martes, 26 de septiembre de 2017

CON CATALUÑA Y A LO LOCO

Varias cuestiones sobre lo que ocurre en Cataluña.

Tras la entrevista de Jordi Évole a Puigdemont no creo que nadie tenga duda de que aquellos que pilotan toda la movida van improvisando sobre la marcha, esperando que se les encarcele para convertirlos en mártires. El martirologio tiene un efecto sedante entre los seguidores de las personas que optan por adoptar a este tipo de sujetos como ejemplo. La capacidad de hacer sentir al fiel que el mártir está peor que él es un arma magnifica para manipular a su antojo. De eso los católicos saben mucho. Por cierto, aunque entren en el cárcel no se preocupen, que él y los otros miembros importantes de la cuestión que nos ocupan, no irán destinados al mismo sitio al que mandarían al amable lector si fuese condenado por cometer un delito.


No podían faltar los sacerdotes de una religión amparando bajo el cobijo de su dios el derecho divino de una nación. Sacerdotes catalanes afirman que el Evangelio defiende el referéndum y, por tanto, el derecho de autodeterminación. Uno se pregunta si se trata del mismo Evangelio que utilizaron los Herrero Oria, Gomá y compañía para justificar el golpe de Estado del 36 y la represión franquista. Ni una patria sin su casta sacerdotal justificándola.


Si preguntásemos a gente a favor y en contra del referéndum sobre las medidas que han diseñado los políticos catalanes independentistas para mejorar la vida de los ciudadanos si Cataluña se independizase, ¿cuántas serían capaces de mencionar? Intuyo que la cantidad oscilaría entre muy pocas y ninguna, con predominancia de esta última opción. Resulta curioso, la gente se posiciona a favor o en contra, sobre todo a favor, de una idea abstracta que no se sabe como se va a concretar ni que repercusiones va a tener en su vida diaria. Cuando han preguntado a politicos relevantes proindependencia sobre asuntos cruciales o no han sabido contestar, caso Rufián, o se han inventado la respuesta, caso Junqueras, y tras el desmentido inmediato y fundamentado de lo que acababa de decir, cara de póker y a otra cosa.
Uno no puede olvidar como la propaganda carcomió la mente de las personas en los primeros meses de la I Guerra Mundial, consiguiendo que los obreros acudieran al frente henchidos de orgullo patrio. Unos pocos meses después la muerte, la enfermedad, la miseria devolvió a la realidad a los otrora orgullosos patriotas. 


Escucho a unos y otros hablar de la fractura social y del daño que esta situación provoca en la convivencia, augurando que restañar las heridas llevará mucho tiempo. Yo distinguiría dos posturas: las de los que odiaban antes, odian ah,ora y odiarán siempre, que se encuentran en ambos bandos y no conciben la existencia de otra manera. La de la mayoría de la gente, que hará su vida normal y que, a pesar de que pueda portar ciertos prejuicios, o no, no tendrá problema en hablar y convivir con quien fuere. Por supuesto, en ambos lados existe gente a la que este asunto se la trae al pairo y piensa que esto resulta un absurdo y seguirá obrando como hasta ahora: no catalogando a las personas por su lugar de procedencia sino por sus actos.


Leo a gente de izquierdas, o que se autodenomina así, defender que este movimiento "popular" no está alentado ni amparado por la burguesía. Utilizan como fundamento que las asociaciones de empresarios catalanes se han mostrado contrarias al referéndum. Hombre, uno, que no es muy listo, piensa que la mayor preocupación de estos tipos es su cartera y su cartera sufriría si Cataluña deja de pertenecer a a Unión Europa y, de repente, sus productos se encarecen debido a los nuevos aranceles que tendrían que pagar y que ahora son inexistentes. Pero incluso un descenso de ganancias, propiciado por situación actual, provoca inquietud y necesidad de solucionar los problemas en los empresarios. Pero, obviando ese detalle, a los empresarios, y más a las multinacionales, les da igual donde vender sus productos, mientras los pueda vender. ¿Alguien cree que las multinacionales de refrescos, alimentación o la automoción van a abandonar Cataluña si se independiza? Sólo lo harían si cambiase el sistema económico, pero los burgueses catalanes de toda la vida, votantes de PdeCat, y los de Esquerra Republicana, muchos de ellos también de la burguesía de toda la vida, no dejarán que eso ocurra. Nada va a cambiar para el ciudadano de a pie respecto a sus derechos laborales ni como consumidor, tal vez al contrario. Todo resulta más fácil cuando se invoca a la patria.


De esta sucesión de disparates nacionalistas sólo va a salir ganador en nacionalismo. El español del P.P. en España y el del PdeCat y Esquerra en Cataluña. Como todo nacionalismo unos y otros alimentarán, tal vez de modo silencioso, el resquemor hacia el otro para mantener a un grupo de votantes patriotas, que necesitan para poder seguir copando el poder. Produce desesperación pensar que dos de los tres partidos que más se han beneficiado del sistema (el tercero es el PSOE), corrompiéndole hasta la médula, saqueando lo público sin duda ni vacilación, van a salir beneficiados de esta pelea de poses. Pero en eso consiste el nacionalismo: en buscar enemigos para poder hacer lo que a los de arriba les parezca bien.


Ciudadanos, ese partido casposo y oportunista, incapaz de proponer nada que afecte de manera positiva a los ciudadanos de a pie, ha vuelto a interpretar su papel de partido dinámico y renovador. Sin embargo, cuando se trata de algo serio y no de aprobar leyes para repartir dinero entre los amigotes, los de Albert Rivera han evidencia su estulticia, escondida tras el oportunismo de turno. Resulta curioso como se retrata el personal en las diferentes situaciones. Ciudadanos ni tan siquiera es de derechas, es oportunismo, que, como es de esperar, siempre se plegará a la voz de su amo, y el amo de los oportunistas es siempre el mismo: el dinero.


