Mostrando entradas con la etiqueta Funcionarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Funcionarios. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de noviembre de 2013

SOY EVARISTO, EL REY DE LA BARAJA...

Tengo el convencimiento de que estas palabras a más de un lector le harán recordar la famosa canción de Extremoduro "Jesucristo García". "Soy Evaristo, el rey de la baraja, hago milagros, convierto el agua en vino..." comienza el referido tema, y, por extrañas asociaciones mentales, lo he vinculado al milagro que nos intentan vender en estos días de pillaje organizado y justificado.
Uno siente que sus vísceras ocupan lugares insospechados cuando escucha largar al barbado gallego y a sus acólitos sobre la salvación a la que nos han conducido en estos dos años escasos de privaciones, pérdidas de derechos, persecuciones y mentiras.
Escucho, a modo de conmemoración de la victoria electoral que ocurrió hace dos años, largar al personal afín a los que se encuentran en la Moncloa, loas sin cuento sobre la buena actuación del Desgobierno pepero, que nos salvó del rescate. El rescate, ese monstruo que parecía abalanzarse sobre todos nosotros sin remisión. Imagino, por ir acotando el terreno, que se refieren al rescate de las cuentas públicas y no al rescate, que finamente pagaremos entre todos, del sector bancario, financiero o como coños lo quieran llamar. Aunque, por cierto, el rescate del sistema financiero ha acabado en las cuentas públicas. En otras palabras, lo estamos pagando entre todos. Por tanto, me desdigo de lo dicho con anterioridad, y afirmo que hemos sido rescatados, porque el dinero prestado para "reflotar" cajas y bancos lo devolvemos entre todos.
Realizado este matiz volvamos al asunto de los mesías que nos han tocado conocer y sufrir en estos días de padecimientos sin cuento. 


Parece que entre todas las cabezas pensantes de las que se ha rodeado el gallego nos han librado de un rescate. Rescate, pasta que pondrían distintos países, entre ellos nosotros ( España es el cuarto contribuyente neto de la U.E.. en este tipo de tinglados), para evitar que el tipo de interés al que nos prestaban el dinero "los mercados" siguiera subiendo sin medida. ¿Qué hizo al respecto el Desgobierno de Rajoy? Alzar leves protestas en los foros europeos y hablar de ajustes, demandados según ellos por el bendito mercado. Que uno se pregunta si el mercado tiene sacerdotes propios que interpreten sus señales o sirve para interpretarlas cualquier vidente nocturno televisivo. 


Sin embargo, un tipo que provenía de lo más profundo de ese mercado, que dirigía en Europa el banco que ayudo a  que las cuentas de Grecia fuesen maquilladas, sí que hizo algo: cumplir con su deber. En efecto, el tal Mario Draghi, a la sazón el mandamás del Banco Central Europeo, realizó unas declaraciones que venían a decir: especuladores, como sigáis por el mismo camino vamos a empezar a imprimir dinero, comprar deuda pública y vamos a poner las cosas en su sitio. Las palabras textuales, como resulta obvio, no se asemejaban en nada a las aquí escritas, pero el mensaje que encerraban las declaraciones del italiano coincidía con lo dicho aquí hace unas líneas. Como ya había acontecido en otros países como EE.UU., Suiza o el Reino Unido, los especuladores dieron media vuelta y avanzaron. En otras palabras, dejaron de hacer su agosto con la deuda de países como España o Italia. Bastó esa admonición del colega para que, de repente, el mercado dejase de hostigar la deuda de los países del Sur, y de algún otro. Parece que el mercado no pedía reformas, sólo quería ganar dinero a espuertas. Cosa que imagino que todos los insignes economistas que hablan del mercado sabrán que es la finalidad última de todos y cada uno de los inversores que conforman lo que conocemos como mercado.


Por tanto, querido Mariano y compañía, del rescate nos salvó un tipo italiano, que había contribuido, no ha muchos años, a enfangar la realidad económica del continente. Ni habéis convertido el agua en vino, ni nada que se le parezca. Simplemente os habéis aprovechado la circunstancia de que hasta los más convencidos neoliberales han comprendido que el laissez-faire no se trata más que de una estupidez, que llevada a sus últimos extremos puede destrozar continentes enteros.
Por lo demás, vuestro milagro consiste en que una cuarta parte de los trabajadores españoles se encuentren en paro. O, tal vez, en haber privado de derechos a los trabajadores, a los pensionistas, a los funcionarios, a los parados, a los dependientes, a los estudiantes, a los enfermos crónicos, a los... ¿a quién no? A los ricos.
Bendito milagro aquél que llena los comedores sociales, hace de la caridad una necesidad, castiga a enfermos, ancianos y desvalidos. 
No, vosotros no haces milagros, como no sea con la oratoria (que utilizáis para intentar desfigurar la realidad a vuestro antojo). No, vosotros no convertís el agua en vino. No, vosotros no conocéis a los que se marginan. Pero, sin embargo, sí, los mercaderes ocuparon nuestro templo y todo lo que hacéis pivota en torno a que los mercaderes ocupen nuestras vidas y nos roben nuestro tiempo, nuestra dignidad, nuestros derechos y nuestra felicidad. 
Un saludo.

viernes, 11 de octubre de 2013

DIVIDE Y ARRASARÁS... CON TODO

Hace algún tiempo, aún gobernaba el artista anteriormente conocido como Z.P., el que suscribe avisaba del peligro que conllevaba atacar a un colectivo de trabajadores, en aquel caso el de los controladores aéreos, porque robar derechos a cualquier colectivo suponía un retroceso injustificado para dicho grupo, que, tarde o temprano, nos afectaría a todos. Sin embargo, en la opinión pública, en una buena parte de la ciudadanía, se instaló un sentimiento de que esos trabajadores tenían "excesivos" derechos, a pesar de realizar su trabajo a la perfección (por suerte para todos). 
Algo similar ocurrió con el colectivo de pilotos de Iberia, que tras aceptar una merma en sus condiciones laborales, a cambio de no desmantelar la compañía de bandera, vieron como sus esfuerzos no sirvieron para nada. Contando, por si ésto fuese poco, con el desafecto de una gran mayoría de ciudadanos, que no supieron entender que la compañía de bandera de nuestro país, creada y mantenida con el dinero de todos, iba a ser destrozada por "criterios económicos".

Tres cuartas partes de lo mismo ocurrió cuando el artista conocido anteriormente con el nombre de Z.P., con su vocero particular a la cabeza, Pepiño Blanco, cargó contra los funcionarios para justificar la bajada de sueldos de un 5% que sufrió este colectivo. Mucha gente se alegró, "porque tenían trabajo para toda la vida" (lo cual es una estupidez por muchos motivos, pero especialmente porque aquel que lo dice desconoce la legislación vigente, así como los diferentes tipos de trabajadores públicos que existen).
Tres magníficos ejemplos de como a tres colectivos diferentes les laminaron derechos, sin que sus conciudadanos hiciesen nada por evitarlo. Es más, muchos se alegraron de que pusieran a esa panda de impresentables en su sitio.
Pasó el tiempo, no mucho, y apareció en escena Mariano Rajoy Brey, y su desgobierno de maricachis, que aportó una innovación a lo realizado hasta la fecha: tocó los cojones a un gran número de colectivos a la vez (excepto a la banca y a la gran empresa). El resultado no se hizo esperar, las calles rebosaban indignación, de todas aquellas personas hartas con las injustas, y crueles, medidas tomadas por la banda de Mariano. Pareció, al menos en un principio, que los ciudadanos iban a echar un pulso al de la barba y a su troupe. Pero todo quedó en pareció...

