viernes, 20 de enero de 2012

LA UNIÓN SÍ QUE HACE LA FUERZA

Hace un par de días dediqué mi entrada a desmentir las tesis de Punset, pero hoy quiero hacer algo bien distinto: ensalzar la labor de una organización como Amnistía Internacional. Más concretamente quiero poner negro sobre blanco los logros de dicho organización, y de la presión internacional, por qué no decirlo, en diversos lugares del mundo.
En este enlace http://www.es.amnesty.org/noticias/buenas-noticias/, el lector podrá comprobar como se consiguen avances en le respeto de los Derechos Humanos, aunque las estructuras que los vulneran sigan intactas.


Debemos congratularnos todos de que se conmuten penas de muerte o de que ésta se pueda abolir en determinados lugares del planeta, de que disidentes políticos vuelvan a sus hogares tras haber pasado largo tiempo en prisión exclusivamente por sus ideas. Igualmente es motivo de satisfacción (parezco el Rey) que se castiguen los desmanes ambientales de diversas multinacionales, más atentas a sus beneficios que a cualquier otro concepto ético o moral. Pero tal vez lo que más nos deba satisfacer es que un puñado de personas de diversas organizaciones, algunas tan conocidas como la citada Amnistía Internacional o Greenpeace, Human Rights, Cruz Roja, WWF, Médicos sin Fronteras... y otros bastante menos conocidas pero más próximas a nosotros como la Plataforma en Defensa de la Enseñanza Pública, idem de la Sanidad Pública, asociaciones vecinales, de consumidores, de afectados por problemas varios... se están dejando la piel, de forma voluntaria y en muchos casos sin retribución alguna, para que vivamos en un mundo mejor, mucho mejor.
Sin embargo, la cuestión radica en que las estructuras económicas, políticas, religiosas, militares...,que sustentan todo el entramado, no desean soltar las riendas del corcel que han creado a su imagen y semejanza, obviamente, buscando el beneficio propio, sin pararse a valorar el coste humano de sus acciones.


Resulta evidente que la capacidad de los ciudadanos de agruparse en asociaciones encaminadas a defender derechos sociales, individuales o simplemente el medio que habitamos, supone un contrapunto a la forma de actuar despótica y falta de escrúpulos de los poderes fácticos.
A veces ni tan siquiera se necesita que dichas asociaciones hayan pasado por el Registro Civil, movimientos ciudadanos, organizados pueden llegar a tener un poder tremendo. Baste pensar lo que puede suponer para ciertas compañías una campaña organizada y prolongada para no comprar sus productos o no adquirir productos en sus tiendas. Una estupidez fascistoide como fue la campaña contra el consumo del cava supuso una merma considerable en la venta en España del citado producto (aunque los productores espabilaron y colocaron parte de sus excedentes en otros países).


Todo se puede resumir, al menos desde mi punto de vista, de la siguiente manera: las estructuras en el poder siguen aplicando su poder de manera despótica e inmoral. Ante esta forma de actuar existen movimientos ciudadanos, que por otra parte siempre han existido (los levantamientos en la Edad Media y posteriormente contra señores y en algún lugar contra los propios reyes, especialmente durante los períodos de escasez,  o las agrupaciones secretas en el XVIII y XIX que perseguían cambios en el póder -de aquí viene la mala fama de la Masonería- son claros ejemplos de ello), que intentan que esa forma de actuar de los que tienen la sartén por el mango sea distinta, respetuosa con los ciudadanos. Pero el cáncer existe y la labor de los ciudadanos agrupados intenta, y muchas veces lo consigue, paliar la metástasis moral de la forma de actuar, perfectamente organizada y reconocible, de los que detentan los distintos poderes.
Por tanto, nada nuevo bajo el Sol, pero al menos existen ciudadanos, muchos, que luchan por los intereses propios, y en muchos casos los ajenos, para intentar conseguir que nuestra vida, y la de nuestros descendientes, sea algo mejor. Tal vez sea ésto lo que debamos considerar: muchos unidos podemos plantar cara a unos pocos, muy unidos y organizados, que están atentando continuamente contra la dignidad del ser humano.
Un saludo.

jueves, 19 de enero de 2012

PEQUEÑA REFLEXIÓN

CUANDO UNO VE FOTOGRAFÍAS DEL UNIVERSO COMO ÉSTAS








SE PREGUNTA: ¿A QUÉ COÑO ESTAMOS JUGANDO PUTEÁNDONOS ENTRE NOSOTROS, SI NO LLEGAMOS A SER NI UNA GOTA DE AGUA EN ESTE OCÉANO, INMENSO E INABARCABLE, QUE NOS DA COBIJO

miércoles, 18 de enero de 2012

UN MUNDO MEJOR ¿SEGURO?

