jueves, 7 de julio de 2011

AGENCIAS DE CALIFICACIÓN, DAMAGE INC.

En este estúpido mundo tres empresas privadas rigen los destinos de países enteros, de miles de millones de ciudadanos. Tras leer el título no hace falta exprimirse las meninges para saber de que tipo de negocios hablo, ni más menos que de las famosas y malditas agencias de calificación, que ese es su nombre en español. 
Antes de ayer, una de las tres agencias de calificación existentes hizo un "favor" a los ciudadanos lusos, nuestros vecinos, aumentando la "peligrosidad" de la deuda emitida, emitiendo un juicio sobre ella totalmente denigrante. Consecuencia: aumento del precio de la deuda que intentó vender ayer el gobierno portugués y no conseguir que el "mercado" comprara toda la deuda emitida. Que nadie olvide que los ciudadanos portugueses están sufriendo medidas draconianas, siguiendo las directrices de los "mercados" para poder pagar el primer rescate (de nuevo se demuestra que las "medidas" tomadas, siguiendo el modelo neoliberal, son ineficaces, inútiles y criminales).
¿Cómo se me ocurre cargar, mediante el uso de tantas comillas, contra las sabias decisiones de las agencias de calificación? Mis motivos tengo. Veámoslos.
En primer lugar dichas agencias son de titularidad privada. Mejor, dirá algún neoliberal despistado que haya aterrizado en este blog, lo privado funciona mejor. Eso, querido neoliberal despistado, es una de las falacias que Milton Friedman y sus seguidores nos han querido vender como se vende un credo religioso, por cuestión de fe, sin demostración empírica de que dicha proposición sea verdad. Uno de los problemas de la concepción de la empresa privada, especialmente de la gran empresa privada, y las agencias de calificación lo son, es su falta de escrúpulos, la ganancia de dinero suple cualquier necesidad de ética. Además, y siendo un negocio con tan poca competencia, bastará con que una agencia proporcione una mejor calificación a una empresa, empresa que es la cliente de dicha agencia, no el futuro comprador de las acciones de esa entidad, para que dicha empresa pague a esa agencia y no a las demás, buscando con ello una mejor calificación. En resumen, si tengo que pagar para que me evalúen, pagaré a aquella empresa evaluadora que proclame que soy chachi piruli. Sería absurdo, pudiendo elegir, apoquinar para que me pongan a caer de un burro. Véase el caso de Enron, de Lehman Brothers...
Algún lector podrá alegar, tal vez el neoliberal de antes: las cosas no son así, pues existen otras dos agencias que darían un diagnóstico "veraz". Craso error. Al existir sólo tres agencias, se ha formado un OLIGOPOLIO, donde las diferencias entre una y otra empresa calificadora son mínimas, aunque como demostró la crisis, dichos diagnósticos estén equivocados cien por cien. Se trata de que todo el mundo pase por el aro de la necesidad de ser diagnosticado, de crear la necesidad, y mantener unos criterios muy parecidos sobre empresas, acciones, deuda pública, etc. da credibilidad, o pretende darla. Curioso, aquellos que defienden el libre mercado atentan contra él, mediante la creación de un oligopolio. No sólo resulta contradictorio por la formación de dicha forma de copar el mercado, también resulta que todos los organismos reguladores de los estados para fomentar la competencia, ese Dios del neoliberalismo, sean incapaces de hacer nada para evitar esta situación. Una vez más el neoliberalismo muestra que una buena parte de sus premisas son una falacia.
Pero existe aún otro factor más tétrico en el funcionamiento de dichas compañías: la avaricia de las personas que conforman las cúpulas directivas de dichas empresas. No descubro nada nuevo si hablo del trasvase continuo de supuestos economistas de empresas privadas a organismos públicos, generalmente reguladores, o eso deberían ser, de la actividad económica privada, y viceversa (recomiendo encarecidamente ver, si aún no lo ha hecho el lector, el documental Inside Job, donde se deja al descubierto estos tejemanejes y las consecuencias, conocidas, de los mismos). Pues bien, los fulanos que dirigen estos chiringuitos financieros, las agencias de calificación, hacen lo mismo. No tienen ningún pudor en apostar contra un país o entidad y utilizar dicha posición de poder para forrarse con ello.