El gallego y sus chavales comprendieron que no podían tocar los cojones a todos a la vez, porque todos somos muchos, y puso en práctica una nueva estrategia: realizar cambios que afectaban a determinados colectivos, intentando no pisar el callo a muchos sectores sociales a la vez (o si es así, intentando diferenciar entre unos y otros). Además, muchas de las medidas las intentaban colar de rondón. Un anexo por aquí, una reforma a tal ley aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid... En definitiva, los cambios, recortes, se implantan en sanidad en tal cosa, en educación en tal otra, en derechos laborales, en aquesta cosa, pero siempre presentándolos como cambios que afectan a determinado sector, y como pequeñas mutaciones "inevitables". Consecuencia: la movilización de sectores de la sociedad muy determinados y con escasa fuerza per se. Divide y vencerás.
Si en un principio distintos movimientos ciudadanos consiguieron aunar las protestas y la indignación, de manera progresiva, bien por desidia o hastío de los ciudadanos, bien por ausencia de una estrategia bien definida, bien por... el globo se desinchó y se pasó a la sectorización de la lucha. La división entre colectivos.


Antes de concluir me gustaría reseñar que el sindicalismo de clase ha jugado un papel en este asunto digno de la trayectoria que han seguido estos últimso años. Desde mi modesto punto de vista, el sindicalismo "tradicional", superado por los acontecimientos, se ha dedicado a intentar apaciguar el malestar de los ciudadanos, buscando con ello mantener una supuesta prevalencia como interlocutor social. Sin embargo, el descrédito de las grandes organizaciones sindicales, mariscadas y EREs aparte, es patente entre los ciudadanos y, creo, que se lo han ganado a pulso.
Concluyo, tras este inciso sindical, lanzando una propuesta al amable lector. La lucha por nuestros derechos no depende sólo de que ciertos sectores se movilicen. Debemos hacer nuestra la lucha de sectores como la sanidad, la educación, la dependencia... y apoyarla. Cuanto más seamos, más problemas tendrán para intentar arrasar con todo.
Un saludo.

