lunes, 16 de julio de 2012

UN SEÑOR DE PROVINCIAS Y LA CORTE DEL FARAÓN

Tras unos días en la playa, no podíamos desperdiciar un pequeño apartamento que nos prestaban a pocos kilómetros del mar, vuelvo a escribir tras más de una semana sin tener acceso a Internet. No diré que he estado desconectado de lo que pasaba en nuestro país, sería una gran mentira, y aunque he intentado distanciarme de los medios no lo he conseguido. Y llegado este punto, como no, siempre existe algún imbécil que se encarga de estropearte estos días de asueto, no sé si merecidos o no. El lector, que además de conocer los acontecimientos, ya debe saber de que pie cojeo, sabrá a lo que me refiero: a las medidas incívicas y amorales que estos tipos que han llegado al poder mediante la mentira. La vesanía neoliberal de estos fulanos que dicen gobernarnos, con sus palmeros y mamporreros (la hija del que dilapidó el dinero de todos los castellonenses en un aeropuerto que sólo sirve para dar de comer a sus colegas supone el ejemplo más palmario de como la desvergüenza y la estupidez no son obstáculo para hacer carrera política en este país, siempre que estés bien conectado con el aparato del poder y estés dispuesto a aplaudir cualquier imbecilidad), ha llegado a su culmen, o no, durante esta última semana.
Estos tipos, que además de esgrimir la mentira durante sus campañas electorales, y después, para acceder al poder (¡ojo! no olvidemos que lo que yo denomino como poder no es otra cosa que llevar a cabo un programa electoral que han ofrecido a los votantes) han mostrado a todo el país su cobardía, suspendiendo precipitadamente un ¿congreso? de su partido, arguyendo la excusa de que el país no está para fiestas. Debo reconocer que en esto último estoy de acuerdo. Los ciudadanos de este país no estamos para fiestas ni para mentirosos ni para cobardes ni para ineptos ni para sinvergüenzas. Pero hete aquí que los unos, los otros y los de más allá, que a veces son los mismos, pululan por doquier en este suelo patrio. 
Reconozco que, a pesar de no tener Internet, había preparado una entrada, en un procesador de textos, sobre la figura del más que inepto Cristobal Montoro. Si, ese que buscó la excusa de que defraudamos para subir el I.V.A. (hace falta ser sinvergüenza para reconocer que no sabe hacer su labor y encima culpar a los demás de ello). No merece la pena la pena detenernos en este tipo que alentaba públicamente en 2002 y en 2003 la burbuja inmobiliaria. No me parece que el lector deba sufrir en más lugares de los precisos a un  tipo de tan baja estofa intelectual y, desde mi punto de vista, moral.
Sobre personajes como de Guindos, el pollo que dijo que los mercados no habían comprendido sus medidas (hace falta tener escasa inteligencia para hacer esas declaraciones, o haber sido colocado en diversas empresas privadas por sus contactos) no merece la pena incidir más. Él sólo se descalifica.
Personajes como el ministro de los plátanos Soria, ese perico que dijo que tenía bastante con el problema de los plátanos canarios cuando le expusieron el problema de la minería (sobre el que hablaré en breve, para desentrañar las mentiras que ha propagado el gobierno que nos ha tocado en desgracia) o  Fátima Báñez y  Ana Mato (la que estuvo casada con uno de los implicados en la Gurtell y que no sabía de donde había salido el Jaguar que conducía su churri), cuya capacidad dialéctica se sitúa en un estadio evolutivo que se corresponde con 1º ó 2ª de Educación Primaria, siendo generosos, tampoco hablaremos. Era bastante más divertido escuchar a la Pajín largando soberanas majadería como la del líder galáctico, cósmico, astral o la palabra que utilizase para hacer méritos ante el jefe. Al menos no hacía daño a nadie; aunque sus conocimientos sobre el Universo le llevara a equivocar galáctico con agujero negro, que de eso sí fue líder el artista anteriormente conocido como ZP, de conducirnos a un agujero negro que se traga los derechos de los ciudadanos y nos conduce al interior de la pobreza.
Aquél que desee enterarse sobre los intereses del hombre que desayunaba callos a las siete de la mañana, Arias Cañete, al menos eso decía hacer durante la crisis de las vacas locas, que indague en Internet y se sorprenderá del conflicto de intereses que parece existir entre su vida privada y la pública.
Del tal Wert mejor no hablamos. Sus tesis se caracterizan por un kafkianismo que superan en todo al autor de La Metamorfosis y no estamos aquí para discutir si sus declaraciones se acercan más a lo que subyace en la obra del autor citado anteriormente o las de Marx, Groucho.
Sobre Carlos Floriano, el portavoz del P.P.,incapaz de ganar una sola elección en Extremadura, poco más que hablar. Tal vez referirnos al último comentario sobre lo que los ciudadanos debemos hacer o no en la calle. A uno se le ocurre que primero arregle lo de los suyos, lo de mentir a los ciudadanos para llegar al poder, y luego se preocupe de los demás. Demasiado tiene en su casa para ir a la ajena a aconsejar al personal.
No parece necesario extenderse en el asunto de los tipos que configuran este desgobierno, tal vez baste con un ejemplo para describir todo aquello que quiero expresar.
Los tipos que pululan por la Moncloa y sus aledaños, políticos se llaman ellos, tardaron varios meses en presentar los presupuestos del Reino de España, casualmente el tiempo necesario para ello fue el que iba entre la toma de poder y las elecciones andaluzas. Estos presupuestos, que antes de ser aprobados por las Cortes ya fueron parcheados, hubieron de ser destrozados, con el archiconocido Real Decreto Ley aprobado el viernes, muy poco tiempo después de ser aprobados en trámite parlamentario. Este desgobierno que ocupa el poder en este país, nunca mejor dicho, se ha caracterizado por atacar la molicie que, según ellos, existe entre los trabajadores de la Administración, con razón o sin ella. Sin embargo, sus actos muestran que ellos son los impulsores de este tipo de actuación. Durante tres o cuatro meses se han enfrascado en realizar unos presupuestos, o lo que sea, disponiendo para ello de un número considerable de recursos de la Administración. El resultado de tal forma de actuar lo conocemos de sobra: continuas revisiones. ¿Quién es el ineficaz? ¿Quién consume el dinero público para dilapidarlo con reformas y contrarreformas que nos conducen de manera inexorable a ser cada vez más pobres? ¿El maestro, el médico, el bombero, el funcionario de la ventanilla, el guardia civil que trabaja en un pueblo perdido? No, querido lector. Los recursos los dilapidan los miembros de este desgobierno, encabezado por un tipo  cuyos  ademanes parecen extraídos directamente de la Regenta.
Resulta curioso que un tipo, el tal de Guindos, que ostentó cargos políticos, durante el Gobierno de José María Aznar López, relacionados con la competitividad, cuando tenga que mostrar su capacidad a la hora de poner en práctica sus postulados muestre tal nivel de ineficacia. No se puede esperar mucho de una persona con una trayectoria tan envidiable en lo profesional, como ya demostró con su ridícula y absurda reforma del sistema financiero. Y menos se puede esperar de alguien que era el encargado de que este país, España, fuera competitivo cuando se estaba creando algo tan poco competitivo como la burbuja inmobiliaria. ¡Pena de país, que tira mano, una y otra vez, de personas que lo único que han demostrado es su inutilidad, pagada con el dinero público, él de todos!
Me gustaría concluir haciendo referencia a un dato, importante o no, pero real. El Gobierno de José María Aznar López, concluyó con manifestaciones frente a diversas sedes de su partido el P.P., por la mentiras sobre el 11 M, que el ahora encausado por el caso Bankia, Ángel Acebes no tuvo recato en difundir. El Gobierno de Mariano Rajoy ha tardado siete meses en conseguir que los ciudadanos se manifiesten frente a las sedes de su partido, también el P.P., acusando a los miembros de dicho partido de lo mismo que se les acusaba hace ocho años: de mentir.
Un saludo.