¿Qué credibilidad merecen dichas agencias de calificación? Esta claro, la que la gente les quiera dar. En general, el ciudadano de a pie interesado por el asunto no cree en dichos conglomerados de estupidez y avaricia, pero muchos economistas y los políticos, aunque ayer dijeran que no, mañana volverán dirán lo contrario, sí que lo hacen. ¿Por qué? Por que, según esta gente, el "inversor", los mercados, necesitan una guía, una referencia para invertir. ¿Una guía? ¿Una referencia? Manda narices que unas empresas que demostraron, y siguen demostrando, que no fallan más que una escopeta de feria sean una guía, una referencia. Tal vez, sólo tal vez, la realidad sea otra. Tal vez, sólo tal vez, la realidad sea que las cosas no han cambiado después de la crisis y la connivencia entre agencias de calificación y grandes empresas, bancos y fondos de inversión sigue siendo exactamente la misma, trabajando las primeras, beneficiándose con ello mucho más de lo que se beneficiaria si intentara hacer su trabajo, en beneficio de las segundas, enterrando la verdad y la ética profesional lo más profundo posible. No es ninguna novedad que las fórmulas para adjudicar calificaciones que utilizaban las agencias de calificación,  que eran teóricamente secretas,  estaban en poder de bancos y empresas, por lo menos está demostrado que ésto era así antes de la crisis. ¿Quién asegura que después del estallido de la crisis no exista ese conchaveo entre unos y otros? Nadie. Es más, ciertas rebajas en la fiabilidad de la deuda llevan a pensar que nada ha cambiado. Ellos modelan las situación a su antojo, logrando con ello el beneficio de unas pocas empresas, bancos o fondos de inversión. A esta situación lo denominan la presión del mercado. La realidad es que dichas agencias ponen la diana y los tiburones se dirigen hacia el objetivo, siendo muy difícil discernir si las agencias actúan de buena fe o conjuntamente con los citados tiburones. A eso lo llaman mercado, cuando en realidad lo que existe es una distorsión del mismo, propiciado por el interés de unos pocos, que son los que dominan el asunto (vuelvo a remitir a Inside Job para comprobar que son unos pocos los que mueven todo).
Algún neoliberal, pastoso de mente y carente de toda ética, argumenta que nos quejamos de dichas agencias sólo cuando nos perjudican sus "diagnósticos". Resulta curioso que estos tipos nos consideren poco menos que unos niños imbéciles, cuyo único recurso es la pataleta. Resulta aún más curioso cuando estos tipos, defensores de lo privado y su fiabilidad, en vez de cargar contra aquello que no es efectivo, que actúa en régimen de oligopolio, que al ser así no quiebra, pues no existe competencia real, carguen contra aquél que denuncia que el mercado, su mercado, no es libre, ni real, pero eso daría para otra entrada, porque está viciado por dichas compañías de calificación. Cada cual se retrata cuando debe argumentar y estos tipos lo hacen.
Me gustaría concluir con algo que delata el estado de las cosas. Ayer, sin ir más lejos, escuchaba a un político de la Unión Europa compungido e indignado con la rebaja en la fiabilidad de la deuda portuguesa por parte de una de estas agencias de calificación. El fulano, no recuerdo quien era, alegaba que dicha agencia trabajaba con escenarios posibles y no con certezas. Pues claro, todos los economistas, todos, trabajan con escenarios posibles, pues es imposible controlar todas las variables, como sí ocurre en una reacción química. El problema, a pesar de la extrañeza de dicho político (de donde coño habrá salido ese tío, que se extraña, o quiere hacerse el extrañado, ante semejante, y única, forma de actuar de la economía), no radica en que una ciencia social, o, al menos, una pretendida ciencia social, trabaje con escenarios posibles, manejando las posibles variables (es imposible controlar todas, pues se trata de una actividad humana y objetivar las variables generadas por la actividad humanas es tarea imposible). No, el auténtico problema no es que esos escenarios posibles  provengan de una análisis aséptico y científico, sino que dichos escenarios sean el resultado de una ideología determinada, es decir, se intenta que la ideología funcione, aunque la realidad de los datos diga lo contrario, o, igual o más peligroso, que los escenarios fabricados sirvan, de manera exclusiva, para satisfacer la avaricia de unos pocos. Ese es el auténtico problema y eso es lo que está ocurriendo a día de hoy.
Los culpables, los de siempre, los que permiten que ésto ocurra. Que cada cual les ponga rostro y nombre.
Un saludo.

miércoles, 6 de julio de 2011

¡Y TÚ MÁS!