martes, 1 de octubre de 2013

MARIANO Y YO. HABLANDO SE ENTIENDE LA GENTE

Mariano Rajoy Brey me dirijo a usted con la intención de intentar limar las diferencias que tanto nos han separado en los últimos tiempos. 
Sé que este humilde ciudadano no puede permitirse el lujo de hacerle perder su valioso tiempo, que es el de todos, pero en mi osadía sin fin me he atrevido a juntar estas palabras, con la esperanza, deseo que no vana, de acercar posturas. Por ello es mi deseo comenzar por aquellas que nos unen, para crear un vínculo fuerte que nos permite hablar a calzón quitado de aquello que nos distancia.
Usted, como yo, es hombre de provincias, por lo que intuyo el vértigo que ha debido sentir cuando tuvo consciencia de que el peso de todo un país descansaba sobre sus hombros. Sólo las personas sencillas somos capaces de comprender tan magna labor, tomada como un sacrificio y no como un acto de ambición sin fin. 
Puede que debido a todo lo anterior, comprenda mejor que nadie la necesidad imperiosa de abandonar todo para asistir en vivo, yo lo hice a través de la televisión, al primer partido que jugó la selección de España en la Eurocopa. Seguro que sintió un alivio momentáneo, que le sirvió de impulso para abordar con decisión los siguientes pasos a dar. Yo también sentí esa sensación, aunque en mi caso el paso que di fue salir a la calle como parte del 15-M y de la Marea Verde.
Sé, don Mariano, que usted y yo profesamos nula simpatía por ciertos elementos que han hecho de la mentira y la descalificación su forma de trabajo. En el fondo a ambos nos gusta ir con la verdad por delante y personajes como Losantos o Pedro J. no se caracterizan por ello. Entiendo, y comparto, Señor Presidente, su falta de sintonía con elementos como los anteriormente citados. En el fondo uno, en su cortedad, detesta a los fulanos que utilizan la prensa para hacer publicidad de sus ideales. Creo que en este asunto no podrá evitar darme La Razón, porque supone el ABC, aunque muchos intenten seguir en sus 13TV o manipular a su antojo los medios públicos para arrimar el ascua a su sardina.
De igual manera comparto su afición por el ciclismo; incluso lo practico, yo no soy de fumar puros mientras veo deporte. Tal vez porque vengo de familia humilde y en mi casa mi padre fumaba Farias y el olor no me resultaba en exceso atractivo. Cosas de la clase trabajadora que se levantaba antes de las seis de la mañana para repartir el pan. Sin embargo, sí, me encanta el ciclismo y entiendo que valore el esfuerzo descomunal de esos deportistas que, dopados o no, se dejan la piel en la carretera. En el fondo, uno piensa que debe resultar muy atractivo fumarse un puro mientras los trabajadores se dejan la piel para ganarse el sustento. ¡Quién fumase puros!
Como puede comprobar no guardo ningún tipo de rencor hacia usted. Mi intención inicial ha sido, y seguirá siendo durante toda esta misiva, buscar puntos comunes para conseguir un mejor entendimiento. Pero, a pesar de todo, debemos abordar aquellas cuestiones que generan fricciones entre usted y yo, con la finalidad de buscar el mayor, y mejor, entendimiento posible. Podría restregarle, así de sopetón, sus mentiras en la campaña electoral, pero no me parece un buen inicio para esta parte de la misiva. Por ello, y realizando un esfuerzo por comprender su situación, no le afearé que haya mentido a los ciudadanos e intentaré ponerme en su piel, y en su barba. Reconozco que se vio sorprendido por unos datos que desconocía, no es igual ostentar el cargo de líder de la oposición durante ocho años que manejar el cotarro. Comprendo que le sorprendieran los números, incluídos los de CC.AA. controladas por su partido desde tiempos inmemoriales. Demasiado tuvo con no sufrir un patatús cuando comprobó la realidad (y espero que no lo sufra nunca, porque tal como está la sanidad pública le atenderían dentro de siete u ocho meses). Las cajas hechas unos zorros, el paro desbocado, el déficit disparado... ¡Menudo panorama! Y usted, alma cándida, que creía heredar una tierra en barbecho se encontró con un erial. Puso a sus mejores capataces para desbrozar el terreno con la finalidad de construir un mejor hogar para todos.  Pero parece que en vez de conseguir un hogar para todos, echó a muchos ciudadanos de los suyos, y ésto sí que constituye un reproche. Entiendo que usted piense que estos conciudadanos suyos hayan vivido por encima de sus posibilidades, aún sin llevarse su dinero a Suiza, y merecen tan cruel castigo por haber pedido dinero prestado que de manera tan graciosa concedían cajas y bancos. No hace falta hurgar mucho para darse cuenta de que una parte significativa de los ciudadanos han abusado de la bondad de las entidades de crédito, tan magnánimas ellas. 
Reconozco que tampoco comparto con usted los, aproximadamente, cincuenta mil millones que hemos regalado a la banca (la suma del dinero adelantado por el FROB antes del rescate y los treinta y tantos mil millones que no van a devolver del "rescate" suman aproximadamente esa cantidad) y que hemos añadido a la Deuda Pública. Tengo la seguridad de que usted y los suyos verán este pequeño donativo como el peaje que todos debemos pagar por pedir a bancos y cajas dinero para comprarnos casas, coches y demás objetos que crearon, en su momento, lo que se llamó el Milagro Económico Español. Sin embargo, uno considera que no deben ser los ciudadanos, al menos los de menor poder adquisitivo, los que apoqunen por ello. Pero usted tiene a su lado a gente de reconocido prestigio que con el apoyo de amigos y familiares, que trabajan codo con codo en la Administración con ellos, luchan por sacar a este país, no sé si a los ciudadanos, adelante.
Tampoco comparto con ustede la fijación por apoyar todas y cada una de las tesis de la patronal. Intuyo que usted ve en ellos el reflejo de todo aquello que podría haber sido y no fue: emprendedor, hombre de jornadas sin fin y de responsabilidades varias para que su negocio no quiebre. En cambio usted aprobó unas oposiciones para ser registrador de la propiedad y con celeridad se dedicó al mundo de la política, donde parece querer quedarse unos cuantos años más, aún a costa de renunciar a ser un emprendedor más, de esos que tanto elogia. Pero usted, ipertérrito, se afana en permanecer en el mundo desprestigiado de la política. Espacio de trabajo siempre bajo sospecha por sus relaciones y corruptelas, que como es bien sabido, usted ha combatido a capa y espada. Y eso lo ha hecho ayer, hoy y lo hará mañana, aunque sea en diferido. Huelga comentarlo.
De igual manera diferimos sobre el camino que ha emprendido el ministro del ramo en lo que respecta a las energías limpias. Reconozco que no poseo los conocimientos de su primo, el científico, en el que usted se basaba para negar el cambio climático, pero uno intuye que premiar la producción eléctrica a través del carbón y castigar con impuestos la electricidad producida a través de fuentes limpias no debe agradar ni a su primo, el científico. Hágase mirar, o quede con su primo para comer y fumarse un puro, y comente el tema con a relaxing cup... Es posible que en esa conversación su familiar le transmita que sí que existe un cambio climático, especialmente en este país, donde cada día miles de familias se ven abocadas al calor que desprende el infierno donde les ha tocado vivir.
Podría hablarle de la represión que ha ejercido, o ha intentado ejercer, sobre todo aquel individuo o colectivo que difiera de sus planteamientos, pero no considero oportuno hacerlo, pues aún desconocemos el resultado final de la obra del otrora alcalde del despilfarro, hoy Ministro de ¿Justicia? por obra y gracia de la lealtad que le guardó incluso en los primeros momentos. Leo incluso que España es una isla en lo que respecta al respeto de los derechos a los ciudadanos y a la posibilidad de que ciertos observadores internacionales den fe de ello. No dudo que se trate de una confusión, como el de la entrevista en Bloomberg, que rápidamente intentó ser rectificada por su Gobierno, para no transmitir una imagen errónea del país. Lástima que estos yanquis sean tan cabezotas y no hagan caso.
Sobre el copago, repago, sanitario no nos pondremos de acuerdo nunca. Entiendo que resulta difícil, pues hasta miembros de su propio partido no acatan esta imposición. Por tanto, no ahondemos en lo que nos separa y vayamos a otros asuntos más calmos.
Entiendo, don Mariano, que con las reformas en sanidad, que muchos llaman pérdidas de derechos, la esperanza media de vida acabe disminuyendo, por lo que no creo necesario perder tiempo en hablar sobre la bajada de las pensiones. Total, si la mitad de nosotros vamos a cobrarlas cuatro días. No merece la pena que nos enzarcemos por un quítame allá esas pajas.
Sin embargo, y en esto sí que voy a insistir, me parece indigno la diferencia de trato que reciben las diferentes religiones. Uno, con perplejidad, asiste a la financiación de la Iglesia Católica, que no ha visto disminuir sus ingresos en los últimos años de recortes, y, con aflición, contempla como su religión, el ateismo, o en su defecto la ciencia, no reciben lo suficiente para que sus seguidores puedan profesar su fe, extendiéndola por todo el orbe. Considero que esta forma de proceder va contra los derechos fundamentales y las libertades de culto de los individuos. Aunque intuyo, no soy tonto, aunque lo parezca, que muchos de ustedes se han ganado el cielo con esta forma de actuar. Espero recen sus oraciones por mí, pues mi cerrazón me impide comprender que se dedique más dinero a adorar esculturas de escayola que a combatir el cáncer. Pido perdón por tal desfachatez.
No pretendo concluir esta epístola abierta con cuestiones que pudiesen socavar el buen rollo que creo ya tenemos, querido don Mariano, por lo que no haré mención a la pérdidad de derechos de los parados, de los trabajadores, tanto de la empresa privada como de la pública, de los alumnos,de los enfermos, de los ancianos, de los dependientes, de los autónomos, de los más pobres que sufren como nadie las subidas de impuestos, de la electricidad, de... No, no es forma de acabar por lo que le conmino a que la próxima vez que entremos en contacto usted me pase un puro, que yo me fumaré a su salud, y ascienda en bicicleta el Angliru, a ser posible con sus colegas, esos que se quitaron un peso de encima cuando declararon todo el dinero que habían ocultado al fisco con anterioridad y que usted, y los suyos, ayudaron a aliviar con su amnistía. No dude que yo les animaré, especialmente en las partes en las que el porcentaje supera el 20% de desnivel. Allí estaré yo, y otros muchos como yo, que le jalearán y sentirán lo que es ver sufrir a alguien que tanto habla de sufrimiento ajeno y, por consiguiente, tanto debe conocerlo.
Un sincero abrazo.

martes, 30 de julio de 2013

REFLEXIONES

El Gobierno de este país, encabezado por Mariano Rajoy Brey, parece que dar por perdido el 80% de los 45.000 millones destinados a "sanear" la banca patria. Resulta sorprendente que con la "calidad" de los expertos (expertos de auditoras externos, de la Comisión Europa, del FMI, del Gobierno, de las propias cajas y bancos) que diseñaron el rescate a la banca nadie se diera cuenta de que ese dinero servía para arrojarlo a un agujero sin fondo. Por cierto, ese dinero es nuestro, pues debemos incluirlo en la deuda pública y, además, ha salido, en mayor o menor medida, de nuestros bolsillos. Resulta trágico que un estamento como la banca privada, que no cumple con su función: proporcionar crédito, siga siendo protegida, a capa y espada, por parte de unos tipos que son capaces de privar de lo más elemental a millones de ciudadanos.