Existe una facción del comunismo y de otras ideologías de izquierda que ve en lo de Cataluña una oportunidad para sacar a los ciudadanos a la calle y acabar con el Régimen del 78. Aunque la Historia nos enseña que nunca se sabe que chispa es la que prenderá la llama, no parece que los sucesos de esto días apunten hacia ese lugar. Es más, lo que me preocupa es la necesidad que tienen de que se produzcan algaradas sin otra finalidad que la propia algarada. Siento decir que sin unas ideas claras de lo que se pretende, de hacia dónde se va no parece que las manifestaciones callejeras sirvan para gran cosa. No existe una alternativa real al sistema y lo que se va a consguir es atomizar aún más la unidad entre ciudadanos/trabajadores. Votar sobre naciones, que acabarán dirigidas por neoliberales, no servirá de mucho para lugar contra el gran capital. Me atrevería a decir que todo lo contrario. 


Lo que está ocurriendo ha dejado bien a las claras los tipos de políticos que tenemos: rufianes y Rufianes. Los primeros son los que están para medrar y favorecer a los suyos. Los segundos hacen lo mismo, pero utilizan los medios y, sobre todo, las redes sociales para intentar despistar.

lunes, 25 de septiembre de 2017

SOY ATEO DE PERSONAS

"...Encuentra tu paz
Encuentra tu dicho
Encuentra la ruta fácil en tu camino
Brindaste confianza
Un chico a quien salvar

A ti te dejó frío y a él en la tumba..."

The god taht failed. Metallica

Una de las cuestiones que más me llama la atención, al menos en los últimos tiempos, es la necesidad de unos y otros de buscar en personas afamadas, por lo general de la cuerda, una confirmación de sus tesis. Si alguien opina blanco sobre cualquier tema se siente reafirmado si, quien fuere, comparte su opinión con él. Imagino que se debe a que todos necesitamos sentirnos respaldados por otras personas y, si además, éstas tienen algún tipo de relevancia social mejor que mejor.
Hasta aquí todo comprensible. Sin embargo, existe una vertiente bastante más chusca de éste fenómeno, en la que se cae con harta frecuencia: considerar que todo lo que hace o dice una persona sea bueno o malo, por provenir de alguien que  nos cae bien o mal, resulta apropiado o inapropiado. En otras palabras: no se valoran los hechos, se valora al personaje.
A nadie se le escapa que todos y cada uno de nosotros tenemos nuestras cosas buenas y otras cosas menos buenas. Momentos maravillosos y otros, por cualquier causa, menos llevad,eros, que se acompañan de acciones y palabras. Nadie es siempre lúcido ni un perfecto cretino. Incluso los seres más abyectos que nos podamos imaginar (los hay a raudales en la Historia)pueden tener algún aspecto positivo. Y, por supuesto, viceversa, cualquier persona cuya forma de actuar general resulta un modelo para la mayoría puede tener su lado oscuro. Se me ocurren un par de ejemplos para ilustrar lo que acabo de contar.
Una de las personas que más ha influido en el cine ha sido Lina Riefenstahl. Esta alemana, directora de cabecera de Hitler, realizó dos de las películas (documentales) más influyentes de la historia del cine: El triunfo de la voluntad y Olympia. Lo importante de ambos documentales no es la temática, sino la forma de narrar los hechos, los planos, los efectos... que supusieron un cúmulo de novedades que han influido en directores renombrados de nuestros días. Sin embargo, la directora en lo personal no resulta un buen ejemplo. En 1932 se rindió, como otros muchos alemanes, a la retórica nazi y, a pesar de salir bien librada de los juicios al nazismo, se la calificó como "compañera de ruta" del régimen genocida. Sin embargo, ello no puede ocultar que sus aportaciones a la historia del cine sean monumentales.
En el ámbito contrario nos encontramos con Gandhi, uno de los apóstoles de la paz. La carrera del líder hindú como abogado comenzó en Sudáfrica, donde ya existía la discriminación hacia la mayoría de la población, que era negra. Fue durante las dos décadas que estuvo en Sudáfrica cuando despertó y perfeccionó su teoría de lucha pacífica, a favor de los hindúes. Sin embargo, no existe mucha duda sobre que el líder pacifista consideraba a las personas negras sudafricanas como inferiores. En otras palabras: era racista. Lo que no resta mérito al resto de su trayectoria política y social.
Como se ha podido comprobar con los dos ejemplos anteriores nadie reúne ni la perfección ni la imperfección absoluta. Si podemos decir que los actos de determinadas personas resultan, en su mayoría, positivos o negativos, pero eso es todo. Sin embargo, parece que mucha gente necesita tener figuras de referencia, que no dejan de ser una traslación de todas aquellas virtudes que uno anhela. Una idealización de lo que nos gustaría ser a nosotros mismos. A este respecto lo único que puedo decir que, dado mi ateísmo, a lo único que sigo de manera irracional, aunque cada vez con menos interés, es a lo equipos deportivos de mi ciudad. Uno es del tal o cual equipo y, con las alegrías y los sinsabores pertinentes, está condenado a serles fiel hasta el último día. Sin embargo, idealizar a una persona, seguir , u odiar por todo, a alguien, no es más que creer en un personaje ficticio. Yo sólo puedo decir que me declaro ateo de personas (nadie es ni un dios ni un demonio). Prefiero ser más bien analista de actos concretos.
Un saludo. 

domingo, 24 de septiembre de 2017

CUENSOS (CUENTOS DE VIDA CASI EN VERSO)

ENCERRÉ EL MIEDO ENTRE SÁBANAS
SIN CERRADURAS NI FRASES.
RECORTÉ MI MAPA, MIS FRONTERAS
ENTRE UNOS BRAZOS Y SUS PIERNAS ABIERTAS.
LA ÚNICA VIOLENCIA ESE GLAUCO DESVESTIDO
 EN LA MIRADA PERDIDA
DESAFIANDO A MI RAZÓN DE LO SIMPLE.