Si comento que el sistema partitocrático tiene secuestrada la democracia, lo más probable es que nadie se lleve las manos a la cabeza ni, mucho menos, se haga el hara-kiri. El estado de las cosas es él que es y, por el momento, la situación no tiene visos de cambiar.
Este pútrido sistema genera una serie de distorsiones que, aunque pudiera parecernos normales, lindan con lo absurdo. Hoy voy a hablar sobre uno de estos disparates.
Imagínese el lector que en la empresa donde trabaja, si es funcionario también puede aplicarse el cuento, a un tipo se le pague por poner a caer de un burro a la competencia. Sí señor. Pongan cara a un fulano cuya ocupación fundamental y, en ciertos casos única, consista en despellejar a los de la fábrica de coches de la competencia o a los fabricantes de cerveza de la ciudad de al lado. Además esta labor sólo cobra sentido cuando dichas declaraciones, fundamentadas o no, las hace delante del mayor número de medios de comunicación posible. ¿A qué parece una estupidez? Lo parece. De hecho, intuyo, que una estrategia basada en el desprestigio continuo de la competencia se volvería contra la propia empresa. Tal vez sea por eso que no exista un tipo, o varios, en las empresas dedicados en cuerpo y alma a ello. Bueno... lo de que no existe un tipo en las empresas dedicado a ello se trata de una verdad a medias. Hay un tipo de "empresas", los partidos políticos, en las que un payo/a sí que esta función. Continuamente escuchamos a ciertos personajes, siempre el mismo en cada partido, despachándose a gusto contra los del partido contrario, pero, jamás de los jamases, al menos mientras ocupe el cargo de fustigador oficial, oiremos a ese mismo fulano cantar las bienaventuranzas del programa electoral, o de las actividades emprendidas, por su propio partido. La consigna es: leña al mono, que es de goma.
¿Qué sacamos nosotros, los ciudadanos, de ésto? Como parece obvio, nada. La labor de estos tipos, elegidos ex profeso por la cúpula del partido político de turno, está dirigida a los hooligans propios y, en mucha menor medida, a algún despistado, por si cuela. Resulta curioso, tal vez aterrador, considerar que unas organizaciones que deben representarnos políticamente, están dispuestas a pagar a un vocero, por supuesto con dinero de todos, para desprestigiar al de enfrente, cuando en los partidos políticos, todos y cada uno de los miembros de su jerarquía deberían trabajar cada segundo para mejorar la situación de los ciudadanos.
Tal vez este hecho, que se puede considerar anecdótico, o no, define a la perfección en que se han convertido los partidos políticos que deberían, exclusivamente, representarnos políticamente: en máquinas de intentar ganar elecciones, donde unos señores, generalmente los mismos, hacen lo que sea por vivir a costa de dichas organizaciones, importándoles una higa el ciudadano. Después se extrañan cuando se les grita desde la calle: "¡Qué no! ¡Qué no! ¡Qué no nos representan!". Permitiéndose alguno de los fulanos que cobran por atacar al contrario, encima, dar consejos sobre como han de transcurrir las manifestaciones libres, convocadas por los ciudadanos de manera espontánea. Como diría aquel personaje de Camera Café: "¡gentuza!"
Un saludo.

martes, 5 de julio de 2011

NOTICIAS BREVES

Con la excepción de dos altos cargos de la S.G.A.E., el resto de acusados sale en libertad sin fianza, pero encausados, tras el interrogatorio del juez Ruz. A todos ellos se les ha retirado el pasaporte para evitar que huyan de España. Fuentes consultadas por este blog consideran esta medida innecesaria. ¿Qué país va a aceptar a estos tipos?, se preguntaba un jurista de relumbrón, consultado por este humilde bloguero.

El paro descendió durante el mes de junio en algo más de 60.000 personas. A pesar de la cifra, los sindicatos, consideran que el empleo creado no es estable. El gobierno, sin embargo, defiende que nunca se había creado tanto trabajo como en el último trimestre de este año. La oposición clama porque el paro ha aumentado durante el último año en 200.000 personas. El gobierno alega que estos datos hubieran sido mejores de no ser por la crisis del pepino. Los expertos económicos consideran que el hecho de que el número de afiliados a la S.S. haya descendido durante el mes pasado es muy mala noticia. Rita, la Cantaora, dice... Bueno, pues eso,  la noticia es: el paro ha descendido en junio.

