viernes, 8 de febrero de 2013

GENTUZA MISERABLE

No deseo esconder a nadie que el grado de cabreo que siento sólo se puede comparar con las ganas de estampar, con todas mis fuerzas, contra un muro de hormigón a algunos de los personajes que, día tras día, durante varias semanas, llevan apareciendo en mi pantalla del ordenador, negando su implicación en distintos casos de robos perpetrados contra todos nosotros (eso que vulgarmente se conoce como corrupción y que no deja de ser un acto de latrocinio, porque en el fondo todos son unos simples y vulgares ladrones). 
A algún lector le podrá parecer que me dejo llevar con facilidad por la ira, o que mi modo de pensar puede tildarse como de extremista o violento. Puede que este en lo cierto. O puede que no. Y digo esto último porque no puedo comprender como puede existir tanto hijo de puta en este país. Tanto hijo de puta que nos roba nuestros derechos para, en teoría, con el paso del tiempo estar mejor. Cuánto tiempo tiene que pasar, queridos sinvergüenzas, para que la gente salga de la pobreza, encuentre trabajo o pueda solucionar sus problemas hipotecarios con los bancos. ¿Cuánto? Lo sé, no sabéis la respuesta, porque lo único que os interesa en realidad, panda de golfos, se puede resumir en dos frases: seguir con el momio y favorecer a vuestra familia, a vuestros amigos o a todos aquellos que os puedan hacer un favor. No servís para nada más, que para esquilmar a los ciudadanos, viviendo a costa de su trabajo, que encima menospreciáis. Vosotros, qué en vuestra vida habéis trabajado. Qué llamáis trabajar a viajar, a comer y a cenar, a reuniros en despachos lujosos o a recibir parabienes de universidades privadas, tan ineficientes y vacías como vosotros.


Leo como justificáis a corruptos, como perdonáis a los grandes defraudadores, como os envolvéis en banderas para justificar vuestro bochornoso comportamientos, como olvidáis denunciar a los corruptos de vuestro alrededor y lo que es más odioso, como vuestra cobardía os lleva a alejaros de aquellos que sabías ladrones, con los que compartíais de todo, en algún caso hasta cena de Navidad, y ahora les rechazáis como si de un leproso en la Edad Media se tratara. Sólo os interesa mantener vuestro modus vivendi, vuestro fabuloso tren de vida, a costa del sufrimiento y el dolor de millones de vuestros conciudadanos, honradas personas afectadas por ese sistema que vendisteis como milagro y que resultó ser lo mismo que vosotros, una estafa.
Se ha debido "rescatar" a los bancos porque, en vuestras palabras, de otra forma el sistema se vendría abajo. Desgraciados, el sistema se ha venido abajo desde el momento en que importan más las grandes, y falsas, cifras que los seres humanos. El sistema no se ha venido abajo, lo que ha desaparecido, engullido por vuestra ambición y disuelto en vuestra mentira permanente, es vuestra vergüenza, vuestra moral, vuestro respeto al ser humano. 
¡Miserables! Decís trabajar para todos nosotros, para nuestro bien, pero en realidad trabajáis para vosotros, para sentiros alguien importante, pues sabéis de vuestras limitaciones de todo tipo, especialmente las relacionadas con la moral. Nada sois, la prueba de ello es que no os atrevéis a dar la cara, a compartir el sufrimiento de vuestros conciudadanos. Me recordáis a la alimaña, que busca la muerte del otro para alimentarse de sus restos. Así habéis respondido cuando no tocabais poder. Cuanto peor nos fuera a todos, mejor para nuestros intereses. Y vuestros intereses, los de unos y otros, es nuestro dolor, nuestra miseria y, por desgracia, la incapacidad del que ostenta el poder. 


