domingo, 18 de diciembre de 2011

CONTRA LA INVOLUCIÓN ¿REVOLUCIÓN O CAMBIO?

Me encuentro bloqueado. Ésta es la tercera entrada que comienzo este fin de semana y, a diferencia de las anteriores, espero terminarla, pues de otra forma el lunes el lector no tendrá nada que leer. 
He recibido algún comentario que deja entrever desánimo porque los ciudadanos no han elegido las opciones que a muchos nos parecen las más lógicas ante el desaguisado montado por unos pocos millonarios avarientos y sus marionetas, los trabajadores del sector financiero. Como expuse hace una semana dicho desaguisado ha visto amplificado su efecto devastador por la connivencia de los políticos. Políticos que, como algún seguidor de este blog comenta, encima reciben el apoyo "mayoritario" de los ciudadanos. 
Vayamos por partes.
Como el lector habrá observado he entrecomillado mayoritario, pues no considero que obtener un tercio, algo menos, de los votos del censo electoral signifique un respaldo mayoritario de toda la ciudadanía. Más bien significa que el tinglado está montado para mantener un sistema bipartidista que, evidentemente, favorece los intereses de la minoría que sustenta el poder económico. Por tanto, una análisis aséptico de los datos nos proporciona una visión algo distinta: ni son mayoría ni son legión. Eso sí, son muy ruidosos y, en muchos casos, bastante forofos de una siglas, que no de idea política alguna, como demuestras que sigan con fe ciega a un líder que hace tres meses hablaba de una única prioridad: crear empleo y hoy hable de otra prioridad fundamental: reducir el déficit.
De la misma forma he leído que todo lo que ocurre es una campaña orquestada perfectamente por el gran capital. La campaña orquestada por el gran capital, en realidad por una panda de inútiles que accedieron a puestos de profesores universitarios y a cargos en bancos y organismos oficiales que vieron como sus ansias de vivir a cuerpo de rey mediante la propagación de estupideces varias coincidía con los intereses de los grandes especuladores, comenzó en los años sesenta, setenta y nos ha llevado al lugar donde estamos ahora. Sin embargo, el verdadero hecho trascendental ocurrió cuando estalló la crisis y los políticos: Obama (acusado de traidor por cierto sector demócrata), Sarkozy (uno de los tipos más populistas y mediocres que ha dado Francia, totalmente incapaz de tomar decisiones coherentes- parece que en petit comité acusa a su Ministro de Trabajo de estar enganchado, a tiempo completo, a las redes sociales, siendo incapaz de destituirle-), Merkel, Zapatero, Brown y su sucesor Cameron..., decidieron no cambiar nada.
Todo iban a cambiar el sistema; todos hablaban de fraude; todos acusaban a una minoría de avaricia; todos... se taparon las narices y cuando debieron dar el golpe en la mesa, que hubiera cambiado todo (evidentemente muchos de los que causaron este desastre en un principio estaban acongojados, otros se gastaban el dinero público en fiestas), decidieron no cambiar nada y dejar que esta falacia siguiera carcomiendo todo. Este hecho no fue producto de ninguna campaña organizada por el gran capital, fue un acto de cobardía de los políticos; tan ahítos de ambición, como faltos de lucidez y de valor.
Por tanto,a la situación actual, donde los neoliberales han comprobado que nadie les cierra ninguna puerta, se ha llegado no por un plan perfectamente estructurado, más bien por la estupidez de unos pocos, cuyo mayor mérito es reunirse día y noche para arreglar bien poco o para estropear aún más lo que hay, cargando todo el mochuelo sobre los ciudadanos. 
Leo también que no se dan las condiciones para que haya una revolución. La Historia, la ciencia llamada Historia, nos demuestra que todas las revoluciones, sean del signo que sean, han acabado con la concentración del poder en unos pocos tipos, que no han dudado en traicionar los ideales de dicha revolución (es muy arriesgado hablar de revolución y un sólo tipo de ideales, pues en todas revolución hay diferentes facciones, cada una con unos intereses y una idea distinta de hacia donde se debe ir dicha revolución, sin que ésto signifique que dichas facciones no quieran cambiar el poder establecido y su base legal). Podemos poner ejemplos de todo tipo: la Francia de 1789 acabó con la dictadura de Napoleón; la revolución de 1848, también francesa, acabó con la concentración del poder en manos de Napoleón III; la Revolución Soviética derivó hacia el culto de la figura del criminal Stalin; en China lo de Mao poco más o menos...