El jefe de la Iglesia Católica , Francisco, ha defendido el derecho a ser gay y católico. De igual manera ha hablado de funcionarios del poder eclesial (él los denominó príncipes de la Iglesia) y de la corrupción existente en la institución que el encabeza. Parece que no es necesario leerse el libro sagrado para abordar los problemas existentes en la Tierra. Resulta suficiente con mirar fuera de los muros palatinos para comprobar que la realidad, el sufrimiento y la avaricia sin fin se asemejan muchísimo al diablo que los ultramontanos católicos dicen castigará a todo aquel que ose denunciar estos asuntos. Por cierto, que opinará el funcionario eclesial Rouco y su troupe de personajes sin oficio conocido de que su jefe defienda la separación de iglesia y estado.


Por segundo año consecutivo se destina una partida presupuestaria "especial", no contemplada inicialmente en los presupuestos, para completar las "necesidades" económicas del Ministerio de Defensa (si al menos nos defendiera contra los especuladores). En este caso la partida aprobada está dotada de casi 900 millones de euros (el presupuesto de Defensa no llega a los 6.000 millones de euros). Podemos consolarnos pensando que el año anterior se aprobó otra partida extraordinaria, a mediados de año, de unos 1.600 millones de euros. No está mal para un país que machaca a sus científicos, al personal sanitario, a sus docentes y a una infinidad más de servidores públicos. Por otra parte, queda patente que la industria armamentística vive de las subvenciones públicas, ellos lo llaman contratos, y que nuestros gobiernos anteponen la compra de armas al bienestar ciudadano.




Miembros del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) reclaman veinticinco millones de euros más para no tener que cerrar antes de que acabe el año. A los tipos que se les llena la boca con palabras como excelencia, valor añadido, nuevo modelo... parece que no les entra en la cabeza que en un mundo altamente tecnificado la investigación, la creación de patentes y la investigación aplicada a la mejora de la calidad de vida de los seres humanos supone riqueza, desde el punto de vista que se mire. Uno, que se ha levantado de aquella manera, siente que una parte de la casta gobernante y sus personas aledañas entiende a los científicos españoles, pues ellos han tenido que investigar también como conseguir medrar a costa de los ciudadanos. El problema radica en que muchos de estos parásitos una vez conseguido sus objetivo, sólo se han dedicado a lucir palmito y vivir como Dios. Mientras, nuestros científicos deben seguir investigando cómo y dónde llevar a cabo su trabajo y, en algunos casos, cómo llegar a fin de mes.


Parece que Mariano Rajoy Brey va a soltar mañana una charla en el Senado sobre lo que le salga de ahí. Anticipo que no voy a seguir la rajada del gallego, pues no me cabe duda de que las declaraciones del encarcelado Bárcenas, realizadas para hacer daño, no se apartan de la realidad en exceso.  Mi tiempo no merece perderse viendo, sin vomitar, a un fulano que no siente ningún respeto por mí.


Una vez publicadas las cifras de personas sin empleo de la Encuesta de Población Activa (EPA) que tan alentadoras parecen resultar, según algunos ministros, secretarios y demás voceros populares, ha llegado el análisis frío por parte de otros técnicos del asunto. Parece que, una vez eliminada la contratación estacional y la gente que se ha largado del país, por no encontrar trabajo, las cifras reflejan todo lo contrario de lo que nos pretenden vender: el número global de personas trabajando en España apenas ha aumentado, los contratos temporales son la gran mayoría, y sin efectos correctores como la emigraciones de españoles y personas que vivían en España la EPA hubiese sido mala de solemnidad. El mundo de las cifras, de las macrocifras, se basa en la mentira, pero no son las cifras las que mienten, de eso se encargan los políticos y los economistas. 


Presumiblemente hoy se haga pública la sentencia contra Bradley Manning, acusado de traición a la patria. Tras la publicación de los papeles de WikiLeaks o el caso más reciente de la filtración de lso documentos por parte de Edward Snowden, uno tiene la impresión de que una parte del dinero gastado en nuestra seguridad, en servicios secretos, se destinan a que una panda de personas, que dicen velar por nosotros, tengan asegurado su sustento a cambio de jugar a espías. También me resulta chocante que quienes vulneran los derechos fundamentales de los ciudadanos se vayan de rositas (llegándose a hablar de ponerlos en peligro, debido a las filtraciones), mientras los que denuncian esas tropelías son juzgados, perseguidos y acosados sin desfallecimiento.


Para concluir haremos referencia al tonto de la semana. La alcaldesa de Telde, del Partido Popular, propone cerrar una biblioteca, gestionada por una empresa pública municipal, con un sesudo argumento que se puede resumir así: "la biblioteca no da dinero". Sin embargo la política da dinero y permite que cualquier incapaz llegue a vivir de ella de manera más que holgada.

http://www.teldenoticias.com/index.php?tags=Telde+Noticias+Politica&pag=view_new&nid=8327

miércoles, 24 de julio de 2013

OFERTA LABORAL

En estos días estivales, de calor casi casi sempiterno en esta Extremadura donde vivo y de donde ya casi soy, no apetece en exceso ponerse delante del portátil para plasmar  cualquier idea, absurda o genial, que a uno se le pase por la cabeza. De hecho puedo asegurar que, al menos, dos gotas de sudor recorren en estos momentos mi rostro, buscando algo que las retenga o, en su defecto, el suelo. Sin embargo, uno, que a veces se siente desprendido, ha decidido obsequiar al amable lector con un fantástico tesoro en estos días inciertos. 
Pensará el amable lector que la canícula veraniega ha afectado de manera irremediable a mi ya de por sí escasa sesera. Nada más lejos de la realidad. ¿Qué mejor tesoro en esta época convulsa que nos ha tocado vivir que un puesto de trabajo bien remunerado (o, al menos, mostrar el camino para conseguir tan preciado anhelo)? Sí, señoras y señores, un puestazo de trabajo pata negra. Y, por cierto, hablando de pata negra, si alguno de los amables lectores consigue mejorar su situación laboral gracias a la información que he transmitido, debo comentar que no aceptaré sobres para gratificar tan desprendida actitud, pero, no desprecio una buena pata trasera de cerdo ibérico bien curada y en su punto de sal, de la que daremos cuenta en casa, pensando siempre en el bien hecho al necesitado.