Lo que el lector va a leer hoy podrá desconcertar en un principio al mismo,  especialmente porque voy a arremeter contra una de los grandes divulgadores científicos de este país, tal vez el mejor. No, no me estoy refiriendo a Flipy, el citado divulgador es Eduard Punset.
El ex militante comunista durante el franquismo, viró en su ideología, aspecto nada reprochable, pues él, como otros muchos, con el paso del tiempo atemperaron su vehemencia revolucionaria para adaptarse a las circunstancias, tanto las vitales propias como las del contexto. Durante los primeros años del sistema generado por la Constitución del 78 le encontramos en el centro político, con algún flirteo incluido con CiU. Posicionamiento que no tiene, al menos desde mi punto de vista, nada criticable. Cada cual hace lo que quiere y lo que puede. 
Tal vez un aspecto más determinante para entender al personaje, al menos desde mi punto de vista, sea su trayectoria profesional antes de los coqueteos políticos. Punset trabajó para algunos de los periódicos económicos más importantes del mundo, por ejemplo para The Economist, llegando a ostentar cargos de responsabilidad en dicho tipo de prensa. Su etapa de periodista culmina cuando llega al F.M.I., trabajando como economista al servicio de dicha entidad supranacional. Parece evidente que su ideología no difiere en exceso de la que en estos momentos podemos denominar oficial. Basta leer lo publicado por él mismo hace un par de domingos en un suplemento dominical. Pero aunque dichas teorías, opiniones, me parecen execrables, nada voy a alegar contra él por ésto. No es el objetivo de la entrada de hoy.
En fechas recientes el protagonista de nuestra entrada ha publicado un libro, del que hace publicidad muy sabiamente, en él que defiende que vivimos en un mundo mejor, menos violento, que hace siglos; cuestión que no me parece tan diáfana como a él y como al psicólogo social que entrevistó el domingo.
Debo reconocer que no he leído el libro (hubo un breve tiempo en el que adquiría sus publicaciones, pero cuando descubrí que me dejaban un regusto de insuficiencia decidí gastarme el dinero en otras cosas), sin embargo tuve ocasión de ver, no de manera completa, su programa el domingo y asistí perplejo a la entrevista con el psicólogo social cuyas teorías sirven de fundamento, al menos así se lo he escuchado al autor repetidas veces, para el libro en cuestión.

 

Tal vez mi disensión se base en lo que entendemos cada uno por violencia. Resulta evidente que las guerras , esas en las que mueren jóvenes defendiendo a su "patria", en el continente europeo los últimos años han disminuido de manera significativa. Los europeos ahora nos dedicamos a ir a países de Asia, África y, en algún caso, a América Latina, ha "interponernos" entre unos y otros con suerte dispar y, salvo raras excepciones, cuando los que se estaban matando han decidido no matarse durante un tiempo o para siempre.  
Sin embargo, resulta obvio que si los europeos, los africanos o Rita la Cantaora mandamos soldados a algún lugar es porque otros se están dando de lo lindo. En África encontramos países, o simulacros de países, donde la guerra, bien por cuestiones religiosas, étnicas, económicas (resulta sorprendente que el mayor país exportador de coltán no produzca ni un gramo de la citada sustancia y la cosa no parezca que vaya a variar en demasía) o por la conjunción de varias de ellas a la vez, lo más frecuente. Países como Etiopía, Somalia, Nigeria, son un claro ejemplo. Es más, en algunos casos llevan décadas dándose para el pelo. Pero la situación no se circunscribe al continente africano y como no deseo enrollarme aquí os dejo un enlace sobre los puntos calientes que hay que seguir, de manera acertada,  este año:


Pudiera parecer que, a pesar de todo, las guerras son menores que hace diez siglos o que hace dos siglos y tal vez sea verdad, no poseo el dato concreto y reconozco que no me he molestado en buscarlo. Pero esta única forma de entender la violencia me parece burda y simplona. La violencia no sólo viene generada por guerras al uso. La prevalencia de los intereses de multinacionales y de la propia China, que no está dudando en expoliar los recursos de países africanos a cambio de bien poco para los ciudadanos (en algún caso a cambio de contaminación casi letal), también es una forma de violencia. Aprovecharse de los recursos naturales de ciertos países con la milonga de que estos países, no sólo africanos, el caso de Perú es otro gran ejemplo (mientras Repsol YPF exportaba el gas de dicho país, en determinadas zonas del país los ciudadanos se manifestaban por no poder disponer de dicha fuente energética), no poseen la tecnología suficiente para explotarlos es otra forma de violencia. Aunque podíamos extendernos en el asunto, y no lo haremos, no debemos olvidarnos que esta forma de violencia suele ir acompañada de gobiernos cleptocráticos que esquilman a sus ciudadanos, cuando no les encarcelan, torturan o matan. Un ejemplo claro lo encontramos en Guinea Ecuatorial. Todos estos supuestos están respaldados por los gobiernos occidentales donde se encuentran radicadas las sedes de las multinacionales que se están lucrando con la explotación de los recursos. Sería interesante no olvidar el dato de que Sarkozy condenó en un principio la revolución ocurrida en Tunez. Virando de posición ante el desarrollo de los hechos.