Alfredo Pérez Rubacalba, alias P. y lo que sigue, dice conocer las medidas para acabar con el paro. Parece ser que existe un extraño tipo de clarividencia que aparece de manera espontánea en el momento en que se aspira a ser presidente del gobierno. Científicos prestigiosos han descubierto este extraño fenómeno comparando las declaraciones de P. y lo que sigue y de Rajoy, ambos alardean de conocer la forma de acabar con el paro en este país, pero ninguno da pistas sobre ellos, ni a sus más íntimos colaboradores. El cántabro se lo podía decir a su jefe y el gallego a los presidentes de comunidades autónomas, al menos a los de su partido. Si ambos fueran generosos y compartieran sus saberes infusos, todos los ciudadanos se lo agradeceríamos, especialmente los cuatro millones largos de parados.

P. y lo que sigue, ha propuesto medidas de corte izquierdista, como por ejemplo subir el I.R.P.F. de los banqueros que ganen un pastizal. Medidas que tomará si llega al gobierno. El anciano que pasa todos los días paseando por mi calle se pregunta: "¿por qué no lo hace ahora que está en el gobierno?

Mariano Rajoy lleva una temporada sin hablar en público. Aunque ésto no se puede considerar una noticia, hacemos esta reseña para recordar a los lectores que el tipo sigue vivo y, creemos, que sigue ejerciendo como líder de la oposición.

Con la excepción de algún alcalde díscolo, todos los políticos que han tomado posesión de sus cargos tras las pasadas elecciones, han comenzado su gestión recortando gastos. Casi todos ellos se han cepillado a unos cuantos cargos de libre designación. Tras esta forma de actuar surgen las siguientes preguntas entre economistas, sociólogos y ciudadanos que leen el As : ¿pondrán a sus colegas en puestos similares con otros nombres? De no ser así, ¿los altos cargos salientes devolverán la pasta cobrada, tras comprobarse que su función era innecesaria? Y, por último: ¿Es Iker Jiménez la reencarnación de María Antonieta?

Carmé Chacón, Ministra de Defensa, y Ataque pero poco, ha firmado un acuerdo en Seychelles para luchar contra la piratería en el Índico. Parece ser que ha estado asesorada por miembros de la SGAE en dicho convenio. Los piratas temen que de un momento a otro empiecen a pagar un Canon, por imitar las aventuras, ya registradas, creadas por R. L. Stevenson, Salgari...

Bono, Presidente del Congreso, saca adelante una ley que prohíbe acceder a dicho recinto en pantalón corto, minifalda o con cualquier otro tipo de ropa que atente contra el "decoro". Un veterano periodista parlamentario nos ha comentado lo siguiente: "dicha medida se ha aprobado en estas fechas para evitar dar la sensación de que sus señorías están pensando en las vacaciones". "En las de verano", ha aclarado después. "Las otras ya se las cogen durante el resto del año", concluyó. 

La próxima visita del Papa ha España costará unos 50 millones de euros, de los cuales las administraciones, todos nosotros, pagaremos la mitad. El anciano alemán, que, casi con total seguridad, predicará contra el relativismo moral (ese que se produce por acumular bienes materiales y gastar a manos llenas) dispondrá de un sistema de seguridad que nos costará 1,7 millones de euros. Muchas personas consultadas consideran este gasto mínimo, "con tal de que no se acerque, estoy dispuesto a poner dinero de mi bolsillo directamente", han declarado diversos ciudadanos de este país.

Hugo Chavez apareció ayer en público en su país, Venezuela, tras un mes en Cuba para tratarse de un cáncer. Se cree que la enfermedad está remitiendo, gracias a un tratamiento experimental que ha seguido en la Isla. La afección tumoral no ha sido capaz de aguantar, por suerte, los discursos del venezolano y los de Fidel Castro, observándose una remisión de dicha enfermedad. Remisión que se acentuaba cuando el Comandante y el venezolano coincidían y ambos engarzan sus argumentos de manera alternativa y sin prisa.

La cadena de televisión Veo 7 Conspiraciones, o más, ha echado el cierre definitivo, debido a su bajísima audiencia. La cadena gestionada por el grupo de Pedro J., ha seguido al pie de la letra los planteamientos del periodista: lo que no es rentable debe cerrar y el público sólo quiere noticias verdaderas, abandonando aquellos medios que no cumplen con esta premisa.