Sé que utilizo artillera de costa contra estos seres abyectos, pero el nivel de enfado, rayano en la ira, me impulsa a ello. Basta ya de medir las palabras, eso es lo que ellos desean. Basta de miedo, eso es lo que ellos desean. ¡Qué sepan que nosotros nos joderemos, pero a mi no me cabe ninguna duda de que todos ellos son gentuza de la peor calaña y cada vez estoy más convencido de que debemos movilizarnos para echarlos de las instituciones, como poco. Cualquier manifestación, concentración, firma, difusión de noticias, acto solidarios... sirve para que no vivan a gusto, para retar a su miedo y a su desvergüenza. Nos están robando la democracia, nos están robando nuestro dinero, nuestros derechos, nuestro futuro. 
Alguien puede pensar que hago populismo barato. Puede ser, pero le propongo una pequeña reflexión: qué prefiere mi populismo barato o su pragmatismo que nos conduce a la más absoluta miseria. Populismo no es hablar y luchar por el ideal que pretendemos. Populismo es tragar, sin rechistar, la mierda que nos dan. Populismo es lanzar, y aceptar, ideas que sólo benefician a unos pocos.
Nosotros podemos, y debemos, construir la democracia que nos han birlado unos pocos, para beneficio de ellos y de otros pocos más, sus amigos.
Un saludo.

jueves, 7 de febrero de 2013

REFLEXIONES

Hace un par de días leía la portada de un periódico digital y comprobé, sin gran extrañeza, que más de la mitad de la misma,  estaba dedicada a varios casos de corrupción habidos en nuestro país. Lo trágico del asunto, al menos desde mi punto de vista, reside en que, a pesar de la indignación, nos hemos acostumbrado a convivir con esta gentuza que nos esquilma de todas las formas posibles. No menos trágico resulta contemplar como ha existido en este país un intervalo de tiempo, denominémosle el de las vacas gordas, en el que unos tipos, corruptos hasta la médula, se han adueñado de las instituciones, de todas o de casi todas, con total impunidad. Es más, sus execrables actos han tenido lugar porque todos ellos consideraban que no serían castigados, por mucho que su forma de actuar fuera punible y despreciable. ¿Cómo se gestó esa sensación de impunidad? Buena pregunta, que, con total certeza, generará una respuesta que dirá mucho de nosotros.


Tras las declaraciones de Mariano Rajoy Brey, Carlos Floriano o Ana Mato sobre los distintos casos de corrupción que les afectan de una u otra manera, no es difícil pensar que si antes, con el artista llamado anteriormente ZP, teníamos un gobierno de becarios, ahora tenemos un gobierno, y su camarilla, formado por personas con nula capacidad intelectual y moral. 


Los datos de la encuesta periódica del C.I.S., obtenidos antes de que estallara con toda la virulencia de los últimos tiempos el caso Bárcenas, arrojan un descenso significativo en la intención de voto hacia el  Partido Popular, siendo esta superior, en casi cinco puntos a la del PSOE. Desde mi perspectiva se pueden extraer dos reflexiones fundamentales: los votantes del Parido Popular, una parte significativa de ellos, casi un 20%, se muestran desencantados con la política seguida por Rajoy y sus chicos, incluso antes de que se hicieran públicos los escándalos de corrupción (posiblemente la encuesta a fecha de hoy arrojaría peores resultados). Y una segunda: ¿qué esperan los militantes del P.S.O.E. para correr a gorrazos a la vieja guardia y renovar su proyecto?


La gente parece sorprendida porque la Amnistía Fiscal, impulsada por Cristobal Montoro y respaldada por todo el Desgobierno de Mariano Rajoy Brey, haya servido para que delincuentes, golfos y chorizos blanqueen dinero procedente de delitos de todo tipo y condición. Para empezar, un tipo que blanquea dinero ya ha cometido un delito (especialmente si hablamos de más de 120.000 euros)  , que no es otro que no declarar, y tributar, por un dinero que es suyo, ocultándolo mediante prácticas ilegales. Generalmente ese dinero se consigue de forma "poco clara", delictiva en muchos casos, por lo que no entiendo que ahora alguien pueda llevarse las manos a la cabeza. ¿Qué les parecería a esos mismos políticos que respaldaron esta graciosa amnistía si concedemos otra amnistía general a todos aquellos que antes de finales de 2013 se arrepientan de haber insultado, pegado, maltratado o lo que fuere a uno o varios politicos? ¿Qué es un delito? Lo de blanquear dinero, mucho de él procedente de negocios como la prostitución, las drogas, el saqueo de las arcas públicas... también debería serlo. Por cierto, en ninguna parte de la ley de amnistía se dice que en función de donde proceda el dinero se puede participar o no en ese proceso de amnistía. Da igual cual sea su procedencia.

