sábado, 15 de septiembre de 2012

REFLEXIONES

Uno escucha con perplejidad como algunos de los tiparracos, y tiparracas, más reaccionarios del panorama patrio, e incluso internacional, se autoproclaman herederos de los liberales decimonónicos e incluso a personajes del siglo anterior. La chusma intelectual y moral que se ampara bajo estas proclamas casualmente suelen caracterizarse por su afinidad a las corrientes más extremas del cristianismo, ser favorables a la pena de muerte (aunque no lo reconozcan abiertamente), considerar que la educación y la formación es un privilegio al alcance de unos pocos, los más poderosos o los más brillantes... Casualmente estos postulados eran los que intentaban erradicar los liberales, porque eran los pilares que defendían los ultramontanos que querían conservar los privilegios de unos pocos.

Escucho continuamente que las administraciones no pagan a sus proveedores, lo que, según algunos, poco más o menos ha provocado la crisis mundial y universal. Sin negar que esto ocurre, aunque las administraciones suelen terminar pagando, existen estudios que defienden que más del 60% de la empresa privada se pasa los plazos de pago por el forro de los... Es más, esta demora, en muchos casos intencionada, ha generado en sólo un semestre unas pérdidas de más de DOS MIL MILLONES DE EUROS. De nuevo se oculta por parte de los medios que una buena parte de la empresa española no supone ningún ejemplo de buen funcionamiento. Adjunto a continuación el enlace donde se habla de esta infracción continua de la ley por parte de una buena parte del empresariado español:


Cientos de miles de personas, más de un millón, depende de fuentes, salieron el martes a la calle en Barcelona para exigir la independencia, el pacto fiscal, o un poco de todo, de Cataluña. A uno, que esas historias de los pueblos, me da igual el español o el catalán, y su derechos le parecen gilipolladas típicas del siglo XIX para permitir que la burguesía del lugar acceda al poder, se la trae floja los unos y los otros. Los del P.P. ya han conseguido un banderín de enganche para los suyos. Los de CiU y E.R.C. han creado una cortina de humo para disimular su pésima gestión. Sin embargo, ni unos ni otros, ni P.P. ni CiU ofrece una solución para la problemática que tienen la mayoría de los ciudadanos. Ni el P.P. ni CiU ni E.R.C. han presentado un programa que asegure que la calidad de vida de los ciudadanos catalanes subirá significativamente en breve tiempo si se siguen sus planteamientos. Uno recuerda cuando los militares argentinos invadieron Las Malvinas para intentar distraer a los ciudadanos argentinos de su verdadera realidad: la gran crisis que tenía el país por seguir los dictados del F.M.I. y el neoliberalismo.

Por doquier se toman medidas encaminadas a ayudar a los emprendedores, sea eso lo que sea. Uno no puede evitar sentir cierta desazón ante tal hecho pues creía que los emprendedores eran poco menos que unos alquimistas, capaces de convertir en oro todo lo que tocan. Sin embargo, ¡oh desilusión!, parece que necesitan del dinero de todos para intentar progresar, para conocer la importancia de las redes sociales en la difusión de sus empresas (ese curso, impartido por un ayuntamiento, existe)... Por cierto, ¿quién se lleva la pasta de todos esos cursos de formación pagados con dinero público? ¿También se lo embolsarán otros emprendedores?

Algunos paladines del neoliberalismo como el número dos del Gobierno británico, Nick Clegg, líder de los demócratas liberales (que apuesta porque los ricos paguen más) o el Desgobierno español, que apuesta porque las plusvalías del mercado coticen el primer año como si fueran ganancias del trabajo, empiezan a saltarse a la torera los pilares de su filosofía, o lo que sea, económica. Parece que a la fuerza ahorcan.