¿A cuantas personas afecta ese tipo de violencia? No lo sé con precisión, pero hablamos de centenares de millones de individuos anónimos. Entre los que no debemos incluir a los refugiados, que, a pesar de la buena nueva de Punset, en muchos casos tienen muchísimos problemas para volver a sus hogares, o lo que quede de ellos, y reemprender su vida.
Caso aparte, más sangrante aún si cabe, es el las grande hambrunas, y el de la miseria permanente, que en diferentes lugares de nuestro planeta tiñe de muerte e indignidad a eso que conocemos con el nombre de Humanidad. Sería absurdo ocultar que una parte de ese denigración del ser humano por parte de otros seres humnanos coincide con guerras, guerrillas y demás formas de violencia, pero no siempre ocurre así. Actualmente la cifra estimada de personas que se encuentran en situación de pobreza extrema se cifra en torno a 1.000 millones de personas.
Existe otra forma de violencia que vamos a denominar de los particulares, que es la ejercida por poderosas bandas criminales que consiguen poner en jaque a zonas de países y, en algún caso, a países enteros. Las maras centroamericanas, los cárteles de la droga en México, los problemas en las fabelas brasileñas... Aunque no pueden ser consideradas como guerras al uso, si se caracterizan por un uso de la violencia extrema hacia los ciudadanos.
Si a todo ésto sumamos el cada vez más desigual reparto de la riqueza (choca ver como Punset defiende el modelo neoliberal, incluso en India, donde no tiene ningún problema en reconocer que no se está produciendo un reparto de la riqueza generada, según él mismo admite), que afecta a los países del 1º Mundo. Situación que está abocando a la pobreza a cada vez mayor número de ciudadanos -o lo que es lo mismo: el sistema propicia que cada vez más ciudadanos vivan peor- tenemos una perspectiva nada halagüeña sobre la situación en nuestro planeta.
No sólo eso. Esta crisis, o lo que sea, está exacerbando el racismo, el odio hacia el diferente, especialmente hacia aquél que puede quitarnos el trabajo, generalmente el inmigrante que pugna por un puesto laboral de baja cualificación (aunque dicho inmigrante tenga una carrera universitaria).



Si a eso le sumamos otro tipo de violencia, la que ejercemos contra el Medio Ambiente, que está provocando de manera visible que el nivel de vida de los habitantes de muchos países esté descendiendo significativamente (basta mirar el número de alergias, el de personas afectados por enfermedades pulmonares debido a la contaminación o, en casos extremos, el de  muertes por la contaminación) o la cantidad de patologías mentales generadas por el estilo de vida tan saludable al que nos están abocando, la cosa no pinta nada bien.
Es posible que mueran menos personas en conflictos armados, cosa que no tengo tan clara, pues al haber mucha más población, aunque porcentualmente muera menos gente, el número total será superior. Puede que haya menos conflictos declarados, no lo sé, y que las guerras de expansión puras y duras sean menos frecuentes, aunque ahora otros medios, económicos, para hacerlo. Puede que... Pero si algo parece claro es que la situación no es precisamente un lecho de rosas para una buena parte de las personas que conformamos la humanidad. Al menos yo lo veo así.
Tal vez definir el concepto de violencia sea el primer paso para saber a que nos enfrentamos y luchar por erradicarla, pero ocultar que este planeta que nos estamos cargando tiene problemas serios, alegando que cada vez somos un poco mejores, y que en un futuro lo seremos aún más, me parece cuanto menos osado.
Un saludo.

martes, 17 de enero de 2012

NOTICIAS BREVES

Ha fallecido a los 89 años de edad Manuel Fraga Iribarne. El político que ocupó cargos durante el franquismo, el inmediato posfranquismo, la Transición y lo que vino después, sea lo que sea ésto, ya ha montado el primer pollo a las puertas del lugar donde se encaminaba su alma, por no atenderle con la celeridad y prontitud debidos que todo buen servidor público debe tener ante los administrados. Aunque ya ha sido recibido con todos los parabienes en su lugar de acogida, el gallego tiene dudas sobre con quien jugar la partida de dominó que tanto le gustaba. Duda entre el grupo de Lluch y Leopoldo Calvo Sotelo o entre amistades anteriores que fallecieron a mediados de los setenta, bien de muerte natural o bien como consecuencia de un vuelo imprevisto.

El Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, ha aclarado que es muy probable que no se suban más impuestos, aunque cabe la posibilidad de que haya que subirlos. Ante lo aclaratorio de estas declaraciones queremos dejar claro que Mariano Rajoy tiene un programa político, o no, pero que va a mirar por el interés de todos los españoles, o no, pero siempre con la aprobación de Europa, o no. En definitiva, para estas y otras dudas acudan a Soraya Sáez de Santamaría los viernes que ella, tras el Consejo de Ministros, resolverá sus dudas, o no.

Francisco Camps se lleva un libro a una sesión de su juicio que trata sobre la traición y el abandono. Existen diferentes interpretaciones al respecto: las que defienden que dicha acción intenta ser un golpe al pronunciado mentón de Rajoy, por abandonarle a su suerte. Y otros, lo más píos, que defienden que es una forma de pedir perdón a los ciudadanos de la Comunidad Valenciana por su forma de actuar al frente de dicha comunidad, nada edificante desde un punto de vista moral e igualmente espuria a la hora de administrar los recursos de una comunidad a la que ha dejado poco menos que en la ruina.