http://politica.elpais.com/politica/2013/02/06/actualidad/1360154084_087904.html

Parece que la reforma (aunque tiene bastante más que ver con la Contrarreforma) del sistema educativo impulsada por el nefasto Wert se va a retrasar (posiblemente hasta la siguiente legislatura), debido a que no se va a disponer de los fondos necesarios para poder implementarla durante esta legislatura. Cualquier mindundi sabe que cualquier ley de este calado debe ir acompañada por una estimación económica, por un presupuesto más concretamente, pues este tipo, y sus asesores, parecían no saberlo y no haber echado las cuentas pertinentes. Tragicómico papel el del tipo que apuesta por una educación basada en la competitividad, en la eficiencia y demás estupideces neoliberales, ineficaz hasta decir basta. Por cierto, ¿sobre qué pretende negociar un tipo que no sabe si podrá llevar sus ideas nacionalcatólicas a cabo por falta de dinero? Por cierto, esta estrategia de presentar una ley, o un proyecto, y no dotarle de dinero parece que es una constante en este Desgobierno; de Guindos ha hecho la misma jugada con una ley destinada a fomentar la investigación. Posiblemente el primer requisito para beneficiarse de esta ley sea que el investigador investigue donde conseguir los fondos para llevar a cabo su proyecto.


Nuestros universitarios se van a países como Francia o Alemania a estudiar, por resultar mucho más barato cursar dichos estudios en ambos países que aquí, en España. Resulta curioso que cuando los políticos, economistas, mamporreros mediáticos y demás gente afín al poder, lanzan mensajes, que intentan justificar subidas de impuestos o recortes de derechos, siempre busquen en los países europeos vecinos datos referidos a lo poco que pagamos o lo insolidarios que somos, pero, jamás de los jamases, nos cuentan los servicios que reciben, muchos más y mejores, en muchos campos, que los nuestros. 


Existen sospechas referentes a la manipulación de los datos macroeconómicos de 2012, para intentar convencer a no se sabe quien de la buena gestión realizado por el Desgobierno encabezado por Mariano Rajoy Brey. De hecho los funcionarios somos conscientes de ellos, pues se nos ha privado, sin motivo alguno, de un dinero relacionado con la paga extra que no hemos cobrado; dinero que, en teoría, se nos devolverá durante este primer trimestre de 2013. Estas pequeñas retenciones, junto con el adelanto de ciertos impuestos a los empresarios y la extrañeza de unos datos de paro, que no pegan ni con cola, parecen indicar que sí existe una cierta intención del Desgobierno por edulcorar la realidad. Vano intento el de los Rajoy Boys, pues la realidad, el empobrecimiento generalizado de los ciudadanos es un hecho, y eso, por mucho que intenten manipular las grandes cifras, lo vemos todos en nuestro día a día. 


El Departamento de Justicia de EE.UU. llevará a los tribunales a una de las agencias de calificación por su actuación antes del desplome de las hipotecas. No parece difícil pensar que Obama, que ya no tiene que presentarse a más reelecciones, ahora está haciendo lo que le pide el cuerpo y ésta es una de las cosas que le pide el cuerpo, y a muchos de nosotros también. Hasta el día de hoy estos conglomerados de intereses particulares, que responden al nombre de agencias de calificación, se habían ido de rositas y habían sembrado el terror en personajes tan sumisos como de Guindos. De nuevo nos vendieron la moto de que eran necesarias, de que no se podía funcionar sin ellas (¿no le recuerda al lector al argumento utilizado para salvar a los bancos?) y de no sé cuantas otra bobadas más. La realidad nos demuestra que nada de lo que contaban era verdad. Primero porque durante años vendieron humo, con el que se enriqueció cierta gente, entre ellos los dueños de dichas agencias. Segundo, porque la arbitrariedad de sus dictados demuestran que no se necesitan. Nada que se rija por criterios arbitrarios es imprescindible. Y, tercero, porque en el fondo lo que muchos que defendían y defienden dichas agencias lo único que hacen es defender su trabajo, de manera directa o indirecta. Bastaría pararse a pensar un poco para comprobar que una buena parte de esos asesores, gurús o como se les quiera llamar viven de la sopa boba. 