En un par de días comienza San Fermín. Este año se espera la visita a dichas fiestas de muchos banqueros, gestores de fondos de inversión, economistas famosos... Todos ellos desean seguir los pasos del gran Hemingway. Parece ser que el sitio elegido por la gran mayoría de ellos para seguir los famosos encierros es la calle Estafeta.

lunes, 4 de julio de 2011

EXPERTOS EN SER EXPERTOS

Si pregunto al lector quién es Michael Jordan, casi con total seguridad que todo el mundo responda lo mismo: un jugador de baloncesto, el mejor de la historia. Sin embargo, cuando fue elegido en el draft (sistema de elección de los equipos profesionales estadounidenses, a través del cual eligen a los jugadores provenientes de las universidad o del instituto, priorizando que los equipos más débiles elijan a las mejores promesas del deporte en cuestión), no ocupó el primer lugar ni el segundo en la elección. El mejor jugador de todos los tiempos ocupó la tercera posición en el draft. En otras palabras, los "expertos" deportivos de dos equipos no fueron capaces de apreciar las cualidades inigualables de Michael Jordan (más sangrante resulta el asunto si tenemos en cuenta que  el primer jugador elegido fue un fiasco absoluto).
Tras este apunte de baloncesto, el lector se preguntará: ¿hoy toca baloncesto? No, aunque me guste bastante. El asunto que me traigo entre manos es otro bien distinto: ¿quién decide o nombra a alguien como experto en un tema? ¿Era un experto en baloncesto aquél que pasó de Jordan y eligió a un tipo con una carrera en la NBA casi tan pobre como la mía? ¿Quién decidió que el responsable de tal decisión era un experto? Sinceramente, no lo sé. Pero a uno le caben dudas sobre la capacidad profesional del tipo que tomó dicha decisión  y, de la misma manera, también tengo dudas sobre el fulano, seguramente un tío forrado, que decidió contratar a tal lumbrera. Aunque, al fin y al cabo, el millonario jugaba con su dinero y sus decisiones no afectaban a nadie o, como mucho, a los aficionados de su equipo, que tenían libertad para ir o no a ver los partidos de su equipo.
Pero... ¿qué ocurre cuando los pretendidos expertos toman decisiones que nos afectan a todos? y ¿quién decide que estos tipos son expertos? He aquí la cuestión.
Según los cánones, existen dos fuentes fundamentales, generalmente complementarias, para determinar si un tipo puede ser clasificado como experto o como un imbécil integral con ínfulas desmedidas. A saber: los conocimientos teóricos, generalmente adquiridos en instituciones educativas formales, sobre el asunto en cuestión y, en segundo lugar, la aplicación práctica de estos conocimientos.
De todos es sabido, que la acumulación de conocimientos no conlleva que se sepan llevar a la práctica de manera correcta y eficaz. Bien sea por falta de experiencia o, directamente, porque existe gente incapaz de transformar esos conocimientos teóricos en procedimientos ajustados a las demandas del entorno. Sin embargo, con cierta frecuencia se produce el hecho de que personas sin los conocimientos teóricos necesarios, al menos dichos saberes no han sido validados por institución formal alguna, muestran una capacidad asombrosa para resolver situaciones complejas, cuya resolución no está al alcance de todos.
Entonces, parece ser que la prueba del algodón no engaña,  que sólo podemos considerar experto a aquel tipo que es capaz de abordar con éxito aquellas empresas que emprende.
Lo más normal sería acabar aquí la entrada, pero falta por resolver una cuestión: ante la avalancha de campos del saber y la especialización que requieren ciertos de ellos, ¿cuándo y quién decide que una persona es experta en alguno de esos campos?
Parece que en algunos casos es fácil de determinar. Un tipo que resuelve una fórmula matemática, de esas que llevan décadas o siglos castigando la imaginación de este tipo de científicos, no sólo es un experto, probablemente es un genio. Pero, ¿qué ocurre cuándo la rama del saber no es una ciencia exacta? ¿Cómo discernimos al sabio, al experto? Ahí está el problema.
En muchos casos, basta con aparecer en la televisión o en otro medio de comunicación para ser considerado un experto. Como me dijo mi madre hace unas semanas, referido a un tema de conversación: "salió el otro un señor en televisión diciéndolo...". Parece que salir en los mass media se ha convertido en aval, al menos para mucha gente. A este respecto es evidente, que si alguien, o algún grupo de presión, quiere que su verdad se propague como verdad absoluta, basta que aparezca varias veces por televisión, para que una mayoría de ciudadanos lo considere como doctrina de fe. Aunque se diga la estupidez más estúpida del mundo. Es más, en ocasiones dichos medios no se cortan en manipular a los presuntos "expertos" para defender la opinión del grupo de poder que ostenta la titularidad del medio de comunicación. Como ejemplo paradigmático de  dicha forma de actuar encontramos a los "psicólogos" que presentan en Interlobotomía mostrando la homosexualidad como una patología, curable y todo. Con dos eggs.
Sin embargo, no siempre discernir la parcialidad o la falsa sabiduría  del experto, es cuestión tan sencilla como en el ejemplo anteriormente citado. Cuando se habla de educación o economía la cosa no parece tan fácil.
En el primer caso, para asombro de uno, los expertos suelen tirar de lógica, de sentido común. El pedagogo tal, la psicóloga evolutiva cual, presentan propuestas basadas en la más obvio, que, por experiencia propia, suele ser lo más eficaz. Aunque existen otros expertos, como aquellos a los que apelaba la C.E.O.E., que lo son porque ellos lo han decidido y, a fuerza de presentarlos como tales, sus conclusiones, de corte fascistoide e interesadas, son tenidas como verdades, pues en varios de comunicación se presentan dichas conclusiones como veraces, sin exponer el debido contraste de opiniones y de datos.
Pero es en el segundo caso, la economía, donde los expertos muestra su verdadera cara. En el caso anterior, la educación, no es infrecuente que, en función del asunto, se recurra a personas distintas con opiniones distintas, o seguidores de corrientes pedagógicas o psicológicas dispares, pero en economía ésto no es así. Todos están cortados por el mismo patrón, el patrón que interesa al dueño, o dueños de los medios, no importando que dichos tipos, los economistas presentados como expertos, hayan metido la pata una y otra vez. Basta con que usen el argot típico del economista y que hable mucho de los mercados. Lo demás sobra, para eso sale en los mass media, que, de manera automática, avala su trayectoria, vete tú a saber porqué.
Resulta curioso el mundo de los presuntos expertos. Basta con salir en un medio de comunicación para serlo, aunque se digan las barbaridades más bárbaras.
Me gustaría concluir comentando que los medios buscan "expertos" en dos tipos de ocasiones: cuando la noticia "salta" per se, entonces se busca a un tipo que hable sobre el problema desde un punto de vista profesional, uno tiene la impresión de que eligen al experto al azar, por ejemplo tirando de guía telefónica. El segundo caso en que el "experto" hace acto de aparición en un medio, es cuando éste necesita que alguien, reconocido socialmente por su profesión, relacionada con el tema a tratar, avale sus tesis. El ejemplo de Interlobotomía, o el de ciertos locutores matutinos, que contrata a palmeros neoliberales para avalar sus tesis, es de manual.
Creo que por hoy es suficiente, a veces me vuelvo experto en enrollarme.
Un saludo.