La Casa Real, no la que está hipotecada, la del Rey, utilizó un asesor externo para intentar desmontar todo el tinglado del yerno del monarca campechano. Una vez más se demuestra que el uso de asesores externos por parte de la administración es un engañatontos que sólo favorece al contratado. Como parece obvio con haber dispuestos de funcionarios hubiera sido suficiente para resolver el problema. Una llamada a la Fiscalía del Estado y todo resuelto.

Comienza el juicio contra Baltasar Garzón por las escuchas que autorizó para impedir que los acusados del caso Gürtell se llevarán el dinero de España. Dicho juicio se va a celebrar impulsado por la acusación particular, pues la fiscalía no considera punible la actuación del juez. La acusación particular la sostienen gente de tan probada honorabilidad como el Bigotes, Correa y una médium que dice invocar a Franco.

Sigue la campaña de los candidatos que optan a ser secretario general del P.S.O.E. Tras escuchar el discurso de Carmen Chacón, más vacío que un examen de Belén Esteban, y el de Rubalcaba: "si yo llego al poder haré todo lo que no he hecho en dos décadas y media", la redacción de este noticiario ha decidido incluir esta campaña electoral como noticia prioritaria en la próxima edición que se haga en este blog de la sección Noticias Absurdas.

En Madrid multan con quinientos euros a las personas que rebuscan en los contenedores para conseguir comida. Ante la demostrada insolvencia de estas personas se está estudiando permitirles que paguen en especie, con la comida que encuentren en los contenedores, aunque corran el riesgo de ser pillados in franganti, siendo sancionados de nuevo con otros quinientos euros. 

En el Cuerno de África millones de personas siguen encontrándose en una situación desesperada.

La prima de riesgo sube y baja, aparentemente sin criterio conocido por parte de los expertos. Uno de estos pretendidos expertos ha declarado lo siguiente: "¡Cuidado que era una familia extensa y tuvimos que coger a la prima de riesgo que tiene muy mala hostia!". Tras estas declaraciones se fue a comer a un restaurante de a 150 euros el cubierto.

Un crucero italiano embarranca y se escora fatalmente tras una maniobra innecesaria del capitán, que se dio a la fuga. La compañía propietaria del buque se ha apresurado a desmentir que el capitán fuera un conocido bailaor español.

El Partido Nacional Escocés propone un referéndum para conseguir la independencia de Escocia. Dicha independencia consistirá en compartir soberano, en este caso Isabel II, ejército, política exterior, banco central y, por ende, moneda. El gobierno de Escocia se haría cargo de los impuestos, la explotación del petróleo, los pasaportes,  la retransmisión de los partidos de fútbol, la longitud oficial del kilt, la típica falda escocesa, y la previsión metereológica.

En EE.UU. sigue desarrollándose la campaña para nominar al candidato del Partido Republicano que ha de disputar la presidencia del país a Barack Obama. Por el camino se van quedando aquellos candidatos que dicen ser los representantes de Dios en la Tierra, los justicieros de Dios y aquellos que desean invadir Mozambique, aunque no sepan donde están. Los que siguen en la pugna son más moderados y, salvo una excepción, todos dicen que Dios les ha elegido para una misión: salvar a su país del desastre y de Paris Hilton.

Fangoria lanzará un nuevo disco al mercado este año. "Se tratará de nuevo material con ritmos a la última", declaró uno de los componentes del dúo. "Es un material fresco, actual y muy bailable", concluyó. Como primicia podemos adelantar que encontraremos temas como: La Tarara, Ojos verdes, la del carro de Manolo Escobar remasterizada...

lunes, 16 de enero de 2012

TRABAJADORES AL FIN Y AL CABO (II)

