viernes, 2 de marzo de 2012

TRABAJO SOCIAL.

La Ministra de Empleo (resulta chocante que los últimos ministros del ramo sigan conservando la palabra empleo o trabajo en su tarjeta de presentación) y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha mantenido una ronda de conversaciones, lo que vulgarmente se denomina se ha juntado para hablar, con los representantes de las Comunidades Autónomas, exponiéndoles su reforma laboral y muy especialmente lo referido a las prestaciones sociales que podrán desempeñar las personas paradas que cobren una prestación, que se han ganado a pulso, que no sigan en ese momento cursos de formación. La representante estatal ha ofrecido convenios a las comunidades autónomas para que las personas en la situación anteriormente mencionada realicen trabajos sociales.
A falta de una mayor concreción en las medidas todo parece indicar que se trata de más de lo mismo, con una salvedad, que trataremos en último lugar.
A primera vista surgen varias cuestiones que denotan la visión meramente mercantilista que el gobierno encabezado por Mariano Rajoy Brey posee de la existencia de las personas y de las propias personas.


 Resulta sorprendente que las personas en paro deban prestar exclusivamente servicios sociales, sean cuales sean éstos, por varios aspectos:

  1. Si se refiere a la atención a "ancianitos", eufemismo bajo el cual se esconde asistencia a personas necesitadas, volvemos a toparnos con el problema de siempre: parece que todo el mundo está capacitado, tenga o no formación, para llevar a cabo tareas relacionadas con la asistencia a aquellas personas que, precisamente por sus características, necesitan de una formación especializada para manejar situaciones que se salen de lo común. Por ejemplo, muchos de esos "ancianitos" que necesitan compañía tienen problemas como depresión, generadas precisamente por su situación. Si a ésto le unimos aspectos como la pérdida de facultades, bien sea por causa de la edad o de una demencia, seguramente en estado inicial, parece que no todo el mundo está capacitado para abordar de manera eficaz esta misión. Pongo el ejemplo de los "ancianitos" porque parece hacer mucha gracia a ciertos contertulios, pero podríamos poner muchos otros ejemplos.
  2. Evidentemente, si se cumple la premisa que defiende la Ministra, las personas que realicen "servicios sociales" no van a quitar puestos de trabajo, lo cual veremos más adelante que no es verdad, lo que van a realizar es una acción poco menos que de caridad o beneficencia, que tanto gusta a ciertos sectores de nuestro país. Lo que podemos traducir, sin miedo a errar, que la atención en ciertos casos va a convertirse no en una obligación que tiene la administración hacia sus ciudadanos, más bien se tratará de un servicio, vinculado a la caridad, que el Estado proprorcionará a las personas más desprotegidas de la sociedad, posiblemente las que más necesiten un tratamiento profesional por sus especiales características. 
  3. Como intuyo que los servicios sociales de los que habla la señora Bañez, no incluirán la construcción de carreteras, colegios, hospitales, depuradoras... (se pisaría el juanete a los empresarios de la construcción y se quejan mucho cuando les duele), ni se dedicará a expertos en derecho en paro, que defenderían a acusados sin posibles, aliviando el turno de oficio; ni tampoco hará referencia a que arquitectos en paro realizarán proyectos de viviendas de protección oficial, ni al hecho de que economistas sin trabajo realizarán su labor en bancos o cajas intervenidas o que han recibido préstamos del Estado, todos nosotros, a través del FROB, ni... Concluyo que con prestaciones sociales se refieren a todas aquellos servicios necesarios para que las personas tengan cubiertas sus necesidades primarias, entre las que por supuesto encontramos las emocionales. En resumidas cuentas, aún a riesgo de equivocarme, una vez más, parece que una buena parte de estas prestaciones sociales van a cubrir una parte de las necesidades que el Estado de Bienestar, ése que se están cargando, debería abarcar. De nuevo no son nada originales, Cameron el Primer Ministro del Reino Unido,  ya habló de ello hace un tiempo, sin concretar en exceso, aunque apuntado al mismo lado que los gobernantes de este país. Casualmente en ambos casos la política de ambos gabinetes se basa en recortar la deuda a base de "sacrificios" que siempre parecen conducir a nuevos sacrificios. 

