lunes, 17 de diciembre de 2012

SOBRE LA REFORMA EDUCATIVA (I)

El extraño personaje que responde al nombre de José Ignacio Wert se ha propuesto encabezar la enésima reforma del sistema educativo de este país, España. Muchas han sido las horas dedicadas en diversos medios y en las redes sociales a comentar algunos de los aspectos del borrador de dicha ley. Algunos, como la posibilidad de que los niños reciban la educación en español como lengua vehicular responde a sentencias de altos tribunales, a la lógica (si con los modelos de inmersión lingüística se aprenden ambos idiomas, por qué no va a ocurrir lo mismo en los modelos en que la lengua vehicular sea el castellano) y porque, como demostró la administración educativa del País Vasco en su momento (el sistema parece que ha optado por la última de las opciones que se expondrá a continuación) , constituyendo un referente mundial, pueden convivir tres modelos educativos: clases mayoritariamente en español, mixto o clases mayoritariamente en vasco. La lógica para indicar, igualmente, que no debe existir ningún problema en que haya esa libertad de elección, pues, como así será, la mayoría de los ciudadanos optarán por educar a sus hijos con un sistema basado en la inmersión lingüística en la lengua catalana. La cerrazón de unos y otros propicia el enfrentamiento irracional, mal empezamos para una reforma educativa, y el arrinconamiento de cuestiones prioritarias que articulan dicha reforma educativa. Como, por ejemplo, la importancia que se da a la enseñanza privada y privada/concertada en dicha reforma. De hecho en el problema de las comunidades con dos lenguas cooficiales se plantea que sea la enseñanza privada, pagada con dinero público, la que proporcione la alternativa a esos padres y alumnos que prefieren recibir la educación en su gran mayoría en español.


Tal vez merezca la pena profundizar en algún apartado de este aspecto, el dinero destinado a centros privados, que parece pasar desapercibido para mucha gente, pero que, desde mi modesto punto de vista, tiene bastante importancia. 
Como es bien sabido los centros privados/concertados reciben un dinero de las administraciones, si mal no recuerdo de las comunidades autónomas, por ofrecer un servicio educativo "GRATUITO" y "UNIVERSAL", aunque, como es bien sabido, muchos de estos centros se pasan por el forro de ahí estas dos palabras y hacen de su capa un sayo, con la anuencia de las administraciones de uno y otro signo.
Hasta ahora este sistema de conciertos tenía una duración máxima, creo recordar que cuatro años, período tras el cual se debía renovar dicho concierto. Este proceso pretendía tener un cierto control sobre estos centros, o, al menos, dar un impresión de que son las administraciones las que tienen la sartén por el mango (los conciertos educativos se pueden suprimir en cualquier momento del mismo si los centros educativos contravienen cuestiones fundamentales, como por ejemplo el de la gratuidad). En el borrador de la ley impulsada por Wert esto cambia y el concierto tendrá una vigencia mínima, no máxima, que será de seis años, no precisándose, que yo conozca, el tiempo máximo de vigencia de dicho concierto.


¿Qué implica ésto? Una mayor libertad de acción y, sobre todo, subvencionar sine die a las personas, cooperativas o entidades religiosas que ostenten la titularidad de un centro concertado. ¿Por qué? Para crear una doble vía, que en muchos lugares ya existe: la educación de todos, la de los pobres, y la de los centros concertados/privados y privados, donde desaparecen las minorías étnicas (salvo honrosas excepciones), los alumnos con necesidades específicas educativas... En definitiva, una escuela segregadora (resulta curioso que en un país con unos dato académicos no muy buenos, lo que más resalte en los informes, como el de la OCDE, sea la capacidad de dar una respuesta igualitaria a los alumnos, sin importar su procedencia social). La idea que subyace no es otra que la teoría, no demostrada en la educación española, al contrario, de que la educación privada es mejor que la pública. Digo que no ha podido ser demostrada en el sistema educativo patrio, pues ni en los informes que tenemos sobre la educación obligatoria, en sus diferentes tramos, ni las valoraciones sobre las universidades se produce una supremacía de la enseñanza privada sobre la pública. Tal vez todo lo contrario, pues pudiendo elegir a los centros privados, y ciertos privados/concertados los alumnos no se observa que los datos que se extraen de las diferentes pruebas externas sean favorables a  la red privada. En definitiva, con "mejor materia prima" no parece que se observe una mejor "cosecha".
De igual manera, los conciertos educativos se extenderán a la educación postobligatoria, como por ejemplo el Bachillerato, concierto que durará cuatro años, como mínimo. De nuevo se trata de potenciar un sector privado que no parece funcionar sin las subvenciones pertinentes. Parece que la educación privada en nuestro país no sólo no es sensiblemente mejor, sino que es inviable sin el dinero público pertinente, al menos la enseñanza no universitaria.