Una de las grandes paradojas de estos días que vivimos es contemplar como la banca, cuyo objetivo es prestar dinero para crear riqueza, lo único que hace en los últimos tiempos es crear pobreza mediante embargos, despidos a sus trabajadores, préstamos europeos que pagamos todos por duplicado (España es el cuarto contribuyente europeo y, para devolvernos parte del dinero, encima sufrimos recortes de todo tipo y condición)... ¿Se necesita alguna prueba más para constatar que el sistema está gripado? ¿Se necesita alguna prueba más para crear una banca pública?


Parece que el Ministerio de Hacienda pone pegas a los inspectores de dicho organismo, es decir a  funcionarios de dicho ministerio,  para acceder a la lista de amnistiados económicos y penales por defraudar dinero. Parece que Montoro y compañía se toman muchas molestias para no crear problemas a los que nos han robado, vía no pagar impuestos, a todos los ciudadanos españoles. Mucho más vomitivo es comprobar como estos tipos del P.P., que tanto han denigrado a los funcionarios, lo que en realidad buscan con esta estrategia es cortocircuitar el sistema, denostando a las personas y los cuerpos oficiales encargados de vigilar que todos seamos iguales y que nadie incumpla las leyes. No puedo evitar pensar que en el fondo, y en la superficie, lo que desean es actuar con total impunidad, sin que nadie les pueda parar los pies.

miércoles, 6 de febrero de 2013

EMPRENDEDORES, ¿LA ÉPICA?

En estos últimos tiempos nos bombardean, casi casi de manera literal, con las bondades de ser emprendedor. Uno, que como el lector asiduo conoce es aficionado a la Historia, no puede evitar asociar esa palabra con personas como Marco Polo, Ibn Batuta, Colón, Elcano, Amundsen y, si me apuran, con Melendi tomando un avión (en este caso los emprendedores son los pasajeros y la tripulación que van en esa misma aeronave y se aprestan a sufrir un viaje con grandes inconvenientes). Pero no. Los políticos de turno no se refieren a estos insignes, y sufridos, personajes que, en su momento, viajaron a lugares remotos con unos medios precarios y pusieron en contacto, de una u otra forma, a civilizaciones. Cuando nuestros líderes políticos, expertos en viajar en el coche oficial, hablan de emprendedores se refieren a los pequeños empresarios y autónomos.


Tal vez, sólo tal vez, utilizar la palabra emprendedores no sea un hecho fortuito y tenga que ver con un intento de trasladar la épica de la que hablaba en el párrafo anterior a los tiempos modernos y más concretamente a aquellas personas que tienen un pequeño, o mediano negocio. Uno, con todos mis respetos para mi amigo, no se imagina al que le ha cambiado hace poco el disco duro del ordenador, como digo un amigo, navegando por el Atlántico en una cáscara de nuez, comiendo galletas rancias y esperando, de manera desesperada, avistar tierra. Lo siento, no puedo. De igual forma tampoco me imagino al de la frutería  de mi pueblo recorriendo en su furgoneta el Polo Sur o a la panadera yendo y viniendo a la Meca, entre visita y visita a Rusia, Afganistán, la India, las Maldivas... Pero toda esta tropa de neoliberales de la política, la prensa y la economía, han adoptado tal nombre para referirse a unas personas, que en el uso justo de su libertad, a veces por necesidad (especialmente en aquellos casos de personas a las que empresas, o administraciones, les obligan a hacerse autónomos para poder optar a proporcionar un servicio a dichas empresas o administraciones), han decidido montar un negocio. Ni Odiseo, ni Hércules, ni Dios que la fundó; los héroes del siglo XXI son los emprendedores empresariales de nuestro país.