Un trabajo para toda la vida, o casi, con un montón de complementos extras, que van desde los meramente pecuniarios, hasta ayuda para que los hijos estudien en la Universidad, pasando por cuestiones como treinta un día laborables de vacaciones o el no pago, de manera legal, de impuestos por las retribuciones recibidas por el trabajo. Una bicoca.
Creo llegado el momento de concretar la cuestión, pues de seguir explayándome de esta manera pudiera parecer un politico del Ministerio de Empleo cuando glosa su gestión y habla de maravillas sin cuento que nadie ha visto y, por desgracia, nadie va a intuir siquiera. Por ello, sin mayor dilación, me planteo descubrir al sufrido lector que el chollo se trata de, ni más ni menos, ser funcionario de organismos internacionales como el F.M.I. el Banco Mundial, la OCDE...
En el enlace que aporto a continuación se pueden ver los requisitos  y las compensaciones, magnas, que reciben los trabajadores de estos organismos:

http://www.pereznews.es/Portals/0/PDF/Cap_17_TrabaFuncionario.pdf

Como el admirado lector habrá podido comprobar los trabajadores, funcionarios, de este tipo de organismos supranacionales, reciben todo tipo de incentivos laborales para que puedan cumplir con sus funciones, obviando aspectos como la mala prensa del funcionariado, a la que tanto han contribuido organismos como el F.M.I, la O.C.D.E., el Banco Mundial... Los dirigentes de estas entidades no albergan duda alguna sobre la bondad de dotar a sus propios trabajadores de la mejor calidad de vida laboral, pues de otra forma podrían errar en sus previsiones o en sus recetas para sacar a este mundo impío de la crisis (estafa) que parece haberse adueñado de él. Diría más, tan cuidadosos son con las condiciones laborales de sus curritos que no dudan en aplicar para ellos todo lo que califican como privilegios para el resto de los trabajadores de a pie.


Seguramente que algún lector, díscolo y malintencionado, se pregunte cómo es posible que un tipo de estos organismos gane, antes y después de impuestos, mucho más dinero que un médico, un profesor universitario o cualquier otro licenciado universitario que ejerza su labor en la administración pública de este o de cualquier otro país. Salta a la vista, ¡faltaría más!, que la labor de estos funcionarios plurinacionales, políglotas y trotamundos resulta imprescindible para todos y cada uno de nosotros. Las predicciones económicas, los sesudos análisis económicos o geoestratégicos de estos incansables currantes, el asesoramiento sobre la bondad o maldad  de las diversas leyes o, simplemente, facilitar que unos tipos elegidos por todos nosotros, gracias a unas listas cerradas, se entiendan en un acto protocolario con vino español, supera la labor de cualquier médico, profesor, orientador, ingeniero forestal... ¡Dónde va a parar!
Como el amable, y querido, lector ha podido comprobar la posibilidad de un espléndido futuro laboral se encuentra ahí, frente a sus narices y este humilde bloguero sólo se limita a dar publicidad a esta posibilidad,en su afán de que esta bitácora se convierta, una vez más, en un servicio público. 



Con total sinceridad deseo que esta entrada haya sido de utilidad para alguna persona, si no para encontrar empleo, si para que todos seamos conscientes de que los que han creado esta estafa y siguen alentando su existencia viven muy bien, a costa de todos, y no tienen intención de cambiar nada, porque además, como ocurre en el caso del F.M.I., la O.C.D.E o el Banco Mundial, por muy inútiles que sean y por muchas barrabasadas que hagan, nadie, nadie les va a echar de su puesto, conseguido, en algunos casos, gracias a tres entrevistas. realizadas por unos tipos que no servirían ni para barrendero de mi pueblo (con todo el respeto para los barrenderos de mi pueblo).
Un saludo.

P.D.:  Si alguien pilla cacho en alguno de estos organismos gracias a esta entrada no hago ascos a una, o más, extremidades curadas de gruñidor ibérico.

viernes, 21 de junio de 2013

VAMOS A WERT

TRAS UN AÑO Y MEDIO DE GESTIÓN 
ESTE TIPO





HA COSECHADO LOGROS DIVERSOS










PERO EL MAYOR LOGRO DE TODOS HA SIDO, SIN DUDA ALGUNA, UNIR A TODA LA COMUNIDAD EDUCATIVA


Y UNO SE PREGUNTA: 
¿ A TIPOS COMO EL QUE NOS OCUPA,NULO EN SU GESTIÓN POR SU DESCONOCIMIENTO ABSOLUTO DE LA REALIDAD EDUCATIVA ESPAÑOLA, NO SE LES PUEDE APLICAR, IPSO FACTO, LA REFORMA LABORAL? 



 AUNQUE, TAL VEZ, SU PROBLEMA SEA QUE ECHE DE MENOS VIEJOS TIEMPOS





lunes, 20 de mayo de 2013

DINERO PÚBLICO, GERMEN DEL BIENESTAR DE LOS CIUDADANOS

Tras escuchar las palabras de José Manuel García-Margallo, ministro de Asunto Exteriores y de ¿Cooperación?, reconociendo lo evidente: no tienen ni idea de como salir del atolladero en el que nos han metido, no me cabe duda alguna de que la gran mayoría de las medidas que toman, tal vez todas, sólo intentan estirar el chicle, para favorecer a los suyos el mayor tiempo posible. Por ello me irrita profundamente que el dinero público no se destine a crear empleo en sanidad, educación, servicios sociales, dependencia... y, sin embargo, se regale a empesarios y emprendedores, sea lo que sea éso. El dinero público debe destinarse al bienestar público y no a unos tipos, con todos mis respetos, que deciden montar un negocio que les puede salir bien o mal, que pueden ser honrados o no, que pueden... Uno tiene la imprensión de que, de nuevo, las ideas etéreas e indemostrables que rigen el pensamiento neoliberal (la mano invisible, el orden natural...) se utilizan para justificar el robo sistemático de los derechos y el dinero de los ciudadanos de a pie. 


Escuchaba en una emisora de radio hace aproximadamente una semana a un tipo que había escrito un libro hace en el que trataba de aportar claves para montar un negocio, empresa, y no fracasar.  El autor de la obra dijo algo que muestra bien a las claras la estafa que supone el modelo que nos quieren vender. Un mensaje que resumido sería el siguiente: me alegro cuando alguien, tras leer el libro, decide no emprender un negocio. No todo el mundo debe embarcarse en esa aventura. Cada uno debe aspirar a buscar un trabajo que se acomode a sus gustos y necesidades. Además, CERCA DEL 90% DE LOS NUEVOS NEGOCIOS FRACASAN ANTES DE ALCANZAR LOS TRES AÑOS DE VIDA. 
Si señores, aún no pudiendo constatar que tal dato sea exacto, deberíamos ser conscientes de que una parte significativa de los negocios que se inician en esta fechas deben echar el cierre definitivo tras un corto período de funcionamiento. Ese "pequeño" detalle se suele obviar, así como que parte de las exenciones y subvenciones recibidas por estos emprendedores acaban no sirviendo para nada (especialmente si la vida del negocio ha sido la suficiente como para que cuando se cierre no deban devolver todas o parte de las subvenciones). Además, cuestión contradictoria donde las haya, no se incentiva ese pretendido laissez-faire, que tan cachondos pone a los economistas patológicos, pues un tipo que tenga un negocio desde hace diez años, por ejemplo, no competiría en el mercado en igualdad de oportunidades con otro que acabe de montar uno, y reciba más "ayudas" que el primero.