Como el lector recordará el tema que ocupa las entradas de ayer y hoy es la minusvaloración del trabajador, mediante una campaña mediática contundente y falaz.
Cuando lo dejamos habíamos desmontado alguna falsedad, como la de la necesidad imperiosa de bajar salario para ser competitivo. La entrada de hoy la retomaremos analizando otra estupidez de los opinadores neoliberales: la pérdida de derechos y de poder adquisitivo de los trabajadores no sirve para crear empleo. Vamos a ello.
Un  día sin avisar, al menos los que se dicen economistas neoliberales no supieron ver los avisos, la realidad volvió a mostrarse implacable; se calzó sus botas con puntera reforzada y dio una patada en los huevos a aquellos defensores de la bajada de sueldos, de la pérdida de derechos y demás tropelías. Muchos de ellos, los que no han acabado en la puta calle, han visto como sus salarios se han visto congelados, reducidos, deben trabajar más horas y demás cuestiones archiconocidas que, para sorpresa de ellos, no han contribuido a mejorar la situación individual  y colectiva de los ciudadanos de este país.
¿Para que ha servido que los trabajadores españoles pierdan en los diez últimos años pierdan trece puntos de poder adquisitivo según las cifras oficiales (según cálculos de asociaciones de consumidores esta pérdida, desde que entramos en el euro es de cerca de treinta puntos)? ¿Para crear empleo? ¿Para ser más competitivos? Me abstengo de responder, pues el lector conoce de sobra las cifras de paro de nuestro país.
Retomemos el tema de la degradación que ha sufrido la imagen del trabajador, gracias a los seguidores de las opiniones, que no teorías, neoliberales.
Resulta harto sorprendente que los dictados de estos personajes se olviden de algo tan obvio como los siguiente: si el trabajador desempeña su cometido de manera correcta ¿por qué se le debe bajar o congelar el sueldo? Máxime cuando las empresas no tienen déficit. O lo que es lo mismo: ¿por qué no se valora el trabajo que realiza la persona en su puesto de trabajo? Las opiniones de estos personajes que rigen, o lo intentan, nuestros destinos económicos se basan en supuestos etéreos, en el que el presunto bien común se encuentra por encima de la realidad.
Seguro que algún lector habrá asociado dichos postulados con los de una religión. Existe un ente superior, en este caso la Economía, que obliga a sacrificios en vida, en este caso laboral, en pos de un bien mayor que, por cierto, parece que nunca se puede alcanzar, pues siempre hay algún nuevo precepto que cumplir para alcanzar el Nirvana económico. Pero hay una diferencia crucial con las religiones, especialmente con las ramas más light de las religiones: la nueva religión impone sacrificios no elegidos por el ciudadano. Si un tipo se fustiga voluntariamente porque su religión "así lo dice", allá él, pero la gran mayoría de nosotros no hemos elegido la religión neoliberal. Es más, muchos gobiernos, como el de Z.P. o el de Schroeder, engañaron a sus electores, o a parte de ellos, para comulgar con la nueva fe.


Siento que me estoy dispersando y estoy perdiendo de vista el motivo que me ha llevado a realizar estas entradas, por lo que vuelvo al tema.
El que suscribe que el trabajador debe ser valorado por la labor que realiza y la eficacia con la que la lleva a cabo. Aunque pueda levantar ampollas el ejemplo de los controladores es el más indicado. Estos trabajadores han conseguido que el número de accidentes aéreos en este país, al menos en la parte que a ellos corresponde, sean cero (el último, por ejemplo, tenía bastante más que ver con la compañía aérea que no realizó los arreglos necesarios en el aparto correspondiente). O lo que es lo mismo: cumplen su desempeño, huelgas aparte, con una eficacia extraordinaria. ¿Cuál es el motivo para bajar sus sueldos (que por cierto no eran los que el infame Pepiño decía en público)? ¿Qué son muy altos? Más costoso es perder una vida, o muchas, por la ineficacia de un controlador. De hecho su trabajo no debía ser tan fácil cuando los controladores aéreos militares no les pudieron sustituir (hace años se hizo ésto en Francia con resultados catastróficos). Por cierto ¿qué legitimidad tienen para pedir que se baje el sueldo de alguien aquella persona que defiende a corruptos por el mero hecho de ser de su partido? Puestos a elegir no tengo ninguna duda: páguese un pastón a aquel que hace bien su trabajo, del que, por cierto, nos beneficiamos todos. Detalle este último nada baladí.
Este ejemplo me servirá igualmente para demostrar lo siguiente. El, presuntamente corrupto, Pepiño Blanco (el mismo que mintió en la Noria sobre los sueldos de los funcionarios), con el apoyo inestimables de diferentes medios de comunicación, se encargaron de realizar una muy efectiva campaña de desprestigio contra este colectivo, igual que está ocurriendo desde hace años con el colectivo funcionarial, o que ocurría, y ocurre, con los parados (para cierta gente unos vagos que prefieren cobrar una mierda, o no cobrar nada, antes que trabajar). Sí, todo se trata de desprestigiar a colectivos, mediante campañas debidamente orquestadas, para que una parte de la ciudadanía arremeta contra ellos, acusándoles en muchos casos de todos los desastres, colectivos y personales, habidos y por haber. Item más, parece que una parte de los ciudadanos disfrutan cuando a estos colectivos les quitan derechos adquiridos, para que todos estemos "igual". Evidentemente esta política lleva a la distracción y, por supuesto, a no señalar a los auténticos culpables del desaguisado en que nos vemos inmersos.


Si algo parece evidente es que el razonamiento de trabajadores que arremeten contra otros trabajadores es tan absurdo, ni tan siquiera egoísta como veremos más adelante, que conduce a la miseria más absoluta de todos los trabajadores. Igualar a diferentes colectivos, restándoles derechos, conduce a una pérdida generalizada de derechos. Recuerda el lector ese dicho atribuido erróneamente a Brecht: "primero vinieron a por...", el religioso que lo escribió lo define mejor de lo que yo podría hacer en cien líneas. El mal de los iguales, acabará cavando la tumba de todos.
Ciertas personas, muchas, han olvidado que lo único que poseemos, a nivel individual, es nuestra capacidad de ofrecer un trabajo y, a nivel colectivo, nuestra capacidad de asociarnos para presionar para que todos nos igualemos, en la medida de lo posible, por arriba, no por abajo.
El trabajador debe recibir un salario y tener unas condiciones de trabajo en función de la eficacia en el mismo y a lo que deberíamos aspirar es a igualarnos por arriba, no a regodearnos en el mal ajena, que como dije se convertirá, en no mucho tiempo, en el mal propio. Debemos luchar porque se valore de manera adecuada nuestro trabajo, cuando ésto ocurra habremos dado un paso adelante muy importante.
No vivo en los mundos de Yupi y sé que este país tiene un número escandalosamente alto de parados, algunos no tanto, pero todo el mundo debe buscarse la vida. Pero también sé que si entre todos, parados incluidos, caminamos hacia la misma dirección, personajes como Juan Rosell tendrán muchos problemas para gestionar una patronal basada en la idealización del empresario y la degradación del trabajador hasta una categoría cuasi delictiva.