domingo, 3 de julio de 2011

JOSÉ MARÍA EL TEMPRANILLO Y SU BANDA, VERSIÓN 2.011

TEDDY BAUTISTA Y EL RESTO DE MANDAMASES DE LA S.G.A.E. ANTE EL JUEZ, POR PRESUNTO DESVÍO Y APROPIACIÓN DE FONDOS


TODOS ÉSTOS SE DEBERÍAN VOLVER A MANIFESTAR, ESTA VEZ CONTRA LOS VERDADEROS LADRONES


TAMBIÉN DEBERÍAN CAMBIAR EL LEMA DE SU REIVINDICACIÓN.
 LA GRAN MAYORÍA DE LA MÚSICA QUE PERPETRAN 
NO ES CULTURA,
 ES... ¿CÓMO SE DICE PEPINO EN ALEMÁN?

sábado, 2 de julio de 2011

IDIOTARIO (XLI)

Bautista, Juan: predicador y asceta judío, considerado como profeta por las tres religiones monoteístas mayoritarias. Generalmente se le considera el precursor de Jesucristo. Teddy: predicador mediático, el muy jodío, considerado como un jeta por asociaciones de internautas y consumidores. Generalmente se le considera muy mal, por donde va monta la de Dios es Cristo. Se ha conocido, recientemente, que su película favorita es: "Todos a la cárcel".