En otras palabras, destinar dinero público, de todos, para que la empresa privada cree empleo, o lo intente (a las pruebas me remito), mientras se recortan empleos en la administración, necesarios por la función social y de redistribución de la riqueza que cumplen,  me parece de una desvergüenza y una estupidez supina, digna de estúpidos supinos, que vegetan en despachos en las últimas plantas de grandes edificios o en medios de comunicación, que intentan hacerse pasar por medios independientes y veraces.
Analizando friamente esta cuestión, no hay duda de que no nos encontramos ante una crisis, al menos tal como nos la quieren vender. Más bien, sin lugar a duda ninguna, estamos ante una estafa basada en intentar imponernos un sistema económico, y social, el suyo, que no funciona y que lo intentan sostener robando nuestro dinero, para seguir repartiéndoselo ellos, los mismos que han generado este desaguisado. Debemos exigir que el dinero público no se destine a fines extraños e inciertos. El capital que cada uno aportamos debe revertir en la creación de empleo estable y útil para los ciudadanos. Todo lo demás, por mucho que nos lo presenten como la panacea, forma parte de la gran estafa que estamos sufriendo.
Un saludo.

P.D.: Posiblemente algún seguidor de la economía patológica diga que los empleados públicos no rinden. Tal vez por eso teníamos una sanidad, pública, mucho más barata y eficiente que la estadounidense, básicamente privada.

viernes, 10 de mayo de 2013

REFLEXIONES, ANÉCDOTAS E INCIDENCIAS EN UN DÍA DE HUELGA EN EDUCACIÓN

Escucho a una seguidora del PP, que dice ser periodista, alegar algunas razones para cambiar el sistema educativo, lo cual es necesario, pero no como quieren estos que nos mal dirigen. Entre las sesudas aportaciones de la susodicha persona, que, según ella, sirven para sustentar sus teorías, encontramos memeces como éstas: los padres saben que sus hijos saben menos que ellos, "te lo dicen", las ratios (relación profesor/número de alumnos no importan), defendiendo que antes, con ratios mayores la cosa funcionaba. Sobre el primer aspecto, los padres me lo dicen, además de ser una estupidez que eleva lo subjetivo a categoría, le propongo al amable lector que haga una prueba: recuerde con exactitud que sabía, o no, a la edad de sus hijos que están en el colegio. Repito, en el colegio, no en el instituto. Sobre la segunda memez, la de las ratios, que ella cambiaba de género y denominaba el ratio, le propongo al amable lector que peine canas que recuerde que ocurría cuando acaba la E.G.B. a los catorce años. ¿Quiénes componían el mayor número de los que estudiaban F.P.? ¿Por qué? Pues nada, señora que de la que no deseo conocer su nombre, siga usted en su arcadia pepera y cobre dinero por seguir esgrimiendo, sin rubor alguno, estupideces.


Un fulano escribe en Twitter que los docentes hacemos huelga porque nuestro salario, comparado con la media europea, es de los más altos y queremos mantener los privilegios. Comprendo que usted posea una parte de la información, la que le dan en los medios de extremo centro, o la que usted quiere contar, pero esa información se puede matizar mucho. Los profesores de instituto españoles son los segundos que más horas trabajan, creo que por detrás de la gran potencia educativa que es Malta, mientras que el número de horas trabajados por los maestros españoles se sitúa algo por encima de la media europea. Los sueldos de los docentes españoles, cuando ingresan en el cuerpo, son, efectivamente, de los más altos de la U.E., pero a medida que pasan los años se asimilan al nivel medio europeo. Por tanto, querido manipulador, la información, sectaria, intenta desprestigiar e intoxicar, pues mi sueldo es el establecido para los funcionarios docentes y no varía en función de una ley. Al contrario, secundar la huelga me ha supuesto perder pasta, de lo que no me arrepiento en absoluto.


Algunos humoristas sin gracia, ellos se autodenominan columnistas y periodistas, de la prensa de extrema derecha nos ha tildado a todos los que hemos secundado la huelga de bolcheviques. Aunque pudiera no parecerlo, esta majadería demuestra que la enseñanza privada, la que han usado la mayoría de ellos para seguir sus estudios, tiene unas carencias extraordinarias. Bien de cultura general, bien de formación como personas de algunos de sus alumnos.


Parece que Wert y su tropa no presentarán hoy la LOMCE en el Consejo de Ministros, como era su intención. Resulta sorprendente que se muestren tan dialogantes, de repente, porque una minoría del 20% de la comunidad educativa, al menos un 20% según sus datos, no acepte su imposición. Aún más sorprendente resulta que tras casi año y medio de "diálogo" descubran que su ley puede ser rehecha por todos los miembros de la comunidad educativa.


De nuevo escucho que se trata de una huelga política, utilizando esta frase en tono de reproche. No puede ser más evidente que se trata de una huelga política, pues la LOMCE se convertirá en una ley orgánica, y por tanto será fruto de una acción política. No hay duda de que intentar mejorar un anteproyecto de ley es una acción política, como influir sobre las leyes del aborto, sobre la asignación de dinero público a la Iglesia Católica. Tal vez este visión del asunto, la de criticar que miembros de una comunidad intenten mejorar una ley, sea lo que intenta conseguir la LOMCE, que, de forma básica, persigue hacer personas competitivas, restando importancia a la formación de personas capaces de aportar sus ideas a la sociedad.


Una de las cuestiones que propicia la LOMCE es restar importancia a la comunidad educativa para elegir a los directores de los centros, otorgando esa potestad a la Administración (mediante un sistema taimado de mayorías). Uno, que defiende un sistema en el que los directores sean profesionales, con una oposición aprobada para integrarse en el cuerpo de directores, que, a su vez, serán controlados por el Consejo Escolar, que podrá recusar al director de un centro, mediante una mayoría cualificada, ve con terror lo que propone la LOMCE. La elección de directores de centro por parte de la administración, que en algún caso ya se da, daría lugar a una especie de comisariado político, en el que la máxima figura podría ser el patán de turno con carné de partido. Imagine el amable lector los ajustes de cuentas que se podrían producir tras ganar el partido de turno las elecciones autonómicas de rigor. No tuvieron bastante con politizar, y hundir, las cajas de ahorros, ahora quieren hacerlo con la educación.


Resulta sorprendente que nuestros jóvenes universitarios sean requeridos para trabajar en sus especialidades en países con mayor renta per cápita que nosotros: Alemania, Reino Unido, Austria... y se diga por activa y por pasiva que nuestra universidad no funciona. Siguiendo ese razonamiento, ¿qué ocurre con las universidades británicas, alemanas, austriacas...? Es posible que las críticas a la totalidad que los partidos políticos realizan, sin ton ni son, cuando están en la oposición, acarreen consecuencias como derribar todo lo que existe, funcione bien, mal, regular. Hasta el más tonto de los tontos sabe que cuando se quiere mejorar algo se ha de partir de aquello que funciona.