AVANZAMOS HACIA ALLÍ,
HACIA UN LUGAR DESENFOCADO
SIN ESPERANZA NI PREMIO,
NAVEGANDO EN LA HUMEDAD DE LOS LABIOS,
POR CAMINOS LÚBRICOS,
INEXPLORADOS Y ACCESIBLES,
DONDE LAS PALABRAS RESULTAN UN LASTRE
DE ESENCIA DE FRACASOS ACUMULADOS
MEJOR JUGAR A JUGAR,
LAS NORMAS SE DESLIZARÁN,
SI RESULTA NECESARIO,
A TRAVÉS DEL ATAÚD DE LA RUTINA.



DECIDÍ SABER
DECIDÍ EQUIVOCARME
DECIDÍ NO HACER DAÑO
DECIDÍ EQUIVOCARME.
DECIDÍ EVOCAR EL OLOR A MAR
DECIDÍ SABER
DESPUÉS DE DECIDIR EQUIVOCARME.
NÚMEROS,  EL PASADO, CURIOSIDAD 
UNA FORMA DE PEDIR PERDÓN.
UNA FORMA DE ENMENDAR UNA ELECCIÓN.
DECIDÍ SABER.
DECIDÍ EVOCAR EL OLOR A MAR.



CHANEL, PENUMBRA,
DESCENDER ENTRE TABÚES, 
ENCONTRAR LA FE
SIN BUSCARLA.



MUERE LA GENTE EN VIDA,
CRUCIFICADA POR CAUSAS AJENAS.
MIENTRAS,
 UNAS MANOS RECORREN, LENTAS,
UNOS LABIOS CERRADOS, 
BARRIDOS POR EL SILENCIO
DE UN DESEO VOCIFERANTE.

LA GENTE CREA MUROS
AL OTRO LADO DE LA TELEVISIÓN.
MIENTRAS,
 DOS LENGUAS SE BUSCAN, 
DEVORADAS POR LA ANGUSTIA
DEL TIEMPO TRANSCURRIDO
SIN ENCONTRARSE.

HABLA LA GENTE CON CONVICCIÓN
SOBRE LO IMPORTANTE.
MIENTRAS,
UN PECHO ES RECORRIDO
COMO LA PRIMERA VEZ,
SIN PREMURA POR CORONARLO
HASTA EL ESTREMECIMIENTO.

LA GENTE DECIDE ENFRENTARSE
ODIANDO A UN DESCONOCIDO.
MIENTRAS,
ALGUIEN MIRA UN ROSTRO 
EN EL MOMENTO EN QUE DEPOSITA 
SU ALMA ATRAPADA
ENTRE SUS PIERNAS.

VOCIFERA LA GENTE CON DETERMINACIÓN
SOBRE MISERIA
MIENTRAS,
UNOS BRAZOS RODEAN
UN CUERPO DESNUDO 
SIN GENTE MURIENDO,
SIN GENTE CREANDO MUROS,
SIN GENTE HABLANDO.
SIN GENTE ENFRENTÁNDOSE.

jueves, 21 de septiembre de 2017

LA NO INTERNACIONAL

"Cambiar todo para que nada cambie".

Giuseppe Tomasi di Lampedusa

Con total seguridad el lector conocerá el dicho: divide y vencerás. Nada más cierto. Una organización cohesionada, aunque sea de pequeño tamaño, tendrá más fuerza que un numero ingente de individuos sin ningún tipo de orden y concierto, o separado en diversas facciones, que, por si fueran poco, compiten entre ellas.
En los últimos tiempos los dos grandes movimientos que han contado con ese capacidad organizativa sobre la corteza terrestre han sido dos: el neoliberalismo y, con matices, el terrorismo yihadista. Los matices del terrorismo yihadista vienen porque la pugna entre ISIS y Al Qaeda, las dos organizaciones que aglutinan este tipo de actividad asesina, con sus respectivas "filiales", existe y se produce sobre el terrero (véase Siria, Afganistán...). Aunque, por desgracia, eso dé igual a todas las víctimas de la macabra y sangrienta estrategia llevada a cabo por unos y otros. En ese sentido, la internacionalización de este tipo de actividad terrorista es un desgraciado un hecho.
El otro gran fenómeno que ha propagado su mensaje, de manera triunfante, por todos los rincones de este achatado planeta ha sido el neoliberalismo. La ideología dominante en el mundo ha conseguido que sus creencias (se trata de una fe, no de una ciencia) se expandan por doquier y sean aceptadas como una verdad revelada. Lo que hace un par de décadas sólo podían decir gente como Jiménez Losantos: empleo precario, culpabilidad de los trabajadores por no formarse, movilidad laboral como forma de vida, pérdida de derechos en favor del empresario, abaratamiento del despido... hoy se puede escuchar sin rubor en partidos que se denominan progres, en medios igualmente progres y no encuentra una oposición frontal en los sindicatos. Es más, se nos ha vendido la milonga de que no somos trabajadores, ahora somos clase media "empobrecida". Si bien las ideas de Roosevelt sirvieron en Occidente, tras la II Guerra Mundial, para que se produjese un mayor reparto de la riqueza (un reparto de la plusvalía), nunca dejamos de ser trabajadores y la clase empresarial y financiera nunca dejó de beneficiarse del trabajo de la mayoría de trabajadores. La prueba de ello es que tras la crisis (estafa) que comenzó en 2007 ese reparto de la plusvalía ha disminuido sobremanera, enriqueciendo más a unos pocos y empobreciendo mucho a muchos. La implantación de este ideario neoliberal intenta acabar con avances sociales, algunos creados por personajes tan conservadores como Bismark, a finales del siglo XIX.
Si contra el terrorismo que busca su justificación en una fe parece que existe unidad, al menos de manera verbal, por parte de los afectados, contra las atrocidades del sistema neoliberal (que no es más que el viejo sistema liberal, que matizó Roosevelt, creando, de paso, el ideal de vida americano que tanto  nos han vendido y que no fue hasta después de la II Guerra Mundial que apareció) no existe una organización fuerte y supranacional que le plante cara. Diría más, existe una campaña feroz para desprestigiar todo aquello que se sale de la ortodoxia neoliberal. El ataque a Venezuela (le invito al lector a que indague en publicaciones como Le Monde Diplomatique y se llevará una tremenda sorpresa), desprestigiar el comunismo como esa ideología que mató a cien millones de personas (que vete tú a saber de dónde sacan las cifras, eso sin negar las atrocidades de Stalin, Mao, Pol Pot...), obviando los niveles alcanzados en Sanidad, Educación y los de seguridad en lo que se refiere a tener cubierto lo fundamental para poder vivir... constituyen una forma de pensamiento único que no encuentra respuesta en los que dicen representar a los trabajadores (obreros). No sólo no encuentra respuesta, a veces, los mismos líderes que dicen representar a la izquierda, atacan a aquellas personas que dicen representar:


Este tuit se publicó este pasado fin de semana y responde a un discurso que el diputado dio en uno de esos saraos que se montan para gustarse los unos y los otros. Parece que la gente que no acudió a esas escuelas de teóricos, y que no sentía que se había aburguesado, también tuvo a bien responder a la soflama del riojano. Las contestaciones eran variopintas. Desde alguien que le quería invitar a un par de cañas para contarle lo que les preocupa a los obreros, hasta aquel otro que le recordaba que para Marx era más importante la dignidad de los obreros que incluso el pan; pasando por los que le criticaban por superficial, por adherirse a chorradas varias, muy de moda, que no son más que esnobismo o los que defendían que en vez de mirar al futuro se recrean en el pasado y en cambiar nombres de calles; sin olvidarnos de quien decía que cuando estaban en el poder no conseguían poner en práctica casi nada de lo que proponían cuando están en la oposición o de aquel otro que les criticaba por situarse al lado del nacionalismo, que por definición siempre es de derechas (quieren formar un nuevo estado liberal, partiendo desde otro estado liberal, lo que choca bastante con la teoría de Marx) Y, ¿sabe una cosa, querido lector? Estoy de acuerdo con todo lo que cuentan unos y otros. Este sucedáneo de la izquierda se ha convertido en una club de esnobistas postmodernos, creadores de palabras y expresiones vacías, que buscan los votos de minorías, muy conservadoras, pero que hace mucho ruido en los medios, y que no representan a los trabajadores ni a sus intereses. Se trata de situarse en una presunta vanguardia que lucha por los derechos de cierta gente, que, en determinados casos, ya los tiene y en estética, en mucha estética, pero nunca en ir al fondo de las cuestiones. Ellos sí se han vuelto conservadores, pues sus intereses son los de que dicen defender a minorías, no los de las personas con problemas reales. Élites de pensamiento conservador, que necesitan hablar de lo suyo para seguir viviendo a costa de sus, cada vez, más delirantes teorías sobre buenos y malos. En este aspecto alguien de izquierda mandaba a paseo a Garzón por su apoyo a la nueva corriente, de una parte de esa élite fascista que se parapeta tras el feminismo, que defiende que la custodia compartida no debe darse por sistema. Resulta curioso personas que reciben subvenciones, y que se declaran de izquierdas, defendiendo los mimos principios que la Sección Femenina de Pilar Primo de Rivera: las mujeres nacieron para cuidar a los hijos y los hombres para estar en el bar. Lo curioso es que, hablando con una abogada, me contaba que en la ciudad donde ejerce ella se conceden en torno al 80% de las custodias compartidas que se piden. Una prueba más de que esas élites absurdas viven lejos de la realidad y de que los intereses reales de ciertas élites distan miriadas de las necesidades de los trabajadores que dicen representar.
¿Acaso tipos como Garzón no se pregunta que están haciendo mal Tsipras, él u otros tipos por el estilo para que la extrema derecha esté recogiendo el voto de los trabajadores (véase el posible ascenso de la derecha xenófoba en las próximas elecciones alemanas)? Siempre se les puede culpar a los votantes de tontos, es algo muy socorrido y permite seguir viviendo como hasta ahora. Pero también se puede bajar a la arena, buscando puntos de unión con movimientos europeos, americanos... articulando una respuesta y una teoría común, recuperando la esencia de la izquierda, olvidándose de la corrección política y de las estupideces de una minoría, esa sí aburguesada, que marca el calendario de los partidos que en su momento representaron a los trabajadores. El análisis de Marx sigue teniendo, ahora más que nunca, plena vigencia, y, a partir de aquí, habrá que decidir que elementos de sus propuestas se toman y cuales otros se cambian por respuestas adecuadas a las necesidades actuales, pero siempre teniendo claro que lo fundamental es el reparto racional de la riqueza, los derechos del trabajador y, por ende, del ciudadano. Se deben obtener soluciones de las respuestas que funcionan. Resulta necesario revertir esa sensación de pesimismo que la ineptitud de las fuerzas progres y de izquierda, junto a la propaganda neoliberal, haciendo públicas las victorias frente al capital, Basta público que la gran mayoría de las huelgas consiguen una mejora significativa en los derechos de los trabajadores. Basta hacer ver que los trabajadores seguimos teniendo la sartén por el mango, por mucho que los traidores sindicatos de clase hayan intentado desvirtuar estas movilizaciones con huelgas absurdas de un día. Se ha de denunciar  la externalización de los servicios en lo Público, difundiendo datos sobre el verdadero coste  final de los servicios privatizados (a la larga mucho más caro que lo público), desmontando el mito que sostiene que lo privado siempre funciona mejor, Se han de plantear medidas penales durísimas, pudiendo asimilar esta práctica con el terrorismo, contra los grandes defraudadores y contra aquellos que les ayudan a hacer sus prácticas delictivas (abogados, asesores financieros....), pudiendo llegar a incautar todo el dinero defraudado  si fuera necesario, que pasaría a engrosar las arcas públicas. Se debe luchar contra este modelo de Unión Europea economicista, basado en la perspectiva alemana, que pivota en torno a una moneda, a índices de crecimiento, que no reflejan como se reparte la misma y a grandes cifras vacías de contenido. Pero, sobre todo, hay que ser coherente y consecuente. No se puede estar hablando de la pobreza en otros países y defendiendo en Europa los fondos destinados a la agricultura (lo uno choca con lo otro). No se puede estar al lado de los mineros del carbón y ser ecologista a la vez (de nuevo un choque con la realidad). No se puede ser antimilitar y cuando llegas a alcalde estar a favor de la construcción de buques de guerra destinados a Arabia Saudí, porque crea mucho empleo en la zona. Se debe tener una idea de lo que se persigue, aunque pueda perjudicar a cierta gente que sea potencial votante, y no apuntarse a todo lo que parece bien y enrollado, cambiando las normas del juego en función de la conveniencia del político de turno. Se debe ser claro con lo que se quiere y, sobre todo, con como se va a hacer, pero claro. Y es aquí, decidir sobre qué y cómo hacer las cosas. donde los que dicen representar a la izquierda lo tienen claro: no dicen nada concreto. Tal vez por eso deban retorcer el vocabulario y buscar causas abstractas, que en nada cambian las cuestiones que realmente afectan a la gran mayoría.
Pero, de manera fundamental, lo que se ha de hacer es organizar una respuesta internacional al embate neoliberal, buscando una respuesta conjunta a un fenómeno que, por el momento, se ha alzado con la victoria. Se debe convencer desde los ámbitos locales mediante la acción y el éxito de las decisiones puestas en práctica, para estructurar una respuesta internacional que haga frente a la aberrante concentración de capital en cada vez menos manos, al empobrecimiento de los trabajadores, a la minusvaloración del trabajo y a la cada vez más importancia que se da a capitalistas y gestores...
Un saludo.