Voy a concluir con dos reflexiones, que no sé si van a ayudar a mejorar la  calidad de la entrada, pero que creo necesarias.
Todos los trabajos son necesarios, aunque pudieran parecer secundarios o no apropiados para cierta gente. ¿Se imagina el lector lo que ocurriría si los servicios de recogida de basura de su localidad hicieran una huelga de dos semanas?
En segundo lugar es muy difícil cuantificar cuanto deben cobrar muchos profesionales. ¿Un guardia civil debe cobrar en función de las multas que pone, de la gente que ayuda en la carretera o del accidente que evita? ¿Un médico debe cobrar en función de lo que ahorra, que también, o de la pronta identificación de enfermedades, especialmente aquellas que son graves, lo que generará un ahorro posterior y una mayor calidad de vida del paciente? ¿Cuánto ha de cobrar el tipo que dirige y organizó el sistema de transplantes español, el mejor del mundo? A mi, personalmente, no me importaría que su sueldo mensual tuviera cinco cifras, o seis, pues este tipo ha hecho más por su conciudadanos, nosotros, que lo que harán el 90% de los políticos en toda su "carrera política".
Tras estas dos entradas si algo parece claro es que la solución de los problemas no es denigrar al trabajador y restarle derechos, al menos por parte de otros curritos. Al contrario. La solución es luchar para que las rentas del trabajo, y por ende sus derechos, aumenten y, a lo mejor, el sistema agónico (ese que está llevando a muchas mujeres en el Reino Unido a prostituirse para pagar la cada vez más cara y menos becada universidad) aguanta un poco más, tanto como los recursos disponibles lo permitan.
Un saludo.
P.D.: Si toda alguien cree que la solución es enfrentarse con otros colectivos de trabajadores le invitaría a leer el siguiente artículo:
http://www.attac.es/2012/01/16/las-verdaderas-intenciones-del-banco-central-europeo-y-las-elites-financieras-2/


domingo, 15 de enero de 2012

TRABAJADORES AL FIN Y AL CABO (I)

Leo comentarios de lectores en diferentes periódicos digitales cargando contra los funcionarios, a los que se les identifica como el germen de todos los males que padecemos. Uno ya está curado de espanto y no le da más importancia, lo más que hace es, en algún caso, contestar a alguno de esos iluminados desmontando sus argumentos. El más gracioso era uno que cargaba contra los maestros y exponía sin rubor que dentro de dicha carrera no existían las especialidades. Según él se debía adquirir esa especialización durante las vacaciones, de tres meses y medio según cálculos propios. Aparte del desconocimiento de los planes de estudio, aportaba su innegable estulticia a lo que supone especializarte en algo tan importante como la formación de nuestros hijos. Pero anécdotas aparate, resulta gracioso que el personal, trabajadores intuyo, focalice su malestar en determinados colectivos que, en líneas generales, poco o nada tienen que ver con la gestación y el desarrollo de esta crisis. Aunque he comenzado por los funcionarios, colectivos como los parados, los inmigrantes y algún otro son blanco predilecto de este tipo de personajes, que aspira a restar derechos o a criminalizar a ciertos colectivos para "mejorar" la situación. Curioso: cuanto más jodido esté el de al lado parece que mejor me va a ir a mi. Argumento digno de Marx, Groucho.
Respecto al tema de responsabilizar a los inmigrantes del hecho podemos decir dos cosas: existe un racismo patente y, en segundo lugar, existen estudios bastante serios realizados por sociólogos que demuestran que la lucha por ciertos nichos laborales, en este caso los menos cualificados, genera un "odio" hacia esos que los desempeñan, en muchos casos porque los empresarios les pagan una mierda y los inmigrantes están dispuestos a tragar con lo que sea. Nadie recorre miles de kilómetros o se juega la vida en una patera para morirse de hambre en su país de destino.
Pero éste no es el asunto que me ocupa hoy. El tema a tratar lo constituye esa falsa creencia, muy atractiva para los teóricos del neoliberalismo, que defiende que existen trabajadores privilegiados, que han de perder sus derechos para que todo funcione mejor. Sorprendente.