Si sobre la ideología hablábamos con anterioridad, no le va a la zaga  en este aspecto la decisión de subvencionar, seguir subvencionando en algunos casos, a centros segregadores. Centros que defienden que la separación de sexos es lo mejor para los alumnos, incluso desde un punto de vista pedagógico. No creo necesario recordar que los titulares de esos mismos centros defienden, sin ningún tipo de pudor, que la homosexualidad es una enfermedad curable. Lo que nos da una perspectiva bien definida sobre la validez de los argumentos de este tipo de personas, especialmente en todo lo concerniente a la sexualidad y su traslación a aspectos de la vida real como la educación.
Resulta extraño que la negación de la otra mitad de la humanidad pueda considerarse como un aspecto facilitador de la formación de los niños. Una formación que parece no tener en cuenta la existencia de personas de otro sexo, o que si lo hace es para considerar a hombres o mujeres, depende de si eres una cosa u otra, poco menos que la reencarnación del pecado. ¿Realmente este tipo de asociaciones pretenden formar personas en su integridad? En qué cabeza humana cabe esta percepción de la educación y, lo más importante, ¿cómo en pleno siglo XXI se puede subvencionar, pagar con el dinero de todos, este tipo de educación ultramontana, desfasada e integrista?
Tal vez la respuesta la tenga la nueva contertulia de RTVE, Edurne Uriarte, la mujer de Wert. No lo sé.
Aún quedan algunos puntos, bastante jugosos, por tratar y deberé extenderme bastante para abordarlos con meridiana claridad. Por ello voy a dividir esta entrada en dos partes, lo que permitirá al lector hacer más digerible lo tratado.
Un saludo.

3 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

Debemos de tener en cuenta que la elaboración de esta ley, así como las asignaturas que - aparte de la Religión - sustituyen a la defenestrada Educación para la Ciudadanía, han sido elaboradas por grupos que trabajan dirigidos por la Conferencia Episcopal.
El ministerio que dirige Wert, parecía la casa de tócame Roque de tanto ir y venir de gentes trabajando para él en estas ley, porque lo que es personal del ministerio, ni uno.
Saludos, y un abrazo.

isabel lagar dijo...

El otro día escuchaba a Iñaqui Gabilondo decir que en este país solo hay dos ministerios: uno es el de Merkel y Europa y otro es el de FAES. Yo es cierto que a veces tengo la impresión, no sé si absurda, de que quienes realmente gobiernan en esta país siguen siendo Aznar y, por otro lado, la conferencia episcopal. Unos y otros parten el bacalao a nuestras espaldas aprovechando la excusa de la crisis y los recortes para cambiar un modelo por el otro modelo, ese con el que ellos siempre soñaron, el de los ricos y los pobres.
Un beso

PACO dijo...

Hola a ambos.
Todas las reformas educativas tiene su ideología, la realizan partidos políticos. Lo que sorprende de ésta, mucho más ultramontana que la realizada por Aznar, es que no intente ocultarlo. Ha cogido los aspectos más obscenos de la derecha ultramontana y los ha plasmado sin ningún rubor negro sobre blanco.
Hola Isa.
Tal vez sea una simplificación, pero en parte estoy contigo. Personajes que pululan y han pululado por FAES, nunca de manera gratuita, han copado el poder o sus aledaños, Wert o de Guindos son ejemplo de ello. Sobre el poder de la Iglesia no hay duda alguna, de hecho con ZP siguieron acumulándolo. Tal vez, si la izquierda llegase al poder alguien pusiera a la casta sacerdotal en su sitio. Y digo casta sacerdotal porque en la Iglesia no todos piensan igual. Hasta un tipo tan de derechas como Zarzalejos, que forma parte de un colectivo, piensa que la Religión debe salir de los centros educativos.
Un saludo.