lunes, 18 de septiembre de 2017

SOBRE EL CONFLICTO

"Los problemas y los conflictos no desaparecerán,
seguirán siendo una parte inherente 
a los intentos de cambiar (o mantener)
cualquier cosa en este mundo".

David Allen


Como bien sabe el inteligente lector, la ucronía consiste en recrear acontecimientos históricos si alguna de las variables que los han determinado hubiesen sido distintas. El ejemplo que viene a la mente en estos casos suele ser qué hubiese pasado si alguno de los atentados, en especial los primeros, contra Hitler hubiesen tenido éxito. Tal vez cuarenta de millones de personas no hubiesen perecido en el mayor conflicto bélico de la Historia.
La ucronía es una opción ventajista cuando se trata de situaciones como la descrita. Nadie, o casi nadie, hubiese sentido remordimientos porque alguien hubiese asesinado a un personaje como Adolf Hitler, un genocida, pero ¿qué hubiese ocurrido si en 1937, antes del comienzo de la II Guerra Mundial, se hubiese a esas mismas personas el asesinato del líder naz, sin conocer las consecuencias de la política genocida del Hitler? La respuesta sería que una mayoría se opondrían a su asesinato; aunque ya existiesen campos de "reeducación", persecución a los judíos, se hubiesen producido los asesinatos de la Noche de los Cuchillos Largos (donde además de a líderes de las SA se asesinaron a líderes políticos conservadores)... Pero, a cambio, las "cosas funcionaban".
En otras palabras: mientras la situación es sostenible para una mayoría, se obvia lo que les ocurre a los demás. Mejor vivir, disfruta de lo que se ofrece (que en el caso de la Alemania nazi, en esas fechas, era bastante más de lo que tenían siete años antes) que enfrentarse a la situación, evitando el conflicto y, con él, la inseguridad.
Esa idea de evitar el conflicto, de sólo actuar si se tiene todos los ases en la manga, sigue constituyendo uno de los ejes centrales de nuestra sociedad, o de una parte de ella. Desde un punto racional en determinadas ocasiones puede resultar lo más normal del mundo. Depende de que ganancia la, en ocasiones, puede resultar mucho menor que la pérdida y el esfuerzo no resulta pertinente. Incluso pude suceder que el aspecto a dilucidar no resulte trascendente y no merezca la pena iniciar un conflicto. En ambos casos, e intuyo que en alguno más, la falta de determinación para abordar situaciones conflictivas puede resultar justificada. Sin embargo, existe una corriente ideológica (o como el lector la quiera llamar) que postula que se debe evitar el conflicto a toda costa. Y entonces surge la pregunta ¿qué es el conflicto y para qué sirve?
Parece obvio que el conflicto se produce cuando dos o más personas, o grupos, tienen intereses que chocan entre sí, produciéndose posturas, al menos en un principios, difíciles de encajar. Además, para que se produzca el conflicto ambos puntos de vista deben hacerse notar al "contrario". El conflicto es producto, y consecuencia, de las relaciones sociales. Se produce en todos los ámbitos de la sociedad: la familia, la escuela, el trabajo, los grupos de amigos... De hecho, la existencia de unas leyes tienen su base en evitar, y penar, una serie de situaciones conflictivas (siempre favoreciendo a las élites dominantes).
Respecto a para qué sirve es mucho más complejo. A veces sirve para avanzar (todas las conquistas sociales nacieron del conflicto), mientras que en otras ocasiones puede crear situaciones de fricción que pueden llegar a enquistarse (hermanos que no se hablan por una herencia o situaciones similares). Sea como sea, el conflicto existe y forma parte de la vida en sociedad. Querer obviarlo es cuestión de necios, por muy bienintencionados que sean. No sólo eso, en determinadas ocasiones puede resultar inadecuado. Imaginemos que un maestro está con un grupo de niños en su clase y una parte de ellos empiezan a subirse por las mesas, tirarse los estuches... El docente deberá actuar e, incluso, es posible que deba castigar a algún niño, que podrá reaccionar, dependiendo de la edad, de forma airada.