Problema bien distinto es discernir por qué, qué les lleva a ser tratados como personas especiales. Bueno,  objetivamente no es tan difícil: porque le sale de los cojones a unos tipos que intentan moldear nuestra forma de pensar y de interpretar la realidad. Pero, como todo en esta vida, existen motivaciones más profundas.
Tal vez para abordar esta temática debamos hablar de, al menos, dos aspectos: la martirología y lo que de verdad esconde.
Respecto a lo que he denominado martirología uno, que confía en la especie humana, en un principio podía pensar que los padecimientos y sufrimientos de los emprendedores eran debidos a cuestiones como la competencia desleal (por ejemplo no pagar impuestos, lo qua abarata significativamente los costes, eso sí, de manera fraudulenta), la posición abusiva de las grandes empresas respecto a los pequeños empresarios o autónomos o, el más común en nuestros días, la falta de crédito, debido a que los bancos no cumplen con su función. Pues no, querido lector. Todos los problemas de los emprendedores se derivan de aspectos tan importantes como el papeleo o los impuestos.
Sobre el papeleo, ese que ha existido siempre y que no ha impedido que se abran, uno tras otros, miles y miles de negocios, se me ocurre una reflexión, así a vuelapluma. Imagine el amable oyente que Periquito Pérez abre un negocio, por ejemplo un bar o un restaurante, y que basta con fiarse de su palabra para la apertura de dicho establecimiento. No se necesita que un inspector de Sanidad certifique no se cumplen los requisitos de higiene mínimos, ni que Industria avale que la instalación del gas de la cocina cumple con todos los requisitos. ¿El amable lector comería un pincho con total tranquilidad en dicho bar (y más después de ver el programa de Chicote)?



Los trámites burocráticos, que tal vez se puedan agilizar, son fundamentales para velar por la seguridad de los usuarios de ese negocio y la palabra de un emprendedor respecto a temas, que casi con total probabilidad, no conoce con la profundidad suficiente es tan válida como una boda, por el rito zulú, en el ordenamiento jurídico español.
Si bien es cierto que en el año 2008 la pequeña y mediana empresa daban trabajo al 85% de los españoles, en Alemania el porcentaje se reduce al 75%, no es menos cierto que los problemas, al menos los fundamentales, con los que se encuentra aquél que quiere montar una empresa, dejemos de utilizar el absurdo término emprendedor, no son los papeles. Cuestiones como conseguir el dinero o la competencia desleal, constituyen escollos mucho más peligrosos.
De nuevo, y, de paso entroncamos con la segunda parte, lo que la verdad esconde, tratan de despistarnos sobre los problemas, cargando sobre lo de siempre: las administraciones  y los impuestos. En otras palabras: una forma de funcionamiento que permite que vivamos más seguros y el dinero que se destina para paliar las desigualdades. Sin embargo, resulta evidente que lo que en realidad afecta a los denominados emprendedores, que no es otra cosa que la miseria moral y económica que acarrea el sistema, se intenta obviar, esconder u ocultar.


Lo que la verdad esconde, perdón por coger "prestado" el título de la película, es un fracaso. El fracaso absoluto de un modelo basado en la especulación y la explotación sin cuento al trabajador. No hace falta recordar que con Reagan y Thatcher se pusieron los cimientos de un modelo, neoliberal, que de manera progresiva se ha ido implantando en todo el orbe, con las consecuencias que conocemos. La concentración de capital, robo, en manos de unos pocos ha provocado, entre otras cosas, la depauperización de una parte de la sociedad. La política de conseguir dinero a cualquier precio ha conllevado realizar "inversiones" de capital en negocios especulativos, no en negocios asociados a la producción de bienes. Esta forma de "crear riqueza", junto con la bajada de salarios, que ha limitado la capacidad adquisitiva de los ciudadanos, y el desmonte del Estado, ha generado un aumento significativo en el número de parados en una gran parte de los países de Occidente.
¿Cómo enmascarar esa realidad? Muy fácil: responsabilicemos a los trabajadores de ser sus propios contratadores. En otras palabras: el que se encuentra en paro, según estos tipejos, lo está por incapaz o por pereza; por no querer montar su propio negocio; por no ser su propio jefe. Asunto solucionado. La culpa ya no es el del tipo de sistema que defienden estos necios, la culpa recae, una vez más, sobre el ciudadano de a pie. Es más, se lanza la idea de que los buenos, los pata negra, los tipos a los que merece la pena parecerse es a los emprendedores, los triunfadores, los que llegan a serlo. El resto, el trabajador de a pie, es un ser prescindible y anodino, que no sabe vivir como corresponde. A uno le vienen a la cabeza los planteamientos de Nietzsche, desde mi punto de vista un diletante. El superhombre, en el caso actual, se corresponde con los triunfadores, que no son otros que los emprendedores que han tenido ¿éxito?, a costa de lo que haya sido. La moral tradicional, como defendía el filósofo alemán, sólo sirve para los mediocres; mientras que los superhombres, los emprendedores con éxito, no tienen la necesidad de seguir esa moral absurda de los perdedores.
No hay más cera que la que arde. La estupidez del emprendedor entendido como un superhéroe sólo sirve para intentar ocultar los fallos, estructurales, de un sistema que se desmorona, culpando de los problemas del mismo a los ciudadanos, a los parados más concretamente. De paso, la épica del emprendedor sirve para justificar el modo espurio en que muchos de esos triunfadores han llegado a lo más alto.
Sus teorías del emprendedor y del trabajador asimilado, poco más o menos, a un ente amorfo se cae cuando ocurren huelgas como las de Sevilla, de recogida de basura, o en las transportes públicos. ¿Alguien ha visto a alguno de esos emprendedores o triunfadores haciendo el trabajo del colectivo de trabajadores en lucha? Nadie lo ha visto, porque por mucho que nos intenten explicar que la luna es cuadrada, sin el trabajo de los asalariados por cuenta ajena el sistema se viene abajo.
Un saludo.