Leo en un libro de Ernesto Ekaizer, Indecentes, como un economista del F.M.I. hizo un discurso en la fiesta de despedida de Alan Greenspan, donde parecía dilucidarse si el tal Greenspan era Dios o sólo un semidiós, preveyendo sobre lo que se avecinaba. Todos los expertos asistentes, o la gran mayoría, le tildaron de loco aguafiestas (lo cual demuestra que no tienen ni puñetera idea de lo que se traen entre manos). Cuando leía esto me acordaba de un comentario que Piedra hizo en el blog donde apostaba porque todo lo que ocurría estaba planificado de antemano. No dudo que alguien tenga esa capacidad de planificación, lo desconozco, pero lo que si que estoy en condiciones de afirmar es que nos encontramos en manos de unos iletrados incapaces, cuyo mayor mérito intelectual es su capacidad para no cuestionarse su imbecilidad.

Escuchaba una tesis muy interesante, defendida por un sociólogo, que proponía que la existencia de los sindicatos era una forma de encauzar el descontento de los ciudadanos de una manera que no alterara significativamente el sistema. Este mismo experto comentaba que el ataque contra el sindicalismo, o lo que sea lo que sufrimos, por parte de los neoliberales destruiría ese cauce y a medio/largo plazo generaría mucha más conflictividad social, y no hablo de huelgas. Creo que la teoría es francamente interesante y puede que el ataque contra los sindicatos, los partidos políticos y/o otros cauces de expresión y "apaciguamiento" de los ciudadanos al final se volverán contra los neoliberales, que con tal de disminuir el papel de estado son capaces de todo.

Concluyo con una reflexión. El asesinado condenado, Josu Bolinaga, se encuentra en libertad condicional debido a una sentencia judicial, que anetepone su estado de salud a su condena. Dicha sentencia a escandalizado a mucha gente, jugando la prensa un papel fundamental en la creación de ese estado de opinión. Esa misma prensa de olvida de otros casos, por ejemplo el de Enrique González Galindo, ex general de la Guardia Civil, condenado en el año 2000 a 75 años de cárcel, entre otras cosas por el asesinato de Lasa y Zabala, y que en octubre de 2004 estaba en libertad. Esa misma prensa o esas misma personas ¿opinarán igual sobre la excarcelación del antiguo general?

4 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

El cambio del significado de las palabras con el tiempo lo dejas muy en evidencia en el primer caso. La cuestión de los sindicatos, ya la había oído entre las pocas voces sensatas que se pueden encontrar en el campo del neoliberalismo.
Sobre el asunto del general Galindo, me gustaría que escribieras en "cartas al director" a "la Razón" o a "La Gaceta" lo que pones aquí sólo para ver las reacciones. Yo en ocasiones lo he hecho, y me he pasado una semana divertidísima leyendo disparates de todo tipo.
Un abrazo.

Piedra dijo...

Independencia, nacionalismo, fascismo, cualquier excusa es buena para engañar al pueblo más inculto y visceral que se deja arrastrar una vez convertido en una simple masa.

Sobre los sindicatos, por supuesto, (los verticales) son la continuación del creado por franco y solo sirven para aplacar los ánimos. Pero también existen sindicatos horizontales, sin subvenciones ni liberados, esos que tanto molestaron durante la guerra y la posguerra. (CNT, SAT, SOC...).

PACO dijo...

Hola a ambos.
Carlos, nunca se me hubiera ocurrido escribir a esos dos panfletos. La verdad es que últimamente ando algo pillado de tiempo, pero en el momento que me sobre algo más no descarto la idea de imitarte. Creo que las consecuencias de dirigir una carta al director, o a dicha sección, debe ser algo bastante divertido.
Piedra, me gusta la definición de sindicatos verticales, aunque debemos tener cuidado si desaparecen, que es lo que los neoliberales desean, y tener unos cauces adecuados y verdaderamente reivindicativos y eficientes.
Un saludo.

Piedra dijo...

Ante todo aclarar que un mal sindicato es mejor que ninguno.