Otro ejemplo lo podemos encontrar cuando un padre o una madre debe hacer valer su autoridad en determinadas ocasiones. Pongamos por caso cuando un niño debe irse a la cama y no quiere o cuando unos padres tienen un conflicto con un adolescente por el horario de llegada o por el orden de su cuarto. El conflicto de intereses existe, lo que resulta normal y no es malo. Al contrario es necesario, porque unos y otros están conviviendo, rozando y por eso existe.  Además, en el caso de los ejemplos presentados, el conflicto surge por la distinta visión que unos y otros tienen y por el distinto rol que unos y otros tienen. Mientras que el de los adultos es guiar, enseñar, el del joven es vivir, descubrir, aprender y, en ocasiones, a no resulta fácil guiar, enseñar ni descubrir y aprender. Y de esos intereses contrapuestos nace el problema. Lo ideal sería solventar el problema con diálogo, llegando a acuerdos, pero, en determinadas ocasiones, resulta imposible y cuando esto ocurre no debemos olvidar que los adultos tienen una serie de responsabilidades sobre niños y adolescentes, por mucho que estas responsabilidades puedan resultar, a veces, dolosas y generar muchas dudas en la figura de autoridad a la hora de tomar ciertas decisiones.
Resulta obvio que en relaciones en los que las personas o bandos enfrentados se encuentran en un plano de poder similar, la solución no depende tanto de la autoridad, como de la capacidad de llegar a acuerdos. Diría más, la autoridad puede resultar contraproducente para solucionar este tipo de situaciones, pues genera resentimiento y que el problema permanezca larvado, socavando las relaciones entre los miembros enfrentados.
Sin embargo, existen situaciones en que el conflicto debe ser resuelto por la fuerza, y sé que lo que voy a decir hará chirriar la mente de buen rollito de alguno, pero ser pusilánime puede resultar fatal en determinadas circunstancias. Si alguien te va a agredir físicamente y te puedes defender, parece obvio que no haces mal (a no ser que seas Gandhi). Sin embargo, cuando esta autodefensa se hace contra elementos terroristas, por ejemplo el Estado Islámico, ya hay más prejuicios por parte de ciertos sectores. Con excusas como que nos metemos donde no nos llaman, que todo es culpa de Occidente (los gobiernos occidentales tienen su pare de culpa, más culpa algunos, como la tienen las élites locales y parte de los ciudadanos de esos países que siguen a los líderes corruptos a pies juntillas) o que los vendedores de armas se están forrando (lo cual es verdad) no podemos hacer nada de nada. Además, ellos son gente de paz, excepto cuando les toca a ellos de cerca o cuando se intenta razonar sobre ciertas cosas que, en algún caso, son de descalificación personal fácil, ellos que tan pacíficos son. A veces el conflicto se convierte en autodefensa: o ellos o nosotros.
Antes de concluir me gustaría terminar oponiéndome de manera rotunda a esas tesis del buenismo y de los papanatas que hablan del buen rollo a todas horas y en todo lugar que, de igual manera, debemos evitar que los niños vivan situaciones conflictivas, pues pueden acabar siendo pasto de psicólogos. Quienes defienden esa ñoñería deberían mirarse ellos mismos y comprobar que dentro de sí existe un conflicto, entre lo que dicen y como viven. Entre la palabrería y su realidad. Los niños saben que existen los conflictos, de echo ellos los generan muchas veces, bien con adultos, bien con sus iguales. Lo que debemos hacer no es presentarles un mundo rosa, donde siempre se pueden salir con la suya. Al contrario, deben ser conscientes de que existen los conflictos y que existen varias formas de gestionarlos (diálogo, imposición, espera temporal en busca de mejor ocasión...), así como que a veces se gana y otras se pierde. Tal vez una de las cosas más importantes que puede aprender un niño es a gestionar los sentimientos cuando no se gana. Ser consciente de que, en ocasiones, no se puede salir con la suya y que eso no significa un drama o un fracaso, simplemente forma parte de la vida.
Un saludo.

viernes, 15 de septiembre de 2017

HABLANDO DE NADA

Debería hablar del asunto que ocupa y preocupa a una buena parte de las personas de este país: lo que ocurre en Cataluña. Resultaría conveniente hablar de nacionalismos, todos, y derecha burguesa.  De rufianes que han trabajado diez años en una empresa de trabajo temporal, no para, y que hacen de la caricatura y el esperpento su modus vivendi; de victimismo fingido y de prepotencia en ambos bandos. De como la gente vive de titulares, sin comprender ni leer los enunciados. De lo fácil que resulta manipular a las personas exaltando sus sentimientos, sin ofrecer nada real a cambio ni tan  siquiera sin advertir de las consecuencias reales inmediatas de tomar ciertas decisiiones. De políticos capaces de hablar varios minutos y no decir nada. De personas que se dicen de izquierdas y defienden el nacimiento de un estado burgués, donde los derechos de los ciudadanos van a seguir siendo pisoteados en beneficio del capital.... Pero no, no me apatece. Unos y otros ya están su ratito de fama y no seré yo quien les dé más.