Becario: persona de cuarenta años o más, que lleva trabajando, como mínimo, diez años y que espera con ansiedad su primer contrato laboral, que seguramente será en prácticas.


Carrera universitaria: estudios no obligatorios, cursados en la universidad, cuya culminación con éxito dan derecho a un título de diplomado o licenciado universitario. Todas las carreras universitarias acaban de la misma manera, en la oficina del paro.


Cuento chino: dícese del intento, por parte de los neoliberales, de hacernos creer que el modelo productivo chino es un modelo a imitar, en especial en lo referido a las condiciones laborales.


Democracia orgánica: sistema político en el que la representación no se consigue mediante el sufragio universal, sino a través de las relaciones sociales "naturales" como la familia, el municipio... Este sistema es característico de dictaduras como la franquista, donde se pudo comprobar que este tipo de sistema político responde a los deseos de los órganos del dictador, concretamente de los órganos genitales.

Fotosíntesis: dícese de aquella fotografía que cuenta con los elementos indispensables para identificar el o los elemento/s retratados.

Huelga: suspensión colectiva de la actividad laboral por parte de los trabajadores, con la finalidad de conseguir mejores laborales. Se da la paradoja de que los únicos días que paran los trabajadores, los días de huelga,  son los únicos día que trabajan los liberados sindicales, o al menos lo aparentan.

Iglesia Católica Española: dícese de la  sección española de la Iglesia Católica. Se caracteriza por vivir gracias al cruce de dos líneas rectas. Cuando se cruzan una línea recta horizontal con otra vertical forman su símbolo, la cruz. Cuando se cruzan dos líneas oblicuas forman una equis, la de la casilla del IRPF destinada a la Iglesia.

Modernismo: corriente artística que se desarrolla entre fines del siglo XIX y principios del XX, tomando diversos nombres según el país donde se desarrolla. La estética se basa en la naturaleza, aprovechando los adelantos que ofrece la técnica. Así en arquitectura se combina el hierro y el cristal, logrando espacio diáfanos. De la misma manera, la línea curva se convierte en protagonista de dicho estilo, así como la asimetría, la figura femenina... Aunque ciertos medios de comunicación enclavan a personas como Alaska y Boris Izaguirre, dentro del mordernismo o la modernidad, se trata de un craso error. Estos tipos, y otros similares, se pueden asociar al snobismo, al todo por la pasta o a otra corriente artística, esta literaria, el esperpento.

Pepino: fruto de una planta herbácea anual de las familias de las curcubitáceas. Se trata de un fruto alargado de color verde intenso por fuera y blanco por dentro, que se puede comer tanto crudo como cocinado. Dicho fruto está indicado en todo tipo de dietas por sus especiales características, aunque hay que tener cierta precaución si el pepino cae manos alemanas, donde puede convertirse en un arma de destrucción masiva.

Refrán: dicho popular agudo y sentencioso que suele conllevar una moraleja o enseñanza. Como ejemplo citaremos dos: "A quien madruga, Dios le ayuda" y "no por mucho madrugar amanece más temprano".

Septiembre negro: organización terrorista palestina, cuyo hecho más conocido fue el asesinato y secuestro de once atletas israelíes, durante las Olimpiadas de Munich. Se cree que en 1974 dicha organización se disolvió, pero existen pruebas fehacientes de que no fue así, pues todos los años, en septiembre, miles y miles de niños lloran ante un hecho que, a todas luces, no puede ser promovida por otra instancia que no sea una organización terrorista. Tal hecho es la vuelta al cole.