martes, 5 de febrero de 2013

SINRAZÓN

Allí, envuelto por la penumbra, parecía desear diluir, enterrar, en esa buscada semicoscuridad  los acontecimientos de los últimos tiempos; aunque sus pensamientos no cejaban de fluir, convergiendo todos ellos en lo que  le ocupaba y preocupaba desde que aparecieron aquellos hombres en la puerta de su casa. 
Durante toda su vida siempre había caminado en el lado de la ley, representando, en ocasiones, a la misma de diferentes formas.
Sus superiores siempre le habían considerado un servidor leal y comprometido, incluso meticuloso, como diría en alguna ocasión alguno de sus jefes. Ningún problema significativo había salpicado las relaciones con sus superiores. Su buena y pronta disposición para acatar órdenes era bien conocida en los despachos donde residía el poder del departamento en el que trabajaba.
Su padre le había inculcado ese sentido de la justicia, de la obediencia a las leyes y a aquellas personas situadas por encima de él en la jerarquía social. La labor de su progenitor podía incluirse en cualquier manual de pedagogía que pretendiera ilustrar con un ejemplo como conseguir inculcar, de manera permanente, indeleble,  unos valores. 
Pero, de nuevo, la sensación de hundimiento, de caída al vacío, asociada a imágenes, grabadas a fuego, que los medios de comunicación arrojaban sin cesar en los últimos días, borraban de un plumazo aquellos recuerdos de tiempos distintos. Tiempos que ahora podía considerar, sin temor a equivocación, como mejores que los que ahora vivía. No alojaba duda alguna sobre ello. La paz y tranquilidad que le transmitían aquellas vivencias, sólo abiertas en su memoria,le transmitían serenidad. Una serenidad tan necesaria en estos momentos que vívía como el aire que respiraba. Una serenidad que, al menos de momento, impedía que se viera arrastrado a la sima de incertidumbre y miedo sobre la que parecía asentarse su vida.
Siempre había considerado que sus actos se regían siguiendo los dictados de un bien común; de una especie de fuerza universal tendente a mantener el orden, que una minoría esta dispuesta subvertir.Pero ahora, allí, en cualquier cuarto, esperando, ninguna certidumbre parecía eterna.
Una voz desconocida que pronunciaba su nombre le devolvió a la realidad. Acompañó al funcionario que le reclamaba hasta una sala, bastante más espaciosa y repleta de personas, la gran mayoría desconocidas. Tomó asiento donde le indicaron y se aprestó a escuchar las preguntas que le formulaba aquel señor que decía representar a las víctimas. Durante todo el proceso, él, sentado en el banquillo de los acusados, se limitó a contestar en toda ocasión que obedecía órdenes. Al menos así fue hasta que aquel picapleitos, como él le denominaba de manera despectiva, le preguntó: "¿Hubiese torturado, siguiendo órdenes como dice usted, a uno de sus hijos o a sus padres, si así se lo hubiesen exigido sus superiores?". En ese momento la sima, la temida sima, se abrió y comprendió que el Estado, sus razones y sus servidores se rigen por la sinrazón. La misma sinrazón contra la que siempre creyó luchar.