Una vez expuestas todas estas premisas uno tiene la impresión de que bajo ello subyace una visión de los trabajadores y de los trabajos cuyo objetivo es prestar atención directa a los ciudadanos, especialmente a los más necesitados, como una categoría de trabajos de inferior calidad que aquellos que producen coches, música o que venden productos financieros. O lo que es lo mismo, la actividad relacionada con aquellas personas que no son productivas se considera poco menos que un apéndice indeseable del sistema económico, especialmente si no está gestionado por la empresa privada, que, en muchos casos, suele recibir una pasta gansa de las administraciones para desempeñar esa labor. 
Igual de preocupante podemos considerar la idea de que se pague a unas personas una prestación por estar desempleado mientras realiza una "actividad social". La lógica dice que sería mucho mejor dedicar una parte significativa de ese dinero en crear esos empleos (parece ilógico pagar el paro a alguien por hacer una labor que puede hacer lo mismo cobrando un sueldo). Seguro que alguien dirá que la Ministra de Empleo y Seguridad Social ha asegurado que no desempeñarán trabajos que pueden realizar otras personas. Entonces ¿qué van a hacer? ¿Contar la cantidad de hojas que nacen cada día de primavera en un bosque? ¿Medir , tras chuparse el dedo, la dirección del aire? ¿Animar a los ciclistas cuando suban a la Bola del Mundo? No parece ni medianamente coherente que unos tipos que van a hacer "trabajos sociales" dediquen su actividad a algo que no podía hacer otra persona cobrando. Otra cuestión bien diferente es que los políticos de turno crean que no merezca la pena remunerar ese tipo de trabajos (volvemos a la cuestión de la forma de entender un tipo de profesiones y otras).
Para rematar la faena uno no puede evitar la sensación de que esta medida está pensada para perseguir algo que es real: el fraude, pero de nuevo cargando contra una parte y ésta no es evidentemente el empresario. Sería ocultar la realidad no reconocer que una parte significativa del problema radica en que parados realizan trabajos no declarados, pero una buena parte de esos parados desempeñan su labor no declarada al servicio de unos jefes que tampoco declaran el rendimiento obtenido gracias al desempeño de ese contratado de manera ilegal. ¿Se ha hablado en la reforma laboral de perseguir ese tipo de fraude? Es posible, pero yo no lo he oído o leído por parte alguna. De nuevo, la carga de la culpa recae en exclusiva sobre una parte.


En resumidas cuentas, el modelo económico considera más productivo al trabajador de banca que vende un  "producto" financiero que en nada se asemeja al que dice vender, que aquel otro cuyo cometido es mejorar la calidad de vida de sus conciudadanos. En el fondo, subyace un anhelo de los tipos que manejan el cotarro, de manera zafia e incompetente, de ver reconocida socialmente su labor, otorgándose a si mismos y a los que se dedican a lo mismo que ellos un estatus que, obviamente, no les corresponde ni moral ni tan siquiera a nivel profesional, pues muchos de ellos son unos auténticos inútiles. Como ejemplo baste ver estas proezas adivinatorias de MAFO.

http://www.rtve.es/noticias/20100723/fernandez-ordonez-destaca-elevado-grado-solvencia-del-sector-bancario-espanol/341097.shtml

http://www.burbuja.info/inmobiliaria/burbuja-inmobiliaria/108759-historia-de-mafo-adivinador.html

http://www.abc.es/20091007/economia-mercados/venta-banco-espana-otro-200910071220.html

Lo paradójico del asunto radica en que la U.E., desde hace bastante tiempo, optó por la opción de que a las personas en paro se las diera instrumentos para reubicarse en el mercado laboral y esta medida, que parece querer aprovechar el capital humano para tapar parches del sistema, parece pensada para seguir manteniendo a las personas en paro, contraviniendo las directrices europeas.
Un saludo.

6 comentarios:

BOCADOS PARA TI dijo...

Ayer mismo lo comentaba. Resulta que:
- te echan del curro
- te "pagan" el paro
- te "dan" una ocupación
- echan al que antes hacía ese trabajo
- le tienen que dar el paro
- le tienen que dar ocupación
y así ....

Parece tan sencillo el destinar ese dinero a crear empleo, en vez de darlo a diestro y siniestro, que a veces pienso que debo ser muuuuy ignorante!

Spaski dijo...

es cierto la economia cada vez es mas libre, pero libre para hacer lo que les da la gana increible a donde vamos a parar

Piedra dijo...

Evidentemente si pudieran buscar una ocupación a ¿dos millones de personas? que estén cobrando el paro que previamente han cotizado, la pregunta sería porque no dan esas ocupaciones a otros tantos millones de parados que no tienen medios para subsistir, con un sueldo, por supuesto.
Y aquí legamos a el culmen de la explotación laboral, o aceptas esta mierda o te quito el paro y hazlo de modo que me guste o te lo quito igualmente. ¿Que derechos tendrán los parados que realicen esos trabajos que no son trabajos? no existe legislación a la que acogerse en caso de explotación, acoso, etc. puesto que no están trabajando.

PACO dijo...

Hola.
Hacia tiempo que no veía tu dulce blog, te llamaré Bocados para ti, lo cual me ayuda a no engordar más. Respecto a tu comentario, efectivamente, la dinámica en la que quieren entrar es esa, que podíamos llamar de semiesclavitud.
¿Qué tal Spasky? He leído por encima la entrada que has dedicado a Suarez, tengo que leerla con más calma, pero me parece oportuno ensalzar la figura del abulense. Especialmente en una época de políticos timoratos y absurdos. Gran libro él de Javier Cercas que figura en tu bibliografía.
Piedra, no puedo estar más de acuerdo contigo, que es lo mismo que dice, en el fondo, la primera persona que ha dejado un comentario en esta entrada.
Un saludo.

Carlos Galeon dijo...

Hay que tener en cuenta que la Iglesia vuelve a estar presente en el Estado, y la caridad va a ser la norma por la que se regirá el llamado estado del bienestar. Caridad para con los pobres, y privatización para los ricos, así que en las bolsas del paro tienen una mano de obra gratuita para llevar a cabo esta función.
Saludos y un abrazo.

PACO dijo...

Hola, Carlos.
Efectivamente, ayer mismo la Cospe hablo de actuar como los cofrades y los obispos, nada más llegar al poder el P.P., intentaron ver hasta donde podían llegar, recordemos lo de Soraya y la Semana Santa. En este aspecto todo va a seguir como hasta ahora: os damos lo que queráis, pero que no se note mucho.
Un saludo.