católica y Fernando Sánchez Dragó, por su defensa de la inocencia de los niños, las niñas y todo lo que les rodea.
Premio "Nostradamus" para... el F.M.I., por ser capaz de prevenir el futuro económico del mundo con tanta claridad y precisión, sin acertar nunca.
Premio "¿Dónde están las llaves?" para... ex aequo George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar, por su obra de teatro "Sabemos que tiene armas de destrucción masiva".
Premio "El festival de Pocoyó" para... ex aequeo, Cándido Méndez y Fernández Toxo, por "29-S, todos a la calle, pero con cuidado, que podemos hacer pupa".
Premio "Parlamentario del siglo" para... Alfonso Guerra, por se parlamentario desde que se redactó la Constitución de 1812.
Premio "Con faldas y a lo loco" para... Benedicto XVI, por ganarse el cariño de todos los españoles con sus declaraciones previas a la visita de nuestro país.
Premio "Verde que te quiero verde" para...José María Aznar, por no mostrar ningún pudor en desdecirse de declaraciones anteriores y, a fecha de hoy, declararse un defensor convencido del ecologismo y del sueldo que conlleva el cargo que le han dado, relacionado con la defensa del medio ambiente.
Premio "Coge el dinero y corre a un plató de televisión" para... Roca, Cachuli, Pantoja y compañía, por su empeño en demostrar lo mal que funciona la justicia española y la injusticia que se ha cometido con ellos.
Premio "My tailor is rich" para... Francisco Camps, por su obra "Los pagué, pero poco", de tanto éxito en nuestro país durante estos dos últimos años.
Premio "Nobel de la Paz 2010" para... el chino que sigue en la cárcel después de haberlo recibido (por si a alguien se le había olvidado).
Premio "Yo pasaba por aquí" para... Celestino Corbacho, por su ejemplar, y desconocida, actuación como Ministro de Trabajo del Reino de España.
Premio Especial del Jurado para... Luis María Ansón, por participar, hasta hace bien poco, en todos los jurados de concursos de misses posibles e imposibles.
Mención honorífica por su labor como guía espiritual y ejemplo vivo a... José María Cuevas, por difundir los valores del emprendedor y del empresario español.
Premio del Público para... ACEPTO PROPUESTAS DE LOS LECTORES.
Un saludo.
martes, 9 de noviembre de 2010
LAS BATALLITAS DEL ABUELO
En las últimas dos semanas he escuchado a varios antiguos dirigentes politicos comentar su percepción de la labor que desarrollaron mientras estuvieron en el poder. En ningún caso se trataba de figuras secundarias de la vida política. Dos de ellos habían sido presidentes de su respectivos países y otro Secretario de Estado en EE.UU.
Sin embargo, la información que estos tipos transmistían, obviamente distorsionada, estaba dirigida no ha desempolvar los misterios del poder, más bien pretendían rescatar su imagen. Rescatar su imagen para construir otra que se asemejara más a la de un gran estadista, que hizo sacrificios enormes en nombre de sus ciudadanos y, en algún caso, de la libertad.
Obviamente, ni Bush hijo, ni Kissinger (la información sobre éste elemento la recibí a través de un documental), son un ejemplo de gobernante que se caracterice por el respeto a los derechos que exhiben como modelo de actuación.
Felipe González, gobernante con claroscuros muy acentuados, busca un reconocimiento personal a su labor, mediante la confrontación con los insulsos líderes actuales políticos. Para ello recurre a la épica del momento que le tocó vivir y a una interpretación de la realidad actual distante y cómoda, pues ni pincha ni corta en este momento.
De todas formas, volviendo al tema de las memorias autojustificativas, es sorprendente como, con el paso del tiempo, las actuaciones de estos políticos se revisten de una pátina especial, que diluye, al menos en parte, los fracasos y ensalza los éxitos, o los pretendidos éxitos. La forma de juzgarles varía, volviéndose más amable, lo que facilita una reinterpretación de los hechos menos visceral. Tal vez todo se deba a que los problemas del presente envuelven en una bruma los del pasado, distorsionando la realidad vivida, para poder centrarnos en aquello que nos preocupa ahora y que nos seguirá preocupando en el futuro más inmediato.
Probablemente, ni la interpretación de los hechos que se produce mientras ocurren, ni la interpretación que se realiza por los protagonistas años después sea la correcta. El tiempo, el estudio desapasionado de la realidad por los expertos, conferirán el carácter definitivo a las actuaciones de cada uno, inclinando la balanza hacia uno u otro lado.
Pero no deja de resultar curioso que los acontecimientos mientras se viven nos empapan hasta el último rincón, llenándonos de rabia, ira, esperanza, alegría... para,en un período de pocos años, interpretarlos de una manera más benevolente y, en mi opinión, no menos exenta de subjetividad.
Un saludo.
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