domingo, 3 de febrero de 2013

PREMIAR AL VOCERO AFÍN

Desde hace mucho, mucho tiempo, tenía ganas de hincarle el diente a alguno de los profetas de la Economía Patológica, esa que se basa en el emprobrecimiento general para que unos pocos vivan mejor y que dio lugar a conceptos com la Década Perdida en América Latina y ha llegado el momento. Me he centrado en un personaje, desde mi punto de vista, que representa todo lo detestable del sistema actual. Un fulano que se caracteriza por asociar ideología a ciencia y a verdad absoluta, sin otros argumentos que aquellos tan científicos que rezan: porque lo digo yo.
Tras hacer una pequeña biografía, muy pequeña, pasaré revista a algunos de los "aciertos" del colega, muy amiguete de De Guindos y de la misma cuerda, y a su catadura moral, basándome en información que suministraré al amable lector. No tengo la intención de hacer como estos tipos asegurar algo, basándome en creer que soy más listo que los demás. Pero... no me enrollo más y vamos al grano.


Es posible que si  pregunto al amable lector sobre José Luis Feito Higueruelas, así, a vuelapluma, no identifiquen al gachó en cuestión. No se preocupen, no se pierden nada. Sin embargo merece la pena perder un poco de tiempo en escudriñar la biografía de ese fulano. Neoliberal hasta las cachas, ocupó un alto cargo en el F.M.I., así como en el Banco de España. También fue ¿embajador ante la O.C.D.E.?. Es colaborador asiduo de F.A.E.S (la fundación del P.P. de tendencia neoliberal, pero que pagamos entre todos), así como, entre otras cosas es el presidente del Instituto Económicos y de la Comisión de Economía y Política Financiera de la C.E.O.E. ¡Pedazo de currículum!, dirá el amable lector, impresionado por el historial del pollo en cuestión. Le propongo al amable lector que lea lo que escribiré a continuación y pinche, si desea comprobar su veracidad, sobre las letras resaltadas. Se llevará una tremenda sorpresa. Este tipo, el tal Feito, se ha caracterizado por realizar previsiones a todo trapo durante los últimos años. Entre ellas, las que recoge el informe de FAES de 2007, del que ya he hablado alguna vez más, donde el tal Feito, y su colega de Guindos, no ven venir la crisis por ningún lado y defienden lo saneado del sector financiero europeo, entre otras lindezas. Visto lo visto, y que, a pesar del lenguaje críptico y calculadamente ambiguo, no fue capaz de acertar, lo normal es que hubiese callado la boca durante una temporada. Pues no. Remitámonos al año 2008 y podemos encontrar predicciones como la que sigue por parte de este caballero: "A principios de 2009 empezará a vislumbrarse el final de la crisis". Con dos cojones y esperando que Dios le conserve el oído, porque lo que es la vista... El tipo en cuestión, paladín de las políticas neoliberales, basadas en castigar al trabajador con la finalidad de que los ricos se hagan aún más ricos, no parece tener ningún pudor a la hora de realizar predicciones, pese a sus repetidas experiencias de fracaso, rayano en el ridículo. Tal vez, sólo tal vez, fruto de sus anteriores necedades, esta vez fue más comedido y no se atrevió a asegurar, sólo habló de la posibilidad, que a finales de 2012 se creara empleo neto en nuestro país, fruto de la consabida reforma laboral  (pérdida de derechos en realidad) impulsada por el Partido Popular, que el tal Feito percibe como insuficiente. Cuando realizó esta predicción, febrero de 2012, no habló de certezas, pero sí, dejo entrever que la reforma laboral ayudaría. Cosa que por otra parte han desmentido, por activa y por pasiva, los miembros del Desgobierno de Mariano Rajoy Brey, que no añaden a las bondades de la reforma (robo de derechos) la capacidad de crear empleo per se.