Realmente los grandes cambios no se han producido, al menos no se han mantenido durante mucho tiempo, tras el alzamiento de una parte de los ciudadanos en armas frente a un poder establecido. Más bien al contrario, el alzamiento en armas de los ciudadanos ha servido para justificar dictaduras de todo tipo y condición; dictaduras y dictadores que han burlado el espíritu revolucionario inicial, preocupándose en exclusiva de mantenerse en el poder a cualquier precio (Mao y Stalin constituyen dos ejemplos de manual. En el caso de Mao derribó todo lo que funcionaba al principio de la revolución para consolidarse. En el caso de Stalin renunció a una política económica mixta, con pequeña propiedad privada, que funcionaba bastante bien, cargándose además a todo aquel que le pudiera hacer sombra para controlar todos los resortes del poder). Los grandes cambios se han manifestado cuando una parte significativa de la población, no necesariamente el 90% de la misma, sentían que las cosas debían cambiar y bien mediante presión en la calle, bien en democracias o en dictaduras, o el voto a partidos políticos que recogían esas aspiraciones, en el caso de pseudodemocracias como las occidentales, se han ido produciendo esos cambios. No se trata de tanto de arrasar con lo establecido, nunca se consigue, y nunca se sabe en manos de quien vamos a poner nuestro destino, se trata de realizar cambios desde dentro del sistema, para que éste sea más justo. Veamos algún ejemplo.



Imagínese que el lector habla con un bisabuelo y le comenta que tiene derecho a un período vacacional pagado. ¿Qué cree que pensaría su bisabuelo? Posiblemente que le está tomando el pelo.
Imagínese que a ese mismo bisabuelo le dice que su tataranieto disfruta de un sistema educativo, desde los tres a los dieciséis años, que además es gratuito. Lo más probable es que su antecesor vuelva a su ataúd porque se ha muerto, pero de risa, ante lo incomprensible que resulta para él lo que le está narrando.
¿Cómo se ha llegado a esto ha base de revoluciones? No. Se ha llegado a base de perseverancia, de salir a la calle y luchar, de votar al partido adecuado en el momento adecuado, de no cejar en el empeño. 
¿Todos los ciudadanos lucharon por estos derechos? No. Incluso muchos de los que se beneficiaron de ellos estaban en contra por defender opciones conservadoras, como ocurre ahora mismo. Si  mal no recuerdo en 1936 los franceses disfrutaron por primera vez de un período vacacional pagado. En ese momento gobernaba el Frente Popular, aunque fue un período convulso, no se necesitó de ninguna revolución para que dicho gobierno implantara progresivamente esta medida o las cuarenta horas semanales.
Desde hace tiempo estoy convencido de que la solución está en todos y cada uno de nosotros. Por un lado como colectivo, uniéndonos siempre que tengamos la oportunidad para demostrar que somos muchos, mal que les pese. Por otra parte todos y cada uno de nosotros podemos hacer nuestra guerra particular, que no es otra que reducir nuestro consumo. No propongo que volvamos al uso y la rueca como Gandhi, sería absurdo, pero sí que reduzcamos nuestros gastos superfluos, que ahorremos energía... en el fondo que les demostremos, y nos demostremos, que sus planteamientos, producir para consumir, tienen una lógica si consumir nos aporta algo, pero que consumir para enriquecerles aún más y, de paso, para acabar con nuestro planeta, no es nuestra opción. Una reducción de gastos, del consumo, no obligada por las circunstancias, de un 5 o un 10%, cuestión fácil de conseguir, por parte de muchos de nosotros sería una buena señal. ¿Recuerda el lector lo que nos pedía algún ministro botarate al principio de la crisis? Consumir y consumir cosa de aquí (lo cual tenía su lógica, lo último, pero exclusivamente desde un punto de vista ecológico y de sostenibilidad, no desde un punto de vista económico, pues lo que muchos empresarios de aquí nos venden bajo su etiqueta española está fabricado lejos, muy lejos, de aquí). En el fondo seguimos siendo los dueños, aunque no nos lo creamos. Primero, por que somos muchos más. Segundo porque somos su mano de obra. Tercero porque somos los que consumimos los productos, muchos de ellos innecesarios, que les enriquecen...
Me gustaría concluir con algo que resulta significativo y esclarecedor de por donde van los tiros y que es lo que pretenden algunos tipos, bastante crecidos por la complicidad cobarde de unos políticos que no representan a sus votantes.
Hace poco, Rosell, gran amigo de Esperanza Aguirre y un gran conseguidor, su mayor virtud es conseguir concesiones públicas para dar servicios, muchos de ellos en entidad públicas, presentaba una encuestaba en la que parecía claro que una mayoría significativa de ciudadanos defendía un tipo de contrato por pocas horas, con bajo sueldo... (ese mismo contrato que ha conseguido que en Alemania haya unos tres millones de trabajadores cobrando unos cuatrocientos euros mensuales, gran cantidad, pero, eso sí, a pesar de sus salarios de miseria no figuran en las listas del paro, al igual que los parados mayores de 47 años. ¡Qué fácil es hacer descender el paro en algunos países!). Independientemente de que me crea la encuesta de una agrupación que defendía la eugenesia (sí, lo mismo que le llevó a Hitler, a exterminar discapacitados, judios, gitanos..), para intentar quedarse con la educación pública, uno le plantea a estos tipos que hagan otra encuesta y que pregunten al personal ¿cuánta gente está a favor de que los empresarios dejen de defraudar al fisco, a todos, y que el 20% de la economía sumergida salga a flote? Seguro que habría muchos entrevistados a favor de que sus representados acabaran con el fraude.