No hace falta ser un genio para comprender que en el mundo de la empresa todo funciona de la siguiente manera: un empresario contrata a uno o varios trabajadores para producir algo. Los trabajadores reciben un sueldo a cambio de su trabajo y el empresario o los accionistas se quedan con los beneficios (¡ojo! el hecho de no obtener beneficios no implica automáticamente que la empresa vaya mal, las inversiones requieren un pastizal y, en ocasiones, esas inversiones que dan más beneficios a largo plazo, requieren mucho dinero, por lo que los balances durante uno o dos ejercicios pueden ser negativos). Este mecanismo tan sencillo se basa, en teoría, en el interés común de los empleados y los dueños: cuanto más trabajo haya y mejor se haga éste, mejor nos va a ir a todos. Estas tesis, se acompañaban de sueldos dignos, para que los propios trabajadores pudieran adquirir los productos manufacturados. Todos contentos y, como se puede comprobar, bien sencillo. Sin embargo con las teorías neoliberales, las que desde los años 70 se empezaron a implementar, siguiendo las tesis neoliberales del "gran" Milton Friedman (las teorías monetaristas que hablaban de contener salarios son de este lumbreras), esa comunión de intereses era innecesaria, lo importante era que el empresario ganara más. ¿Para qué? Pues para que lo pudiera resdistribuir creando más riqueza. ¿Cómo? De eso no se habla nada, pues eso se deja al libre albedrío del empresario, accionista o lo que fuere. Pero repito, lo importante era que el empresario ganara más.


La consecuencia de estas opiniones, me resisto a llamarlas teorías, han sido evidentes: en la mayoría de países los rendimientos del trabajo (la parte del pastel que se llevan los trabajadores) han disminuido. Si bien en un primer momento ésto se pudo suplir con créditos, a día de hoy, con la crisis financiera, nos hemos encontrado de golpe y porrazo con la cruda realidad: los trabajadores ganamos menos, mientras muchas grandes corporaciones siguen ganando más. Resulta sorprendente, o no, que la aplicación de estas teorías hayan perjudicado seriamente en muchos países a la pequeña y mediana empresa, que falta de crédito y de consumidores esté sufriendo las consecuencias de estas políticas, repito basadas en las opiniones de unos iluminados que en sus despachos viven, o vivían, afortunadamente Friedman (el amigo de Pinochet o de George W. Bush ) las ha espichado, muy bien. 
Este proceso de minusvaloración del trabajador, concebido meramente como un instrumento para obtener beneficios, ni tan siquiera se le considera consumidor final, ha sido posible gracias a que supuestos economistas y supuestos periodistas expertos en economía han lanzado desde sus tribunas respectivas diatribas encaminadas a encumbrar al empresario, considerando que el trabajador es un mero objeto, que ha de agradecer la bondad del empresario, emprendedor o como cojones lo quieran llamar. Ejemplos claros de esta política de denigración de la figura de currante la tenemos en personajes tan nefastos como Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que debiera dar con sus huesos en la cárcel, o personas que aparecen en los medios de comunicación como Federico, Herrera y demás tropa que pueblan sus programas y otros similares.
Si bien los grandes poderes económicos tenían interés en que estas ideas cuajaran, no podían ponerlas en práctica si, al menos, una parte de la población no concebía como acertadas estas premisas. Y, hete aquí, que tras insistir e insistir una parte de los ciudadanos, no sólo en este país, empezaron a considerar que la bajada de sueldos, las pérdidas de derechos, eran necesarias para conseguir vete tú a saber qué. Eso sí, en la mayoría de los casos los que debían sufrir bajadas de sueldos, recortes de derechos eran los otros, pues los convencidos de estas doctrinas consideraban que ellos cumplían a las mil maravillas con su desempeño laboral y eran los demás los que suponían un lastre para el "crecimiento", el pleno empleo y la conversión del agua en vino.


Como muestra de estas políticas basadas en el castigo al trabajador se puede exponer lo que ocurre con el asunto de la competitividad de las empresas. Para que una empresa sea competitiva, además del archicacareado asunto de la productividad (que no necesariamente está relacionado con los sueldos), existen diversos parámetros, que además varían en función del tamaño de la empresa. Cuestiones como la inversión en I+D +I, o I+ D, el asociacionismo (lo vemos claramente en las grandes multinacionales del automóvil, el motor de varias marcas, unas japonesas, otras francesas es el mismo, reduciendo costes y aunando esfuerzos). Si a todo ello añadimos la calidad del producto, la satisfacción del cliente, el servicio prestado, la imagen de marca... obtenemos que la competitividad es un asunto complejo, donde el empresario o el gestor de la empresa tiene mucho que ver. Pues pásmese el lector, parece que lo único importante para ser competitivo es la cuantía de los sueldos de los trabajadores, como bien lo demuestran los alemanes, los filandeses (uno de los países más competitivos del mundo), los japoneses y demás recua de países que pagan sueldos que no son precisamente de miseria a sus trabajadores y son hipercompetitivos.
Haremos un alto, pues ni deseo agobiar al lector ni mis dos o tres neuronas dan para más. Mañana seguiré con el tema.
Un saludo.

viernes, 13 de enero de 2012

NOTICIAS BREVES

Tras aprobar los recortes y las subidas de impuestos el Gobierno del P.P. presenta una serie de medidas para luchar contra el fraude. Resulta harto sorprendente que las medidas para recaudar,que afectan a los asalariados, fueran muy precisas desde el primer momento y que las medidas de lucha contra el fraude fueran tan imprecisas desde el primer momento.