Contrariamente a lo que defiende la creencia más extendida la nueva ley de educación no pretende "premiar" a los mejores, más concretamente a los más "listos". Lo que en realidad busca este engendro resulta evidente: premiar a los que mejor se adaptan al sistema. La explicación resulta muy sencilla. No todos los alumnos "inteligentes" desarrollan todo su potencial durante su paso por el sistema educativo. De hecho a nadie, sea docente o no, le sorprende el dicho que reza: "es muy listo, mas que su...., pero no le gusta estudiar". En otras palabras, como defendían los sociólogos neomarxistas del siglo pasado, lo que pretende premiar la LOMCE es la sumisión absoluta al sistema. En el fondo, y en la superficie, se trata de un modelo donde con mínimos recursos se seleccionan a los individuos que perpetúan el sistema social deseado por personajes como Wert.

lunes, 4 de marzo de 2013

REFLEXIONES

Leo en este enlace del blog de Miguel Jara, http://www.migueljara.com/2013/02/26/la-mentira-oficializada-cuanto-cuesta-un-medicamento/, que el proceso de investigación y creación de un nuevo medicamento cuesta diez veces menos de lo que pretenden hacernos creer las farmacéuticas. No sólo eso, una parte significativa del dinero que las citadas empresas utilizan para dichas investigaciones provienen de dinero público. Teniendo en cuenta que, entre todos (bien vía subvenciones, bien pagando un sobrepecio por los medicamentos, como se ha demostrado una y otra vez; la última vez en nuestro país ha sido hace menos de dos años) pagamos la investigación de los laboratorios, y que los avances, a veces presuntos avances, en el mundo de la medicamentos, suponen un bien para toda la humanidad, uno se pregunta ¿Es necesario que existan estos laboratorios privados que ganan dinero, a veces de aquella manera, a costa de nuestra salud, o de nuestra ausencia de salud? ¿No constituye el derecho a la salud un derecho inalienable del individuo? ¿No se trata de optimizar recursos? ¿Qué mejor forma de optimizar recursos que no pagar el marketing, los precios abusivos de los medicamentos... consiguiendo, de paso, que todas las medicinas lleguen a cada uno de los rincones del planeta? ¿Qué mejor forma que haciendo público algo que concierne a todos y cada uno de los seres humanos que habitamos la Tierra?


Los casos de "espionaje" político , llevados a cabo por una agencia de detectives, constituyen, para la clase política y sus aledaños, un problema social de primer orden (los responsables del Ministerio del Interior lo calificaron como prioritario). Como ha demostrado el tiempo, los tejemanejes de políticos y demás tropa importan una mierda al común de los mortales. Genera sorpresa, e indignación, observar como un problema creado por ellos, en los que los únicos perjudicados, y beneficiados, son ellos puede interesar más a esta casta de iluminados que el paro, la corrupción (la suya propia), la pobreza, los desahucios... ¿Cómo han podido llegar los políticos a crear una burbuja y creerse que en el espacio de esa burbuja cabe toda la realidad de sus conciudadanos?


¿Por qué existe esa profusión de documentos que desmienten, casi de inmediato, las aseveraciones de cierto partido político, intentando justificar lo injustificable? Vista la procedencia, heterogénea, de dicha documentación, uno empieza a sospechar que el hartazgo generado por las medidas de este Desgobierno tiene justa respuesta en la "publicidad" de documentos que contradicen todas y cada una de las estúpidas, y falsas, justificaciones de los miembros del Partido Popular. ¿Quién acerca a la prensa esa información que debería estar guardada en dependencias de la administración? A uno le parece claro que no bastó con hacer una mención elogiosa, por parte de Mariano Rajoy Brey, a los funcionarios y  a los sacrificios que sufren. Tal vez todo se deba a que uno sostiene que los que realmente quedan son siempre los de abajo, que son los que manejan una buena parte de la información; siendo circunstancial que mande uno u otro. Como decía alguien: "He visto pasar una multitud de jefes. Yo sigo aquí".


Sudán del Sur accedió, de manera oficial,  a la independencia el 9 de julio de 2011. Una de las causas de que la comunidad internacional apoyara la formación de este país fue la gran cantidad de petróleo que se encuentra en el subsuelo de dicho país, que, sin embargo, debían pasar, para ser comercializados por el otro Sudán. Lo importante del asunto es que hoy, algo más de un año y medio después de la independencia, ONGs como Médicos sin Fronteras advierten de que la violencia en algunas de las regiones del nuevo estado, violencia que ya existía anteriormente, se ha recrudecido y afecta, cada vez con mayor asiduidad a los civiles. Como podemos comprobar, la creación de estados, banderas, himnos parecen interesar más a la prensa, y a nosotros, que las situaciones calamitosas vividas por una gran cantidad de seres humanos.
Si algún lector está interesado en conocer la situación del país, aquí dejo este enlace, en el que se puede encontrar un informe sobre Sudan del Sur entre enero de 2011 y septiembre de 2012:
http://www.msf.es/sites/default/files/adjuntos/Informe-MSF-Sudan-del-Sur.pdf


Me contaba una compañera que su marido, que lleva más de un año en paro, está desesperado. Desesperado no por estar en paro, sino por no poder trabajar, que es lo que ha hecho toda su vida.  Este proceso lo hemos vivido muchas personas, especialmente tras los dos o tres primeros meses de engrosar las listas del INEM. Los imbéciles de la economía patológica defienden que quien no trabaja es porque no quiere y que existen un gran número de vagos, que no realizan acción alguna encaminada a disminuir la lacra del paro en nuestro país. Parece incuestionable que esos tipos, cuyo trabajo, generalmente, no lo han conseguido por sus méritos (si fuera por méritos todos deberían estar en la puta calle hace mucho tiempo), nunca han estado desempleados y no han conocido las consecuencias sobre la salud mental, a veces física, de la impotencia que genera tal situación. Es más, puedo asegurar que esos tipos, que se caracterizan por su nula capacidad autocrítica, jamás han convivido con seres humanos de verdad.


Invito al lector a que lea este enlace, no es muy largo, sobre como montar una empresa dedicada a gestionar fondos. http://www.miguelangeldiez.com/2012/10/06/fondos/
El mecanismo de funcionamiento de dichas empresas de ¿inversión? no puede ser más simple. Aunque lo que más me llama la atención sea el hecho de que un tipo que acierte un 60% de las veces en sus inversiones sea considerado un gran gestor, especialmente teniendo en cuenta que el índice estadístico de aciertos es de un 50%. De nuevo se demuestro que la economía que nos venden y lo de experto es una paparrucha. Como digo siempre: si un tipo supiese mucho de economía no se dedicaría a gestionar el dinero de los demás, se haría rico directamente.


