IDOLATRÍA
Me siento hoy muerto, sonámbulo.
Umbrías alcantarillas
constituyen mi jardín,
mi yácija y mi sangría
El tiempo troca en silencio
mientras invierto mi vida
recolectando amapolas,
en el otoño nacidas,
y el olor nuevo de jara,
dueño del viento, la brisa,
del aire que a veces falta.
Mil imágenes vividas
Asoman desordenadas,
nombres, orgasmos y risas
que aparecen de improviso,
aunque no se lo permita.
Y también nacen los sueños,
ilusión nueva y sentida,
quebrando flores y olores.
Primavera que germina
salvaje, lúcida, inmensa,
en el subsuelo que habita
esta vieja alma acartonada
que, a ratos, se muestra altiva
y burlona en la desgracia,
que aún siente que camina
con firmeza hacia un nombre,
hacia una ignorada risa
quiza hacia nuevos orgasmos,
para completar una lista
sin amapolas ni jara,
donde te vea dormida,
entre sueños, confiada.
Entonces escribiría
una lista con tus labios,
con tu voz y tu saliva,
con tu olor y tu deseo
con tu cuerpo denso encima
para diluir el pasado
en mi nueva idolatría.