lunes, 22 de julio de 2013

REFLEXIONES

Resulta sorprendente que los mismos que se parapetan bajo el blasón de la vida (eufemismo que sirve para esconder su fundamentalismo) impidan a parejas sin recursos, a parejas del mismo sexo. femenino en este caso, o a parejas con un hijo, tener más descendencia mediante técnicas de reproducción asistida, al menos bajo el amparo de la Seguridad Social. Parece que los extremistas religiosos van afinando sobre lo que entienden por derecho a la vida, y los ciudadanos pobres, las ciudadanas homosexuales... no parecen estar en posesión de la facultad de generar vida. No sólo no parece no parece importarles lo que les ocurra a los neonatos, ni las condiciones en las que se desenvuelve su vida, ahora parece que si parece importarles quienes son capaces de traer hijos al mundo. Por cierto, ¿en qué parte de la Biblia, o de cualquier otro libro sagrado, se prohíbe a los pobres o a las lesbianas tener hijos? ¿En la misma que permite vender a tu hija como sierva? o, tal vez, ¿en la misma que aparece que la viuda debe casarse con el hermano del finado?

"Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá como suelen salir los siervos. Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas. Si le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el débito conyugal. Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin dinero."
Éxodo 21:7-11


Los miembros de la cúpula directiva del Partido Popular defienden la misma tesis que su que su "líder": Mariano Rajoy Brey hará declaraciones sobre el escándalo de la financiación, presuntamente ilegal, del Partido Popular cuando deba hacerlo (cuando le salga de ahí, hablando en román paladino). Esta forma de afrontar la responsabilidad ante los ciudadanos choca con la necesidad que tuvo el susodicho Mariano Rajoy de reunirse con los "empresarios más importantes del país" tras la última declaración de Bárcenas (ése que en palabras del pontevedrés era un honrado popular) ante el juez Ruz. Si uno fuese una persona malintencionada pensaría que Mariano tiene la ferviente necesidad de contactar con los más ricos del país antes de dar un paso adelante en asuntos cruciales para él y, sobre todo, para los ciudadanos de este país. Parece que Mariano y su tropa ya no sienten rubor alguno en mostrar su forma de gobierno, de organización política, favorita: la plutocracia.


De nuevo los voceros populares apelan a la legitimidad que proporcionan los votos obtenidos para acallar sus actuaciones, como en el asunto de los sobresueldos y la financiación ilegal. Esta estúpida argumentación puede servir lo mismo para justificar el robo de dinero público o un asesinato. Los votos sólo legitiman, o sólo deberían legitimar, para llevar a cabo un programa político ofrecido antes de las elecciones a los votantes. Cualquier otra interpretación sólo sirve para demostrar la pasta de la que están hechos esta panda de vividores sin conciencia ni moral.


Seguimos teniendo una de las gasolinas más caras antes de impuestos en Europa. Concretamente el precio de la gasolina, antes de impuestos, sólo resulta más elevado en Malta y Dinamarca, siendo lo más impactante que exportamos gasolina a países europeos, en los que los precios de las gasolinas antes de impuestos resultan más baratos que en España, país del cual proceden. Parece que cuando ocurrió la privatización del sector algo falló. Tampoco es de extrañar pues el encargado de velar por la competencia en el sector en aquellos momentos fue un tal Luis de Guindo. Resulta un contrasentido que el encargado de velar por la competencia sea un tipo de una incompetencia absoluta.


Juan Carlos I ha viajado a Marruecos con un séquito de empresarios y de ex ministros de Asuntos Exteriores. En diversos medios se glosan las buenas artes del Borbón para conseguir negocios para los empresarios en Marruecos. En ningún medio se glosa la inactividad y complicidad del monarca con las medidas coercitivas y limitadores de derechos que se están llevando a cabo en España. Parece que es más fácil ayudar a los empresarios fuera de España que a los ciudadanos españoles dentro de su país.


El consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid declara que "hay un terrorista decidido a quemar montes en Madrid". A uno le parece muy bien que se denomine terroristas a los pirómanos, pues están acabando de manera intencionada con nuestro patrimonio natural, el de todos. A uno le parecería igual de bien que se aplicara el mismo vocablo a aquellos que queman el monte, o lo talan, con el fin de conseguir ganancias rápidas. A uno le parecería igual de bien que se utilizase dicho término para las personas que llevan a la miseria y a la desesperación a millones de personas en nuestro país y en otros países. A uno le parecería igual de bien que se llamase terrorista a aquellos que se benefician del dinero público (dinero público que se quita a los ciudadanos más pobres). Sin embargo a todas estas personas se les llama economistas, empresarios, políticos, periodistas...


Diversos diarios extranjeros han publicado artículos, de opinión, atacando a Mariano Rajoy Brey. Independientemente de que se comparta o no, yo lo comparto, el mensaje de dichas editoriales y artículos, resulta abracadabrante que se siga a pies juntillas, al menos por una parte de la sociedad, los argumentos de dichos periódicos. Buscar defender nuestras ideas utilizando las de periódicos que no han dudado en tildarnos de vagos a los españoles, que no vieron venir, ni por asomo, la crisis (estafa), y que defienden medidas ultraliberales para salir de la crisis me resulta chocante. Alguien podrá alegar que la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero, pero la "verdad" de estos diarios lo único que pretende es implantar la pérdida de derechos como una realidad incuestionable. La "verdad" de estos periódicos sólo pretende instaurar la desigualdad social y la miseria económica y moral como una única forma de entender las relaciones económicas y sociales.

3 comentarios:

Manuel Larios dijo...

Muy lúcido este artículo, mi pregunta (sobre todo para mi mismo) ¿que podemos hacer? como demonios cambiamos todo esto, si dominan todos los resortes y mecanismos que se pueden usar en una democracia para cambiarla, ellos tiene la sarten por el mango, y el mango también
Un saludo

Piedra dijo...

Sobre el primer párrafo, dejando al margen la "moral" de la secta católica, hay que entender que se trata de un problema más profundo, me explico.
Cuando un niño queda huérfano o abandonado, sería deseable que alguien lo recogiese y lo criase como propio, ya sea en pareja, pareja homosexual o soledad, y en última instancia una institución estatal (antes que dejarlo en la calle), pero de ahí a usar la genética para que dos mujeres, o una sola persona, o una persona estéril, etc. tenga un hijo... es una aberración y antinatural (por cuanto en la naturaleza no es posible). Además es la trampa que nos llevará a aceptar cosas mucho más peligrosas y peores, de forma paulatina y tan prolongadas en el tiempo que las generaciones que lo SUFRAN no serán conscientes del daño, pero se hará y será irremediable.

PACO dijo...

Hola a ambos.
Manuel, no creo que consigamos derribar todo de golpe. Pequeños cambios a la hora de consumir, de establecer prioridades, de educar a nuestros hijos sobre los valores prioritarios... son más efectivos que las grandes revoluciones. Al menos así lo veo yo.
Piedra, siguiendo tu razonamiento deberíamos estar en contra de los transplantes de corazón, riñón, pulmón... que son tan "antinatura" que el propio cuerpo lucha contra esos órganos extraños.
Al final planteas algo muy importante: el uso de los avances científicos. Creo que este aspecto es crucial y no depende tanto de que se pueda hacer, como de que se haga con los descubrimientos.
Genial tema.
Un saludo.