Posiblemente el amable lector pueda alegar que, al menos, este tipo es consecuente con sus actos, declaraciones, y apechuga con las mismas. ¿Seguro?
Posiblemente el lector se acuerde de unas declaraciones de un miembro de la CEOE defendiendo que, si era menester, el parado debía irse a Laponia a trabajar o dejar de recibir la prestación por desempleo. Dichas declaraciones realizadas por el personaje que nos entretiene hoy, el tal Feito, se basan en ese leitmotiv de los economistas patológicos, ésos que no han pegado palo al agua en su vida en algo productivo de verdad, que cree que un parado es un vago. Poco después, cuando nadie apoyaba esas declaraciones, ni tan siquiera la CEOE, intentó hacer un requiebro, intentando desfigurar lo que había dicho. Según él a lo que se refería es al funcionamiento de los países nórdicos.
Seguramente el amable lector se pregunte cómo es posible que un tipo como éste, incapaz de realizar previsiones coherentes, de anticipar nada (recordemos que ambas cosas constituyen uno de los ejes básicos del campo de acción de pseudoeconomistas como éste) y, encima, bastante lenguaraz y carente de la coherencia necesaria para mantener sus opiniones, puede ocupar tantos cargos de relumbrón y haber ocupado otros tantos con anterioridad tan importantes. No hay misterio alguno. El poder económico ha intentado, y conseguido, colocar a sus peones, muchos de ellos unos auténticos botarates, en los diferentes ámbitos de poder. No se trataba de conseguir que unos economistas afines coparan dichas instituciones, dotando a las mismas de un cuerpo coherente de conocimientos de corte neoliberal, conocimientos que no existen. Se trataba de que sus marionetas, suficientemente bien pagadas, tuvieran acceso, de manera masiva, a las instituciones, extendiendo de esta manera el mensaje adecuado, que a fuerza de repetirse pudiese parecer una verdad absoluta. No existía teoría alguna que no fuera, y sea, que el trabajador (quien dice trabajador dice ciudadano) es el enemigo y el empresario el héroe. Fruto de ese movimiento estratégico, personajes de una capacidad tan dudosa como Feito, o su amigo de Guindos, alcanzaron el poder económico y, últimamente,  el político. No hay más cera que la que arde, si han llegado ahí es por que interesa al poder económico, no por su capacidad.


Me gustaría terminar con una reflexión. Existe una cierta probabilidad de que el lector, o algún conocido del mismo, trabaje por una cantidad económica mínima, a pesar de cumplir con lo requerido por su empresa. Existe, de igual manera, la posibilidad de que el lector, o algún conocido del mismo, haya sido despedido, a pesar de haber realizado correctamente su trabajo. Bien, pues el tal Feito, personaje cuya capacidad es muy cuestionable, no sólo no ha sido despedido, sino que "trabaja" en varios lugares, cobrando un pastizal por ello. Curioso sistema, capitalista por supuesto, que castiga al que cumple, y premia al inepto que dice lo que oír el jefe.
Un saludo.

P.D.: No soy el único que piensa que el tal Feito funciona a base de deseos y no de datos objetivos. Dejo  este enlace donde alguien desmonta, con datos incluso, las estupideces de este hombre:

http://lacomunidad.elpais.com/loquesubebaja/2010/3/18/las-falacias-jose-luis-feito

sábado, 2 de febrero de 2013

NO ME CONSTA

DE LOS PRODUCTORES DE "NO RECORTAREMOS EN SANIDAD NI EN EDUCACIÓN"


NOS LLEGA SU ÚLTIMA PRODUCCIÓN 


"NO ME CONSTA"


UNA OBRA CORAL, EN LA QUE NADA RESULTA PARECER LO QUE EN REALIDAD ES


UNA COMEDIA DE ENREDO QUE ACABA COMPLICÁNDOSE Y TERMINA CON UN FINAL INCIERTO E IMPREVISIBLE.


ACCIÓN, INTRIGA, TRAMAS OSCURAS, PELEAS POR EL PODER, PROTAGONISTAS SECUNDARIOS QUE ACTÚAN CON FUERZA Y VITALIDAD



LA CRÍTICA ES UNÁNIME

"Una obra impactante, impredecible. Difícilmente se puede encontrar otra representación tan vital y con tantos giros inesperados" The Timos.

"Maravillosa. La trama te va arrastrando hasta lugares insospechados. Tal vez Mari Loli SOBREactúa un poco, pero con ese pelazo se le puede permitir todo" The Gardian del Calabozo.

"Estelar. La actuación de Cristóbal en el Congreso es digna de un Oscar. No me consta que haya nada igual en los últimos tiempos" La Verdad de Kabul.


YA PUEDE ENCONTRARLA EN LOS PRINCIPALES MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES E INTERNACIONALES (EXCEPTO EN LA RAZÓN)