Debería hablar del inicio del curso escolar. De como las administraciones ahorran dinero llamando lo más tarde posible a los interinos que deben cubrir las plazas vacantes. De como existen demasiados teóricos con soluciones geniales que, vete a saber por qué, no parecen implantarse y parecen caducar con la misma facilidad que un yogur fuera de la nevera en verano. De como gente que apuesta todo a ver series de Netflix hablan de que el sistema educativo mata la imaginación, como si en casa no se pudiera apostar por esa imaginación que tanto admiran. De la política de gratuidad de los libros, cada vez más extendida, y que mucha gente no aprecia como una conquista social. De la cantidad de demagogia que observo en el tema de Educación cuando hablan los políticos y el resto de chusma servil que pulula por los medios.... Pero no,  no me apetece. A los que corresponde hablar sobre ello: docentes,  alumnos y padres ya lo hacen cada día, con mayor o menor fundamento.

Debería hablar de los huracanes, los terremotos y otros cataclismos ocurridos en los últimos días en lugares del continente americano. De la sequía que asola este país y que está vaciando los pantanos, generando problemas de abastecimiento, sobre todo para el riego en el campo. De los incendios forestales que han asolado nuestro país y también a nuestro vecino Portugal, generando muerte, destrucción de la riqueza forestal, perdidas económicas... Pero no, no me apetece y, además, no soy experto en ninguno de esos temas y considero una osadía aventurarse en determinados aspectos de la realidad que no controlo.

Debería hablar del mercado de fichajes de los clubes más importantes de fútbol y de las astronómicas cifras que se mueven. Del inicio de las competencias deportivas locales y europeas de este deporte. De actuación de fanAticos violentos, también llamados ultras, que ya han empezado a hacer de las suyas en algún lugar. De la escasa calidad de la prensa deportiva española, que fían la mayor parte de su quehacer a hablar de dos o tres clubes de fútbol y de sus estrellas. De como el deporte se asocia por parte de un número significativo de personas con el éxito en determinados deportes. Pero no, no me apetece. Ya ocupan mucho tiempo y espacio los diferentes medios de comunicación al asunto y no quiero aburrir al lector.

Debería hablar de los misiles y los ingenios nucleares de Corea del Norte y del presunto peligro que eso conlleva. De lo precario de las relaciones de dos países con armamento nuclear, como son India y Pakistán, que ya se han enfrentado en tres guerras desde su fundación. De la guerra silente de Crimea o de la un poco menos silente, sólo un poco, de Yemen. De los refugiados que siguen llegando a Europa de diferentes lugares de Asia y África y que hace tiempo dejaron de preocupar a la gran mayoría de personas que se rasgaron las vestiduras por la insensibilidad de sus gobiernos. De como Al-Assad está derrotando a Estado Islámico en Siria y como también están perdiendo posiciones en Irak y Libia los asesinos yihadistas. De la miseria y hambre que sufren los ciudadanos de un país recién creado como Sudán del Sur, por el interés de la élite del país y de grandes empresas extranjeras, deseosas de tener su parte en el reparto de la riqueza de la joven nación. Pero no, no me apetece. Sería muy complejo desarrollar todo con un mínimo de rigor y yo no me siento capacitado para ello.

Por todo ello, querido lector, pido disculpas por hacerle perder su tiempo, hablando de nada. 
Un saludo.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

11 DE SEPTIEMBRE

11 de septiembre del 2016

Hoy hace tres años que reposas en esta tumba. Como cada año en esta fecha vengo a visitarte, porque nunca te olvidaré, pase lo que pase. Me diste algunas de las mejores cosas y momentos de mi vida. Además de nuestros tres hijos, lo más importante, compartimos experiencias, lugares, sonrisas, miradas... que, sin duda, se pueden calificar como parte de lo mejor que me ha sucedido en la vida. Sin embargo, la vida sigue y hace unos meses conocí a otra mujer, Ana, que me ha vuelto a hacer sonreír; me ha devuelto las ganas de viajar, de ir al teatro, al cine. 
Podría utilizar el tópico: seguro que es lo que ella querría; verme feliz. No sé si eso es lo que hubieses deseado, intuyo que sí, pero la vida, mi vida, sigue y Ana ha conseguido que vuelva a disfrutar de ella.
Te seguiré teniendo siempre en mi memoria, al igual que todo aquello que vivimos juntos y que tanto me llenó en su momento. Te seguiré viniendo a visitar, y no por compromiso. Seguiré viéndote a ti cuando vea a nuestros hijos, en especial cuando mire a Raquel (es idéntica a ti), pero también amaré de nuevo, compartiré sonrisas con otra persona, haré el amor con ella y viajaré a sitios desconocidos y a otros que compartí contigo, construyendo nuevos recuerdos.
Siento si puedo parecer frívolo o un tipo que no respeta tu memoria. No creo que se trate de eso. Sólo es vivir. 
Necesitaba contarte esto, no quería engañarte sobre ello. En el fondo, de alguna manera, te sigo siendo fiel.