Sintaxis: parte de la gramática que estudia porque nunca hay automóviles de uso público, conducidos por un chófer, que llevan a los pasajeros a donde éstos desean a cambio de una suma determinada de dinero, cuando se necesitan.

viernes, 1 de julio de 2011

EL PROGRESO, ALGO MÁS QUE CONSUMIR

Una falacia muy común en los tiempos que corren reza que el aumento del consumo conlleva progreso, especialmente económico, que para mucha gente se trata de lo mismo que progreso. No hay nada más distante de la realidad que dicho "axioma". El progreso se puede entender de muchas formas y maneras, pero parece evidente que esclavizar a las personas en pos de un pretendido progreso económico y, de paso, cargarse el planeta para conseguir los recursos necesarios, con la finalidad de conseguir esa supuesta mejora, no puede considerarse progreso. A este respecto, no voy a insistir sobre la teoría del decrecimiento económico, ya he hablado de la misma y, con total probabilidad, lo volveré a hacer, pero sí voy a abordar una nueva directriz europea que sigue alguna de las líneas propuestas por dicha teoría, en concreto la de reducir, reducir el consumo energético.
Hace unos días la Unión Europea, que de vez en cuando se preocupa de algo que no sea hundir a los ciudadanos de los países más pobres, sacó adelante una propuesta, en la que proponía ahorrar, de aquí a 2020 un, 20% de energía, mediante el uso eficiente de la misma. Independientemente de como se estructura dicha propuesta (él que esté interesado que pinche sobre las palabras una propuesta), la noticia deja al descubierto una forma de hacer que desmonta las teorías de los apóstoles del consumo sin fin y sin merma, como fuente de todo progreso y felicidad humana. Estos tipos anteriormente citados, basaban, y basan, toda su "ideología" en el consumo desaforado, sin calibrar si dicho nivel de consumo es necesario y si los recursos necesarios para producir son los más eficientes (en este aspecto si que existe cierto miramiento a la hora de cuestionar los recursos necesarios para producir, pero sólo consideran que deben optimizar el uso de recursos humanos, de fuerza del trabajo. Pero este tema no toca hoy). 
Alguien podrá objetar que no es real lo expuesto anteriormente, pues las empresas buscan su beneficio y para ello aquilatan costes y estudian todo al milímetro. Puede que sí o puede que no. Pero en ciertos casos va a ser que no, especialmente cuando se trata de producir o consumir energía barata. Veamos lo que dice la Unión Europea al respecto:
"la medida que más puede irritar a las eléctricas es la obligación de implantar sistemas de cogeneración que utilicen el calor residual. Actualmente, muchas térmicas y todas las nucleares producen enormes cantidades de calor que no se utiliza, sino que se pierde a través de los circuitos de refrigeración. "
Un sistema de cogeneración es, grosso modo, aquél que aprovecha el calor residual en la producción de energía para distintos usos, entre ellos generar más energía, evitando que dicho calor se pierda en la atmósfera. En otras palabras, que las centrales nucleares y muchas plantas térmicas están desperdiciando parte de la energía que producen, por indolencia, por inoperancia o porque les sale de ahí. Mientras las mismas compañías dueñas de las centrales nucleares o de plantas térmicas, nos quieren intentan hacer creer que se deben construir más plantas nucleares, térmicas y similares, pues son necesarias para nuestro bienestar y para asegurar nuestro futuro. Curioso. 
Me gustaría aportar dos reflexiones más. Una que aparece en el artículo en él que he basado mi entrada. Esta eficiencia energética, que no sólo afecta a la producción, también los consumidores tenemos un papel importante como aparece en dicha lucha contra el despilfarro, reduciría las emisiones de CO2 de manera drástica, aproximadamente se dejaría de verter a la atmósfera anualmente, el doble de lo que emite España durante un año.
Dos, que no aparece en le artículo. La mejora en la eficiencia de las térmicas y nucleares, supondría, a su vez,  no sólo una optimización de los recursos energéticos, también ahorraríamos sufrimiento a nuestro medio ambiente, pues la extracción de las fuentes de energía necesarias para que funcionen tanto térmicas como nucleares (tipo de energía que en breve debería desaparecer) es tremendamente agresiva con el medio ambiente. Producir un kilogramo de uranio y enriquecerlo, conlleva una cantidad de gasto de energía bestial, medida dicha energía en calorías, y un destrozo, en ciertos casos irreparabale. No siendo, por tanto, una energía limpia, pues desde que se extrae el uranio, hasta que desaparecen los efectos de los residuos, cuando desaparezcan algunos de ellos, nuestro hábitat sufre un continuo deterioro.
Desde este blog el mensaje siempre será el mismo: lo importante es consumir con juicio, pensando siempre en el mundo que queremos dejar a nuestros  hijos y en no ser esclavos, en la medida de lo posible, de este puñetero sistema consumista. Esta debe ser nuestra pequeña gran lucha diaria. 
Un saludo.