Veo imágenes de manifestaciones con policías de la U.I.P. actuando fuera de toda lógica. No me llama tanto la atención este tipo de actuaciones, en especial las de algunos de ellos, que se repiten con cierta frecuencia, como el hecho de que esas imágenes aparezcan en Internet casi de inmediato. Los teléfonos móviles de última generación, sin desdeñar la tradicional cámara, se han convertido en un instrumento de información, también de desinformación, tan importante o más que los medios de comunicación tradicionales. La inmediatez, la falta de censura (al menos en un primer momento) y ofrecer otra perspectiva de los sucesos constituyen algunas de las grande ventajas de estos aparatos, que nos asoman a otra realidad, tan verdadera, en algunas ocasiones más, como la de los mass media tradicionales.

miércoles, 27 de febrero de 2013

ORGULLOSO DE SER FUNCIONARIO

En estos tres años largos que llevo garabateando palabras, con mayor o peor fortuna, en blogs, más concretamente en dos blogs, he recibido todo tipo de mensajes: de felicitación, de adhesión, criticos e incluso alguno cuya mayor aportación ha sido algún insulto. Considero que esto forma parte del juego, en especial cuando no se censuran los comentarios de nadie (lo cual no significa que no reciban la contestación que creo merecen). Sin embargo, ayer escribió alguien, más concretamente "anónimo", una reflexión sobre una de las entradas que invitaban a la participación en las manifestaciones del 23 F, que rezaba más o menos lo que sigue: sin conocerte, seguro que vives del dinero público. En realidad, la observación no me indignó, por mucho que quisiera insinuar que los que trabajamos en la administración seamos todos unos parásitos, aunque reconozco que sí me hizo pensar. Fruto de ese instante de pensamiento profundo, no doy para más, nació lo que a continuación, de manera somera, el lector podrá encontrar en esta entrada.
Parece ser que tener un empleo público, ganado en unas oposiciones, para cierta gente supone algún problema moral o de cualquier otra índole, que no alcanzo a comprender. Para evitar que estas personas tengan esos problemas he decidido ilustrar sobre lo que supone vivir del trabajo para una administración y/o vivir del dinero público, que no siempre es lo mismo.

Hola, queridos niños. Hoy voy a explicar la diferencia entre:
trabajar para la administración y vivir de ella.

Como he expuesto anteriormente, yo, y otra mucha gente, trabaja, y trabajamos,  en y para la administración (para los ciudadanos) y a cambio de ese trabajo recibimos un salario, como cualquier otro trabajador. Para conseguir este trabajo necesité aprobar una oposición, cosa que hice sin necesidad de amigos o de carnés de partidos. El lector asiduo conoce que mi labor se centra en hacer que personas con necesidades educativas especiales adquieran aprendizajes, de todo tipo, que facilitan su integración en la sociedad. Como se puede observar todo es muy simple: hago un trabajo y recibo un sueldo mensual por ello. Por supuesto no me avergüenzo de ello, al contrario. Esto que he expuesto es cobrar de la administración a cambio de ofrecer un servicio, un trabajo, que redunda en beneficio de la comunidad a la que pertenezco.
Cuestión bien distinta es recibir dinero de una administración. Veamos por qué.
Una empresa X recibe dinero, subvenciones, de tal o cual administración, lo que, en teoría, permite que se contrate a más personal (lo que no siempre ocurre, como se ha demostrado en la industria del automóvil, una de las que más despidos ha realizado durante 2012). La diferencia entre el funcionario, que realiza un servicio, el maestro, el bombero, el policía, el médico... y la empresa que recibe la subvención consiste en que el funcionario recibe un dinero a cambio de su trabajo, la empresa recibe un dinero para contratar a personas, que necesita de antemano (no las contrata como acto de caridad), y el dinero público, de todos, que recibe ayuda a que aumenten los ingresos, las ganancias de esa empresa, que se ahorra un pastizal por contratar a personas que necesitaban.
Alguien me podrá decir que si no fuera por ese dinero publico que "donamos", las empresas se irían de este país. Posiblemente, en algún caso, sea cierto, pero las pruebas parecen indicar que las empresas que prefieren producir en otros lugares del planeta no tienen ningún problema en cerrar sus puertas y largar a los trabajadores. Por tanto, uno, de manera acertada o no, tiende a pensar que aquella industria que recibe la subvención muchas ganas de clausurar su negocio en nuestro país no tenía. 
Ilustremos con otro ejemplo la diferencia entre vivir del dinero público y cobrar un salario de la administración a cambio de un trabajo.


No cuento nada nuevo si afirmo que una parte significativa de la banca española ha recibido dinero público, de todos, para poder seguir llevando a cabo su labor, sea ésta lo detestable que sea. En este caso, sin temor a equivocarnos, podemos decir que cierta parte de la banca privada vive del dinero público (es más, si no fuera por ese parné ciertas cajas y algún banco habría desaparecido). ¿Se beneficia la sociedad de esta inversión de dinero en la banca? La respuesta no puede ser más evidente: no. Más bien al contrario, estamos sufriendo en nuestras carnes las consecuencias de la incapacidad de ciertos personajes.
Para cerrar este apartado, dirigido a aquellos que no diferencian entre recibir dinero público por realizar un trabajo, y vivir, o sobrevivir, gracias al dinero público, me gustaría citar al programa El Intermedio, que tuvo a bien hacer un listado de todas las subvenciones que benefician a empresas, más concretamente a empresarios que, en algunos casos, pueden sobrevivir gracias a planes renove, no sólo de coches, y sandeces similares, que permiten a pequeños negocios, sería más oportuno decir a sus dueños, sobrevivir, gracias al dinero público.
Imagino que a estas alturas de la fiesta la diferencia entre vivir del dinero público y recibir dinero de las arcas públicas por realizar un trabajo que redunda en la sociedad ha quedado meridianamente clara.


Antes de concluir, recuerdo que prometí no extenderme en demasía, me gustaría, aunque pudiera no venir mucho a cuento, hacer una reflexión.
Personas como las que parecen desdeñar el trabajo de los funcionarios, personal laboral e interinos muestran una extraña predilección por llorar en las esquinas, basándose en los problemas que tienen los emprendedores (nuevo y estúpido nombre que se da a la persona que monta un negocio con el fin de ganar dinero). Si muchos de los docentes, médicos, ATS, policías, trabajadores sociales, auxiliares administrativos, etc. hablasen podían contar historias sobre tenerse que separar de la familia durante semanas, de miles de kilómetros de carretera en un mes, de jefes ineptos, elegidos por tener un carné de partido, de accidentes de tráfico, de... Sin embargo, con la excepción de las familias y los amigos más íntimos nadie conoce nada de eso, ni tiene porque conocerlo. Optar por una u otra profesión suele ser una opción personal y aquél que elige trabajar en ciertas especialidades de la administración, en muchas, sabe lo que hay.  Sin embargo, los voceros de los emprendedores, que realmente responden a los intereses de la gran empresa, aunque digan preocuparse por autónomos y pequeños empresarios, se pasan el día quejándose de las, presuntas, dificultades que tienen. Muchas dificultades, entre las que los más ortodoxos neoliberales suelen olvidar la principal: la falta de crédito. 
Rogaría a todos los botarates que se dedican a loar el coraje de los "emprendedores" por quererse lanzar al ruedo, a pesar de los hándicaps, que dejen de soltar estupideces a través de los micrófonos o de los artículos correspondientes. Dificultades, queridos imbéciles, son las que tienen en España más de 11 de millones de personas, que se encuentran por debajo del umbral de la pobreza.
Dicho ésto, sólo me queda por añadir que me siento orgulloso de ser funcionario y de mi labor.
Un saludo.