11 de septiembre del 2015


Hoy hace dos años que reposas en esta tumba. Como cada año en esta fecha vengo a visitarte, porque nunca te olvidaré, pase lo que pase. Te sigo echando de menos, mucho. La casa, nuestra casa, sigue teniendo un vacío, tu vacio, imposible de llenar. No he vuelto a dormir en nuestra habitación desde que te fuiste; me es imposible. aunque, por fin, entro en ella con cierta regularidad, en especial cuando tengo que coger cierta ropa o calzado, que reconozco no usé durante mcuho tiempo, por no querer remover recuerdos y sentimientos.
Ahora necesito más ropa porque tengo un poco de más de vida social. Los jueves voy a un cinefórum. Aunque muchas veces las películas son un rollo, al menos salgo de casa y estoy con otras personas.
He vuelto a asistir a las comidas y las cenas de empresa. Ya sabes, una por trimestre. Y  de vez en cuando voy con alguno de nuestros hijos y con su familia a comer o a cenar. No son grandes cosas, pero desde hace un tiempo sentía la necesidad de salir, de relacionarme y, poco a poco, lo voy haciendo. Reconozco que, en ocasiones, me cuesta mucho franquear la puerta de casa, pero hago de tripas corazón y me obligo. Reconozco que, a veces, siento en lo más hondo de mí un vació inmenso, que aparece de improviso, en cualquier lugar y momento, llenándome de tristeza y de pesar por tu falta. Creo que he aprendido a convivir con él y, en cierta manera, a domesticarlo. Tal vez por ello parece que,en los últimos tiempos, esa sensación aparezca cada vez con menor frecuencia. Aunque no dudo que siempre habrá dentro de mí un hueco dedicado a añorarte.


11 de septiembre de 2014


Hoy hace un año que reposas en esta tumba. Cada año en esta fecha vendré a visitarte, porque nunca te olvidaré, pase lo que pase.
Estos trescientos sesenta y cinco días han estado marcados por tu pérdida y por el dolor que ha generado la misma. Durante mucho tiempo me he sentido dentro de una nebulosa particular, ajeno a lo que ocurría a mi alrededor. Al principio me molestaba todo, hasta las palabras que no iban dirigidas a mí. El trabajo ni tan siquiera era una rutina a la que aferrarse para seguir en contacto con el mundo. Era, más bien, un recordatorio de que seguía vivo, y tú no. Durante meses sólo deseaba estar en casa, en la habitación que fue de Daniel (en la nuestra no entro), con las persianas bajadas. Sólo deseaba dejar pasar el tiempo, mientras el dolor me corroía por dentro. Te mentiría si te dijese que sigo haciendo lo mismo. Desde hace tres o cuatro meses veo algunos programas en televisión y escucho algo de música, pero sigo sin salir apenas de casa. Para qué, si no puedo hacerlo contigo. Nuestros hijos se están portando muy bien. Vienen a verme a casa con frecuencia, me invitan a comer a sus casas, ofertas que siempre declino, y me animan para que salga, para que me distraiga. Me siento orgulloso de como hemos educado a nuestros hijos y, cuando pienso eso, te echo aún más de menos. ¡Hemos hecho tantas cosas juntos! He construido mi vida junto a ti y ahora me doy cuenta de que no sé vivir sin ti.


11 de septiembre de 2013


Desde hace un par de horas reposas en tu tumba. Esta fecha permanecerá por siempre grabada en mi memoria. Cada año vendré a visitarte este día, porque nunca te olvidaré, pase lo que pase.
Buscaba aliviarme escribiendo a solas, pero siento el mismo vacío, el mismo dolor, el mismo sufrimiento que antes de encender el portátil. Pero lo que más me asusta es ese momento en que mi cerebro a parecido funcionar de forma limpia, sin estar condicionado por los sentimientos. Ese instante, en que he tenido la lucidez parar saber que nunca más estarás junto a mí me ha desgarrado por dentro; ni tan siquiera he tenido fuerzas para llorar. 
Podría hablarte de toda la gente que ha venido a tu funeral o de otras cosas relacionados con el mismo, pero creo que no tiene la más mínima importancia, ni para ti ni para mí. Al menos parar mí. Desea que acabase todo para sentir, a solas, todo el dolor, el vació, el sufrimiento. Sabes que no me importa manifestar mis sentimientos en público, al menos entre la gente de confianza, pero en esta ocasión sentía, siento, la necesidad de mortificarme a solas. De seguir viviéndote así, porque sé que es la única manera de vivir contigo a partir de ahora, porque sé que siempre te encontrarás dentro de mí. 


11 de septiembre de 2012


Nunca olvidaré este día. La celebración de nuestro aniversario ha sido maravillosa. Los dos solos, como antes de ser padres, en este hotel al que tanto ansiábamos volver, dedicándonos el uno al otro. Después de tanto años me alegra comprobar que todo sigue igual entre nosotros que el primer día. Hemos abordado retos inmensos, tal vez el mayor criar a nuestros hijos; hemos pasado por algunas situaciones que nos han separado; hemos vivido juntos momentos de triunfo y de fracaso, pero, hoy, muchos años después nos encontramos aquí, juntos, con ganas el uno del otro.
La felicidad absoluta no existe, lo sé, pero si algo es capaz de desencadenarla, al menos en mí, esa eres tú. 
Desde hace un tiempo he comenzado a pensar que no sería capaz de desenvolverme en la vida sin ti. No se trata de que me aportes seguridad, que también, sabios consejos, que también, o consuelo en situaciones conflictivas, que también. En realidad hablo de algo más importante. Hablo de que he acabado siendo tú y sé que en tu caso pasa algo similar, has acabando siendo yo. 
Desconozco si se trata de sólo de amor, aunque digan que el amor desaparece tras un tiempo yo sigo sintiendo lo mismo que el primer día, o de algo más fuerte y construido para aguantar una eternidad, lo único que puedo decirte es que no puedo vivir sin ti y no sería capaz de hacerlo.