El sindicato de técnicos de Hacienda denuncia que el sólo el 20% de los técnicos de Hacienda se dedican a perseguir el gran fraude, aproximadamente el 70% de todo lo que se hurta a las arcas del Estado. De hecho resulta sorprendente que el Gobierno actual se plantee recaudar algo más de 8 mil millones de euros vía persecución de fraude, cuando el año anterior se recaudaron más de 10 mil millones.

Noos, el chinringuito de Urdangarín, planteó colocar al frente de la trama, o de parte de ella, a Teddy Bautista. No tenían mal ojo los colegas, no. Conocían muy bien el paño con el que trabajaban.

Los juicios por asuntos relacionados con la corrupción siguen su curso sin novedad. Muchos acusados tienen que comprobar lo hijos de la gran puta que son escuchando en diversas grabaciones todos los tejemanejes que han hecho durante estos años con el dinero público, él de todos, mientras hoy, debido a la "crisis", los dependientes deben esperar para ser valorados por falta de pasta. Por cierto, ¿dónde está la rectificación pública, y el perdón, del tipo que apoyaba a Camps por delante y por detrás?

Los candidatos a la Secretaría General del P.S.O.E. siguen enzarzados en su pugna por conseguir dicho cargo. Parece ser que el lema es cambiar y buscar algo nuevo, de hecho además de los candidatos conocidos hasta ahora, con más años que la Tana en el aparato del partido, se espera que también se presenten otros candidatos que supongan aire fresco para el partido: el baúl de la Piquer, José Luis Uribarri...

Baja la prima de riesgo del Reino de España. La prensa de derechas lo achaca a las medidas tomadas por Rajoy, esas que nos empobrecen un poco más a la mayoría y que a corto plazo van a crear más paro, mientras que el Banco Central Europeo se apunta el tanto y reivindica que tal mejora se debe a sus medidas. Si la realidad fuera que las medidas de España han sido las que han disminuido dicha prima los italianos le tienen que estar muy agradecido al gobierno de España, pues su índice también ha disminuido. Si la realidad fuera que ha sido el B.C.E. el artífice de tal bajada, prestando dinero a los bancos al 1% que luego nos venden infinitamente más caro, debemos felicitar a los banqueros a los que casi les regalamos nuestro dinero para que nos lo vendan más caro.

Human Rights denuncia que el enjuiciamento de Garzón atenta contra el concepto mismo de justicia. Resulta traumático que los dos tipos que se declararon culpables de cohecho indebido en la trama Gürtell puedan salir de rositas, mientras que al juez que instruyó el caso le pueda caer la del pulpo. Tal vez por eso investigó el franquismo, para saber cuanto quedaba en nuestro país de las prácticas de la época del dictador y a fe que ha conseguido conocer a fondo dichas prácticas.

Siguen las declaraciones extemporáneas de altos jerarcas de la Iglesia Católica contra determinadas prácticas, acusando a todo perro quisque de provocarlas. "Es lo que tienen las alturas, la falta de oxígeno afecta al riego y la percepción de la realidad se ve distorsianada", declaró a este medio un experto en alturas, Juanito Oiarzabal.

Millones de personas siguen viviendo una situación desesperada en el Cuerno de África. Por si esto fuera poco alguna O.N.G. ha decidido replegarse ante las "dificultades" que encuentran, generadas por la guerrilla islámica.

Soldados estadounidenses aparecen en un vídeo orinado sobre varios cadáveres de afganos muertos. Estados Unidos, su gobierno, tomará las más duras medidas con los soldados protagonistas de tal hecho. En breve se espera que hagan lo mismo con los militares que asesinaron a José Couso.

Los dirigentes iraníes siguen emperrados en fabricar armas nucleares y los de EE.UU., Israel y la U.E. en evitar tal hecho. Los países Occidentales ya han tomado las medidas pertinentes para que esto no ocurra: matar técnicos expertos en energía nuclear iraníes, embargos económicos que encarecen el precio del petroleo, que tanto nos beneficia a los ciudadanos occidentales... Mientras tanto el gobierno iraní sigue aplicando su política tolerante con personas homosexuales, mujeres, adúlteros...

Los observadores árabes que han acudido a Siria no ven nada del otro mundo. "Les dijimos que no cogieran a personas afiliadas a la O.N.C.E.", ha declarado un diplomático que quiere permanecer en el anonimato. "Sabemos lo que ocurre cuando mandamos personas de tal organización a supervisar procesos o situaciones. No hay más que ver lo que ocurrió en las elecciones rusas, en Egipto... Todos los supervisores estaban afiliados a la susodicha organización", remató nuestro anónimo confidente.

Sigue la violencia en el norte de Nigeria, perpetrada por los radicales islámicos. Parece que todos los genocidas encuentran acomodo en los sectores más radicales de las diversas religiones. ¿No existe un Dios que prohíba los sectores más radicales de su iglesia?

La semana que viene se jugará otro Madrid-Barça, esta vez de copa. Cuando los historiadores estudien los últimos años de la historia de España tendrán una terrible duda sobre que nombre poner a esta época: ¿La gran crisis? o, tal vez, ¿el período de los clásicos?