miércoles, 14 de marzo de 2012

REIFICACIÓN

Posiblemente a todos aquellos lectores conocedores del marxismo o con estudios de Psicología, el termino reificación les será familiar. El concepto significa que a un objeto o a un concepto abstracto se le presuponen cualidades humanas o ,directamente, se les presupone que tienen vida propia. Aunque el concepto no es nuevo, no por ello ha dejado de perder vigencia, más bien lo contrario. A ese respecto el ejemplo más claro lo podemos tener en conceptos como el de inteligencia o el de Economía que sostienen los neoliberales. En ambos casos la cosificación de ambos conceptos se antepone al ser humano, generador de la economía y de la inteligencia, sea ésto lo que sea.
Resulta curioso que la humanidad haya pasado de la deificación para explicar sucesos que se escapaban a la comprensión humana a la reificación de las actuaciones del hombre para intentar... Tal vez aquí radica el quiz de la cuestión: intentar explicar cuestiones que se escapan no tanto de la comprensión, como del interés del común de los mortales sobre el asunto en cuestión, al menos en un primer momento. ¿A qué me refiero con ésto? Veamos un ejemplo:
La inteligencia es un constructo teórico, algo que no se sabe a ciencia cierta en que consiste. Al menos tal como está planteado en la actualidad. Definición de inteligencia: la capacidad de una persona para resolver un problema. Sin embargo, a pesar de lo ambiguo, de las disquisiciones sobre la existencia de una o varias inteligencias, sobre los modelos que defienden una inteligencia general o varias y demás desvaríos, A pesar de no saber a ciencia cierta en que consiste la inteligencia si se puede medir, al menos eso defienden ellos. No sólo eso, las medidas tomadas sirven para calificar a una persona, siendo aquí cuando la inteligencia cobra vida, condicionando a la persona.


Tal vez lo más trascendente de todo el asunto sea las consecuencias de la cosificación en algunos casos. Estos intentos de hacernos creer que actuaciones humanas o constructos teóricos conllevan que una minoría, los que de manera voluntaria o involuntaria, intentar explicar un asunto siguiendo este tipo de estrategia, acaban  detentando con ello una supremacía social, que, a todas luces, no se sostiene bajo ningún concepto. El ejemplo más claro lo tenemos en nuestros queridos economistas y políticos, y su explicación de la Economía como un ente con vida propio, que tanta ocupación dan al autor de este blog y tanta miseria generan.
Pero la reificación no es privativa de ciertas clases o estamentos, como pudiera parecer. Con frecuencia escuchamos: "la informática ha revolucionado nuestra vida", pareciera que la informática sea una entidad con vida propia, algo así como un duende misterioso y beatífico, que apareció de repente en nuestra vidas durante el siglo XX. Uno considera que lo correcto debería ser: el descubrimiento y utilización por parte de las personas de todo lo relacionado con la informática ha contribuido a crear una forma de comunicarse y acceder a la información más rápida y completa. En el fondo se trata de una actividad generada por las personas que, de manera consciente o no, nos ha permitido algo distinto, ni bueno ni malo, todo depende de su uso. Sin embargo volvemos a reificar este fenómeno, pudiendo parecer que las nuevas tecnologías fueran las sirenas de Ulises que nos atrapan con su canto.
Obviamente este fenómeno también ha sido explotado convenientemente por la publicidad: automóviles que parecen destinados a convertirse en nuestros compañeros de viaje a paraísos anhelados, perfumes o desodorantes que nos añaden un plus en nuestras relaciones con el sexo contrario...


Todo ello, por desgracia, conduce a privar al ser humano de su papel protagonista en este plantea. Parece que son la Economía, el perfume, las telecomunicaciones, etc. lo que nos hace más seres humanos, siendo todo lo contrario, somos las personas las que hemos creado todas estas formas de relación, estando, por tanto, al servicio nuestro. Parece que cierta gente está interesada en restar importancia a las acciones de los ciudadanos, atribuyendo a productos de su acción una personalidad arrebatadora e incuestionable.
En el fondo, uno considera que bajo toda esta estrategia, voluntaria o no, se esconde un deseo de limitar la imagen que la humanidad, y sus componentes a nivel individual, han de tener de si mismos. Los protagonistas de todo lo que ocurre en las interacciones entre los seres humanos somos nosotros mismos. La mutilación de esta realidad conduce a la deificación, con castas sacerdotales incluidas en algo caso, de procesos nacidos y madurados gracias al hombre. Perder de vista este último aspecto puede llegar a ser tan peligroso como el extremismo religioso o la pertenencia a una secta (que creo es lo mismo), donde el fin último se encuentra lejos y, por supuesto, muy lejos de la concepción del ser humano como tal. El hombre es el protagonista de sus actos y no los actos los protagonistas de la vida del hombre.
Un saludo.

4 comentarios:

Aiodi G. dijo...

Muchas gracias por la explicación! Estaba estudiando a Marx y no entendía para nada el concepto hasta ahora!

Te sigo :)

Paula Mieres Amigo dijo...

Entonces que seria la des-reificacion?

Paula Mieres Amigo dijo...

Entonces ...que es la des-reificacion?

PACO dijo...

Hola. Intuyo que algo tan sencillo como aceptar que las acciones realizadas por los humanos no tienen vida por sí mismas y son consecuencia de los seres humanos. Bajo un nombre (mercados, Bolsa, dios...) los seres humanos realizan acciones de las que no se responsabilizan. Utilizan el nombre correspondiente para justificar la explotación, la muerte