¿Qué pretendo demostrar con esta afirmación? Que cada uno cuenta la fiesta según le va, pero que eso no significa que la realidad sea la que nos presentan. 
A modo de resumen me gustaría exponer lo siguiente: el hecho de que una u otra opción política gane unas elecciones no significa que sea el sentir mayoritario de los ciudadanos. Es más dichos partidos tienen una serie de seguidores acérrimos que seguiran  a dicho partido hagan lo que hagan sus dirigentes, lo cual muestra el grado de importancia que cierta gente da a las ideas.
Las revoluciones no han conseguido unos cambios estables para sus ciudadanos, más bien han sido las movilizaciones constantes de los ciudadanos y su capacidad de aprovechar los momentos adecuados. Estos cambios no siempre han contado con el beneplácito de toda la población, de todos lo trabajadores, pero han salido adelante.
Existe una doble vía de lucha. La organizada, la colectiva y la individual. Todas son útiles para lograr nuestro objetivo.
Por último, a pesar de los bombardeos de datos que sufrimos, que parecen presentar el futuro negro, todo el mundo arrima el ascua a su sardina y gran parte de lo que nos venden es torticero e interesado, no respondiendo en absoluto a la realidad de las cosas.
Un saludo.

4 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dices, pero hay una cosa que no tienes en cuenta. Desde hace veinte años estamos caminando como los cangrejos, hacia atrás. Cuando a mis hijos les digo que yo a su edad, con igual o similar titulación, vivía en mi propio piso, tenía coche nuevo, trabajaba menos horas, tenía más derechos, ganaba comparativamente más dinero, me iba de vacaciones al extranjero, y aún así me sobraba dinero, les da ganas de estrangularme.
Saludos y un abrazo.

PACO dijo...

Gracias por leer la entrada, una vez más. Sobre lo de la pérdida de derechos económicos no tengo mucho que añadir. Tal vez recalcar que en los últimos veinte años se han conseguido otros logros en educación, sanidad o derechos sociales.
Sea como fuere debemos mirar al presente y al futuro para que nosotros y nuestros hijos tengan algo mejor que nosotros.
Un saludo.

Txabier Bonet dijo...

Muy bueno crack. Me ha encantado.
http://futbolyskapunk.blogspot.com/

PACO dijo...

Gracias por leer la entrada y por tu crítica. Leeré tu blog con calma.
Un saludo.