4 comentarios:

Piedra dijo...

Vuelves a la terapia del blog y con ganas, ;) es lo poco que nos queda para desahogarnos, todo lo demás ya lo han prohibido.

En fin, buen repaso a los profesionales del gobierno, aunque te quedas corto (seguro).

PACO dijo...

Hola Piedra.
El repaso, hecho de memoria y con bastante urgencia, se ha quedado muy corto.
Respecto a lo de desahogarnos, yo espero que en septiembre cerremos la educación no universitaria, hace unos días leí en Internet que ya se hablaba de ello y el sindicato de estudiantes, tras dejar a Wert sólo en una reunión, ya ha comentado que septiembre va a empezar calentito.
La policía, el ejército y hasta la guardia civil ya han empezado a tomar "medidas" respecto al Real Decreto. Han conseguido, estos tíos a los que se les llena la boca con la palabra España, y el bolsillo con el dinero de sus amigos, que aquellos que deben salvaguardar el orden se encabronen con estos facciosos que nos desgobiernan.
El verano se presenta movido, pero parece que el otoño se presenta aún más. No olvidemos que la subida del IVA se ha aplazado hasta el final del verano.
Un saludo.

Carlos Galeon dijo...

Lo que ha logrado este gran inepto llamado Mariano, en siete meses, no la había conseguido antes ni siquiera Aznar, que ya es decir. Los continuos palos de ciego, bandazos, recortes y contrarreformas, siempre a los mismos, y dando muestras de no saber por dónde le da el aire, que sólo sirven para hundir y adeudar más el país, han terminado por quemar a los pocos que quedaban que no lo estaban. Hay que ser muy corto de luces para quitar la paga extra a tu propia guardia pretoriana y al ejército, que encima les ha rebajado el presupuesto y los tiene sin nuevos juguetes este año. Tiene la suerte de que estamos en Julio, pero a partir de Septiembre, en que se empezará a notar el impacto de esa gran burrada de subir el IVA cuando estamos en recesión y sin dinero, creyendo que van a conseguir recaudar dinero, cuando lo que lograrán es la disminución del consumo interno, el cierre de muchos pequeños comercios y trabajadores autónomos que se irán a la ruina, y para rematar, la pérdida de nuestra mejor industria: el turismo.
No sé por qué, pero me está empezando a dar la sensación de que Mariano se come los turrones en casa y no en la Moncloa.
Bienvenido y un abrazo.

PACO dijo...

Hola Carlos.
Efectivamente, el país, y sobre todo la gran mayoría de sus ciudadanos, nos encaminamos hacia la miseria.
He escrito varias veces que a medio plazo van a existir cambios positivos. El sistema neoliberal está poniendo todas las fichas sobre la mesa y parece que, a pesar de todo lo que pueda parecer, no van a ganar la partida. Los procesos son lentos y a veces el día a día no nos deja ver más allá, pero, a pesar de que vendrán días de hiel, estoy convencido de que antes de sucumbir el sistema observaremos mejorías en nuestra calidad de vida, no sé si muchas o pocas. Cuando alguien apuesta todo al rojo y sale negro suele salir por la puerta del casino cabizbajo y sin ganas de volver en un tiempo.
Un saludo.